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Palmera de Chocolate Saludable

jueves, 27 de mayo de 2021

Palmera de Chocolate Saludable

La receta que os traigo hoy es más que especial y es que si algo somos mi chico y yo, eso es "catadores de palmeras de chocolate" de cualquier sitio al que vayamos. Es ver una pastelería abierta y nuestras cabezas se asoman por su puerta en busca de la mejor palmera de chocolate del mundo.

En este largo e inacabable camino que no hemos marcado, tengo que confesar que ya han sido muchas las que hemos probado y por supuesto tenemos nuestro TOP TEN de este delicioso postre. 

Pero claro, este trabajo tan dulce también tiene sus contras, porque las disfrutamos como niños pero aunque la palmera sea compartida para que los remordimientos sean manos, las calorías que ingerimos cada vez que apuntamos una palmera más a nuestra lista particular, es más que importante.

Por este motivo, bueno y porque siempre me gusta estar inventando en mi cocina, el domingo para matar mi antojo de seguir en nuestra búsqueda, decidí hacer una palmera casera. Tengo que confesar que no tiene nada que ver con cualquier otra que compréis en pastelerías ya que ingrediente principal en mi receta no aparece, el hojaldre es sustituido por esta deliciosa masa que os aseguro os quitará el gusanillo en cuanto le hinquéis el diente.

Sencilla y rápida, vamos con la receta.

INGREDIENTES: 

  • 100 grs de harina de avena neutra.
  • 100 grs de harina de almendras.
  • 1 cucharada de sirope de arce s/a.
  • 20 ml de aceite de oliva.
  • 1 cucharadita de levadura química.
  • 1 huevo.
  • 33 ml de leche desnatada.
  • 1/4 de cucharadita de sucralosa.
  • 100 grs de chocolate s/a para cubrir.

ELABORACIÓN:

En un bol mezclamos todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y lisa.

Cubrimos una bandeja de horno con papel vegetal y disponemos nuestra masa sobre la misma, haciendo una forma de corazón (para mí las palmeras tienen esa forma) con la ayuda de una espátula de silicona.

Introducimos en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos o hasta que veamos que comienza a ponerse dorada. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre un rejilla.

Cuando esté fría, fundimos el chocolate s/a y lo repartimos de manera uniforme sobre toda la superficie de nuestro dulce. Dejamos enfriar un poco para que el chocolate endurezca y a disfrutar a tope.

Palmera de Chocolate Saludable

Aquí os dejo una imagen de su interior para que no tengáis ninguna duda de que tenéis que probar este "palmerón" casero. 

Palmera de Chocolate Saludable

Feliz semana a todos y hasta el próximo jueves amigos. Gracias por estar.


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Roscón de Reyes

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Roscón de Reyes Obsesión Cupcake


Sin duda alguna el dulce que más me gusta de las Navidades es el Roscón de Reyes. En casa nunca ha faltado, de hecho, no hemos podido esperar nunca al día correspondiente para disfrutar de él, cada año nos adelantamos y cuando llega Reyes nos hemos comido más de uno. Porque mi chico puede ser denominado el devorador oficial de Roscones, donde va, tiene que comprar uno, pero después de haber disfrutado de esta maravilla....ninguno le podrá saber igual.

En mi blog podréis encontrar alguna receta de Roscón mucho más sencilla y rápida que la que hoy os traigo, pero no puedo mentiros y deciros que da igual, porque no es así. Esta receta requiere mucha paciencia y mucho amor, pero merece la pena porque no tiene nada que envidiar a cualquier Roscón que compréis en cualquier tienda de caché o a cualquier otra receta exprés.

Tenía una espinita clavada con este dulce, necesitaba currarme uno de verdad, de esos que necesitan mimo desde el segundo uno, mirarlo con amor a cada segundo para ver como crece, dedicarle el tiempo necesario para que se volviera esponjoso y que al final de todo el proceso ( casi 24 horas contando todos los levados y reposos necesarios) me sintiera orgullosa de todo el trabajo invertido porque la receta fuera de diez, y de verdad os digo que es así y con creces porque me quedo corta. Gracias al Invitado de invierno por tanta inspiración.

He querido traeros esta receta un día antes de mi día normal de publicaciones porque quiero adelantarme al 6 de enero y que tengáis tiempo, como yo, de disfrutar en casa de un verdadero Roscón, será el mejor regalo que podáis haceros a vosotros mismos y a todos aquellos a los que amáis.

Sin duda, todo esfuerzo recibe su recompensa.

Pero antes de liarme con la receta, vamos a echar un poco (mejor dicho bastante) la mirada atrás y vamos a hacer un repaso a la historia de como este dulce que todo el mundo gusta llegó a España, porque el Roscón no es de origen español.

Fue Felipe V (1683-1746), primer Borbón español y nieto de Luis XIV, quien trajo consigo la costumbre de celebrar la Epifanía igual que en su país de origen, y con el ello, el Roscón de Reyes. Fue ahí donde, por primera vez, se cubrió el pan con frutas escarchadas y se escondió un pequeño muñeco de porcelana en su interior como representación lúdica del episodio de la huida y el necesario encubrimiento de Jesús para evitar que cayera en manos de Herodes.

En los primeros días de enero de 1848 varios periódicos de la capital recogían una información que hablaba de “los usos y costumbres de diferentes países de Europa” según los cuales “suelen reunirse varias familias o amigos con objeto de comer un gran bizcocho que llaman torta de Reyes. Se introduce una almendra en dicha torta, y aquel a quien le toca se llama rey […] y paga una comida o merienda a todos los concurrentes”.

La pastelería La Mallorquina trajo en torno a 1868 a un pastelero francés para “lanzar al consumo, por primera vez en España, de los famosos gateaux” (El Fígaro, 6 de enero de 1919). Esta afirmación coincide con las fechas de las primeras citas que hemos visto de la torta de Reyes.

En los años siguientes el pastel de Reyes se fue introduciendo en las fiestas de la élite y ya en 1887, el periódico La Época decía que la “torta de Reyes” iba ganando prosélitos en nuestro país.

El 6 de enero de 1889, el mismo medio ampliaba la información dando alguna pista sobre el origen del roscón: “La torta de Reyes, indispensable en Francia, ha tomado carta de naturaleza también en nuestras costumbres, de tal modo, que seria interminable la lista que pudiéramos formar de las casas en donde se comerán esta noche los ricos gâteaux des rois, cuyas escondidas habas designarán como reyes de la fiesta a los felices mortales a quienes la suerte otorgue la fortuna de su posesión”. Y pasa a contar cómo el gâteau des rois francés (“pastel de reyes”, no confundir con la galette de rois), una especie de pan dulce en forma de rosco, era tan popular en el país vecino que había sido capaz de sobrevivir a la Revolución.

En un largo artículo dedicado al roscón, el diario Fígaro cuenta cómo “en Madrid cada año la fabricación aumenta. Y poco a poco la costumbre se extiende a las provincias, donde a la vuelta de unos años seguro que se habrá aclimatado. De todos los dulces que en los hogares se saborean, ninguno tan familiar como el roscón de Reyes. Contribuye a ello la costumbre […] del obsequio de los fabricantes, cuyos regalos van siendo más importantes cada vez, desde la sencilla haba o el diminuto muñeco de porcelana hasta la moneda de oro triunfal”. Prosigue el texto citando a varias de las pastelerías que hacían roscón en 1919, como la primigenia La Mallorquina, la confitería Prast (hogar del Ratoncito Pérez), La Suiza, La Villa Mouriscot o Viena Capellanes, que vendió ese año unos 65.000 roscones a un precio de entre 1 y 5 pesetas.

Se suele asumir que el bolo do rei portugués, muy similar al roscón de Reyes, es de origen español, pero igual que el nuestro es de padre galo: comenzó a hacerse alrededor de 1870 en la pastelería lisboeta Confeitaria Nacional con una receta traída de Francia. En 1900 aparecía ya la receta en El Arte Culinario de Adolfo Solichón, antiguo repostero de la Casa Real, y se hacía igual que ahora, con harina, huevos, azúcar, levadura, leche, ron, agua de azahar, mantequilla y corteza de limón y naranja, adornado por encima con azúcar y calabaza confitada. 

Hoy en día, en España el Roscón de Reyes lleva en su interior las dos cosas: la persona que encuentre la figurita tendrá buena suerte todo el año y el que descubra el haba deberá pagar el dulce.

Y tras esta breve historia del origen de esta maravilla de la repostería, vamos a meter las manos en harina y vamos a por la receta de las recetas, la mejor del mundo para tener en casa un Roscón digno de Reyes.

INGREDIENTES

Fermento previo:

80 grs de harina de fuerza.
80 ml de leche entera.
1 grs de levadura de panadería liofilizada.

Leche aromatizada:

120 ml de leche entera.
1 palo de canela.
Corteza de limón y naranja.

Tang zhong:

25 grs de harina de fuerza.
La leche aromatizada.
20 ml de agua de azahar.

Masa final:

Fermento previo.
Tang zhong.
340 grs de harina de fuerza.
2 huevos M.
80 grs de azúcar.
5 grs de levadura de panadería liofilizada.
5 grs de sal.
80 grs de mantequilla a temperatura ambiente.

Decoración:

1 huevo batido para pincelar.
Frutas escarchadas y azúcar mojada para decorar.

ELABORACIÓN:

Fermento previo

La noche anterior a la preparación de nuestro Roscón, preparamos el fermento previo para dejarlo levar toda la noche a temperatura ambiente. Para ello, mezclamos los ingredientes en un bol, lo tapamos con film transparente y lo dejamos reposar.

Leche aromatizada

En un cazo ponemos la leche a cocer con la canela y las cortezas de la naranja y el limón. Tras unos minutos, apagamos el fuego y dejamos enfriar.

Cuando haya enfriado, colamos la leche y la volvemos a pesar y lo que haya disminuido al evaporar lo volvemos a incluir con más leche o azahar. Reservamos.

Tang zhong

Antes de explicar cómo hacerlo, quiero explicaros que este nombre tan raro hace mención a una técnica asiática muy sencilla para conseguir panes más tiernos y jugosos. Es algo muy sencillo de hacer y realmente os aseguro que mejora notablemente el resultado final.

Ponemos la leche aromatizada ya colada en un cazo y le añadimos los 25 grs de harina de fuerza y calentamos muy suavemente, sin dejar de remover hasta que espese y adquiera el aspecto de una bechamel. Apagamos el fuego y dejamos templar.

Masa final

En el bol de la amasadora ponemos el tang zhong templado, el fermento previo y el resto ingredientes excepto la mantequilla. Mezclamos hasta que todos los ingredientes se integren y dejamos reposar tapado 10 minutos con el fin de que el gluten se desarrolle.

Transcurrido este tiempo de reposo, amasamos a velocidad media durante unos 2 minutos y volvemos a dejar reposar 10 minutos. Este proceso de amasado y reposo debemos hacerlo al menos cuatro veces antes de empezar a añadir la mantequilla.

Tras todos los amasados anteriormente nombrados, agregamos la mantequilla a temperatura ambiente (blandita) en cubos pequeños y varias tandas, no añadiremos el siguiente hasta que no esté completamente integrado el anterior.

Cuando hayamos acabado de añadir la mantequilla, dejamos reposar la masa nuevamente otros 10 minutos y volvemos a amasar como lo hicimos con anterioridad. Amasados de 2 minutos y reposos de 10 minutos, así otras cuatro veces más.

Cuando hayamos acabado con todos los amasados, cogemos un trozo de masa y comprobamos si la masa pasa la prueba de la membrana (al estirar la masa debe quedarnos una fina capa de masa, parecida a una tela translúcida que no se rompe).

Si pasa la prueba de la membrada, ponemos la masa a un cuenco engrasado y la tapamos con film transparente para dejarla levar hasta que doble su volumen en un lugar cálido. Si tras los amasados no pasa la prueba, seguimos amasando y dejando reposar hasta que la alcance, no es más amigos.

Cuando haya doblado el volumen, la pasamos a la encimera enharinada y la desgasamos aplastándola con las manos, es necesario quitarle todo el gas. Cuando lo hayamos eliminado, a mí me costó un tiempo, hacemos una bola grande con ella, la tapamos y la dejamos reposar unos minutos para que el gluten se relaje.

Tras haber dejado reposar nuestra masa, metemos los dedos de una manos previamente enharinados en el centro de la bola hasta tocar la encimera. Vamos abriéndola poco a poco, levantando la masa y estirándola poco a poco, la idea es que metáis la manos en el agujero y dejéis que estire con su propio peso.

Cuando tengamos el tamaño adecuado, dejamos nuestro roscón sobre una bandeja de horno con papel vegetal.

Pincelamos el roscón con la ayuda de una brocha de cocina con el huevo batido, lo tapamos y lo dejamos fermentar hasta que doble su volumen.

Tras este último levado, al fin, volvemos a pincelar con el resto del huevo batido y lo adornamos con frutas escarchadas y azúcar mojada.

Introducimos en el horno previamente caliente a 180º con calor arriba y abajo, sin aire, colocando la bandeja en el nivel inferior  del horno durante 25-30 minutos. 

Cuando nuestro roscón esté cocido, lo sacamos y lo dejamos enfriar por completo antes de degustar.

Roscón de Reyes Obsesión Cupcake

Para terminar de rematarlo podéis acompañarlo de nata montada, trufa, crema o simplemente solo porque este sabor auténtico es mejor no enmascararlo con nada.

Espero ver muchos roscones, no os olvidéis de nombrarme si lo hacéis.

Que os traigan muchas cosas sus Majestades de Oriente, sed buenos.

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Pan Remolino de Canela

jueves, 29 de octubre de 2020

Pan Remolino Canela Obsesión Cupcake

Hoy os traigo una receta maravillosa y reconfortante donde las haya. Nada mejor como disfrutar de un rico pan de desayuno nada más levantarte con este tiempo de otoño. Eso de que fuera está lloviendo y comienza a notarse que las temperaturas empiezan a bajar, y tú estás dentro de casa, en su sofá con tu buena taza de té humeante y un plato con dos rebanadas de pan recién horneado, lleno de sabor.

Parece la típica escena de película americana feliz, pero os puedo asegurar que si os animáis a preparar esta receta, os voy a transportar al lugar que os acabo de describir cada vez que os dispongáis a disfrutar de él.

El resultado es un pan tierno y jugoso, lleno de remolinos pegasosos de canela dulce. El sabor tiene un ligero parecido a los Cinnamon Rolls, pero menos intenso. Imaginaros una mezcla de pan casero con los mejor de los rollos de canela. Tostado queda ideal y se puede acompañar con los que más os guste, ya sea mermelada o frutas, aunque os puedo asegurar que solo simplemente se convierte en un auténtico manjar.

Adoro trabajar las masas, me parece algo realmente mágico. Ver como crecen, como cambian su aspecto y su aroma es algo que me atrae de una manera increíble. No os podéis imaginar la de veces que voy a visitar mi masa cuando está levando tranquila en la zona más cálida de mi casa, os puede parecer raro pero es algo inevitable que necesito hacer constantemente.

Con esta receta os quiero mostrar que es muy fácil preparar un pan casero sin complicaciones. No os asustéis y no dejéis que el miedo a las masas os eche para atrás a la hora de hacer este pan, para nada, es más que sencillo. Lo único y como siempre, tened paciencia por los tiempos de levado, son más que necesarios para que este delicioso pan os quede perfecto.

Considero que esta receta es perfecta para iniciaros en el apasionante e infinito mundo del pan, y digo mundo porque realmente es así. Si os ponéis a investigar vais a descubrir que hacer un buen pan es todo un arte. Pero como nosotros aún somos principiantes vamos a romper el hielo con este sencillo pero irresistible manjar.

Os aseguro que si seguís los pasos tal y como os los detallo a continuación, os saldrá un pan de diez. En casa se ha vuelto imprescindible, lo mejor de todo es que una vez que ha enfriado, lo podéis cortar en rebanas y guardarlo en el congelador para ir sacándolo cada vez que queráis comerlo. 

Esta tarde vamos a por el segundo ya, mi chico dice que en su vida ha probado un pan tan rico y cuando abrió el congelador y vio que solo quedaban dos rebanadas su mirada se volvió tristona y miro diciendo sin palabras: "esto se acaba y no quiero". Así que nos ponemos manos a la masa y repetimos receta hoy mismo, así este finde desayunamos más que rico. ¿Os imagináis unas tostadas francesas hechas con este maravilloso pan? Nosotros vamos a ello este finde, animaros y disfrutarlo con nosotros.

INGREDIENTES PARA EL PAN:

  • 250 ml de leche entera tibia.
  • 57 grs de mantequilla sin sal derretida.
  • 25 grs de azúcar blanca.
  • 1 huevo L
  • 2 yemas de huevo ligeramente batidas.
  • 1 sobrede levadura de panederia.
  • 510 grs de harina para pan.
  • 1 1/4 cucharaditas de sal.

INGREDIENTES PARA EL REMOLINO DE CANELA:

  • 20 grs mantequilla sin sal derretida.
  • 50 grs de azúcar blanca.
  • 50 grs de azúcar morena.
  • 2 cucharadas de canela molida.

INGREDIENTES PARA LA CAPA FINAL:

  • 1 huevo.
  • 1 cucharada de leche entera.

ELABORACIÓN:

En el bol de la amasadora (también podéis hacerla a mano) mezclamos la leche, la mantequilla, el azúcar, el huevo, las yemas de huevo y la levadura y batimos para mezclar todos los ingredientes.

Agregamos la harina y la sal, y mezclamos con el gancho amasador a velocidad baja hasta obtener una masa uniforme. Aumentamos la velocidad y seguimos amasando durante unos 5 minutos o hasta que nuestra mezcla comience a volverse suave y flexible. Si fuera necesario porque veis que la masa está un poco pegajosa, podéis añadir un par de cucharadas de harina hasta que la consistencia sea adecuada, es decir, que no se nos pegue de manera excesiva a los dedos si la tocamos.

Hacemos una bola con nuestra masa y la ponemos en un bol  ligeramente engrasado cubriéndola con film transparente durante aproximadamente 2 horas hasta que duplique se volumen, debemos elegir un lugar cálido para facilitar este proceso.

Transcurrido este tiempo. Transferimos la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada y con la ayuda de un rodillo hacemos un rectángulo, usando como referencia el largo del molde donde los vamos a hornear (el mío es tipo PlumCake de 12x9 cm).

Con una brocha de repostería, untamos la superficie de nuestro rectángulo con una fina capa de mantequilla derretida. En una taza combinamos los dos tipos de azúcares y la canela que teníamos expresamente para el relleno de nuestro pan y los distribuimos de manera uniforme sobre la masa untada con mantequilla, dejando un borde de 1 cm en cada lado vacío, sin azúcar.

Con un spray o con los dedos, rociamos ligeramente el azúcar de canela con agua para humedecer, esto evitará que durante el horneado se abran demasiado los remolinos.

Enrollamos nuestro pan por la parte larga del rectángulo en un tronco muy apretado, pellizcando los extremos para sellar y evitar que el relleno se salga fuera mientras se hornea.

Cuando tengamos nuestro pan enrollado, colocamos el mismo con el borde de unión en la parte de abajo dentro del molde ligeramente engrasado, tapamos con papel film y volvemos a dejar en reposo como mínimo una hora y media hasta que crezca y doble su volumen.

Cuando haya pasado el tiempo de levado, batimos en una taza el huevo y la leche y con la ayuda de una borcha pintamos con cuidado toda la parte superior de nuestro pan.

Horneamos durante 45 a 55 minutos en el horno previamente caliente a 180º o hasta que esté bastante doradito. Si veis que a mitad del horneado se empieza a dorar demasiado podéis sacarlo y cubrirlo con papel de aluminio para que no se queme y pueda acabar el tiempo de cocción. 

Acabo el tiempo, sacamos nuestro el pan del horno y lo dejamos enfriar por completo dentro del molde antes de desmoldar y cortar. Para ello, pasamos la punta de un cuchillo por las paredes del molde para despegarlo sin que se nos rompa.

Podemos guardar el pan en una bolsa de plástico a temperatura ambiente hasta 5 días pero también podemos cortarlo y congelarlo. Para mí es la mejor opción, ya que cada vez que sacas una rebana del congelador parece como si estuviera recién hecho.

¿No os parece totalmente irresistible? Quizá será porque los Rollos de Canela me apasionan y este pan tiene un cierto parecido a ellos.

Pan Remolino Canela Obsesión Cupcake

Deseando que llegue el sábado para poder disfrutar de mi momento preferido del día, el desayuno de los fines de semana. Sin prisas, con calma, saboreando cada trago de mi taza de té y cada bocado de mis maravillosas tostadas de pan de remolino de canela que hacen que cada segundo sea mejor que el anterior.

Disfrutadlas conmigo también, espero que me escribáis para contarme lo enamorados que os ha dejado este maravilloso pan. En casa estamos todos "in love" con él.

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Croissants Healthy Rellenos de Reese's

jueves, 1 de octubre de 2020



Llevaba tanto tiempo con ganas de un "buen bollo" con un relleno generoso que no podía más. Necesitaba pegar un mordisco a algo dulce y que el interior me sorprendiera por completo por su sabor.

Por eso me puse manos a la obra la semana pasada, aprovechando que estaba sola en casa. Cocinando se me pasan las horas rápido y cuando mi chico no me acompaña necesito tener la mente entretenida para que las horas se me pasen cuanto antes y que entre por la puerta.

Además, me encanta meterme en mi laboratorio particular e inventar algo rico para cuando llega y  así disfrutarlo con él, después de cenar, sentados en el sofá haciendo que este momento sea aún más especial.

Así que ayer nuestro momento, además de especial, resultó ser más que delicioso. De una masa en la que no confiaba al 100% salieron estos maravillosos pequeños que me tuvieron en vilo hasta que salieron del horno bronceados de una manera impresionante. Desde que los saqué me enamoré de ellos y supe que la receta sería todo un éxito incluso antes de hincarles el diente.

Pero es que cuando se lo hincamos nos quedamos con la boca abierta y con ganas de volver a llenarla con otro de estos cruasanes integrales y sin azúcares añadidos, rellenos de una crema sabor Reese's saludable que quita el sentido.

Gracias a esta receta salida de la nada, de la imaginación y de la suerte de mezclar los ingredientes adecuados y en las cantidades justas, pude darme el capricho y acabar con el antojo de dulce de pastelería que llevaba más de tres días taladrando mi cabeza.

Os animo a que los hagáis en casa, sed pacientes, los tiempos de levado son más que necesarios y aunque la masa es crujiente su sabor, mezclado con ese relleno los hace irresistibles.

INGREDIENTES PARA LA MASA:

  • 120 ml de leche desnatada.
  • 4 grs de levadura de panadero liofilizada.
  • 30 ml de aceite de coco.
  • Una yema de huevo.
  • Una cda. de extracto de vainilla
  • 250 g de harina integral.
  • Sucralosa al gusto.
  • 1/2 cdta. de sal.
  • Huevo batido adicional para pintar los croissants antes de hornear.

INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 100 grs de chocolate con leche s/a.
  • 30 grs de mantequilla de cacahuete.

ELABORACIÓN:

Vamos a comenzar preparando el relleno de nuestros crusanes integrales. Para ello fundimos el chocolate y lo mezclamos con la mantequilla de cacahuete hasta que ambos ingredientes se integren. Dejamos reposar en la nevera para que endurezca un poco.

En un bol mezclamos la leche, la levadura de panadería, la yema, el extracto de vainilla, la harina de fuerza, la sucralosa y la sal, todo menos el aceite de coco.

Amasamos a mano hasta obtener una masa homogénea. Tras unos diez minutos de amasado, amasado, añadimos el aceite de coco y amasamos de nuevo para integrar.

Cuando la masa esté fina y elástica, hacemos una bola y la colocamos en un recipiente previamente engrasado, la tapamos con un film transparente y la dejamos fermentar en un lugar cálido hasta que doble el volumen.

Cuando la masa haya crecido, la estiramos sobre una superficie enharinada y le damos forma de rectángulo, máximo medio centímetro de grosor.

Con un cuchillo recortamos los bordes para igualar el rectángulo y cortamos la masa en triángulos alargados tal y como os muestro en la siguiente imagen.


En la base del triángulo hacemos un corte, cuanto más grande, más grandes nos saldrán las patas del croissant. En medio del corte, ponemos un pegote de nuestra crema de relleno, la cual teníamos hasta ahora en la nevera y enrollamos desde la base hasta la punta, dándoles la forma un poco redonda. Los dejamos en la bandeja forrada con papel de horno.

Cuando tengamos todos nuestros cruasanes rellenos terminados, los dejamos reposar a temperatura ambiente unos 30 minutos.

Transcurrido este tiempo, pincelamos nuestros cruasanes con el huevo batido y los introducimos en el horno previamente caliente a 180º-190º (con función aire) hasta que adquieran cierto color dorado.



Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla, eso si sois capaces de resistir la tentación que provocan recién salidos del horno, calentitos y con ese olor a chocolate y cacahuete más que cautivador.

Sed felices, cuidaros mucho y hasta dentro de siete días amigos.


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MONKEY BREAD (PAN DE MONO) Y DÍA NACIONAL DEL BUNDT CAKE

viernes, 14 de noviembre de 2014



¡¡¡ Estamos de celebración !!!

Sí amigos, mañaña 15 de noviembre es el día Nacional del Bundt Cake. Y yo, como amante de estos ricos bizcochos, tenía que celebrarlo también.

El año pasado se me pasó esta fecha, estaba empezando con el blog como aquel que dice y no estaba tan metida como ahora, pero este año, la tenía grabada a fuego jejeje.

Y la verdad es que tenía muy claro lo que quería prepararos, un delicioso "Monkey Bread" o "Pan de Mono".

Desde el día que vi esta receta, trasteando por el ciberespacio, me sentí totalmente atraía hacía ella, digamos que me cautivó y sabía que no podía tardar mucho en hacerla, por eso he considerado que este momento era el perfecto para encender mi horno y ponerme manos a la obra, y con ella celebrar el "National Bundt Cake Day".

He estado investigando un poco en la red para contaros un poquito qué es esto del " Pan de mono", suena tan gracioso  y a la vez es una receta tan desconocida (al menos lo era para mí) que....

Pues veréis, resulta que es uno de los dulces más típicos para el desayuno en norteamérica, resultando sumamente popular entre ellos, pero por el contrario, resulta que se trata de una receta desconocida fuera de sus fronteras.

Se empieza a popularizar en los años 50 a través de las revistas femeninas y de cocina de las mujeres norteamericas, llegando a convertirse en uno de los panes dulces más populares.

Esta delicia se disfruta caliente, recién sacado del horno y se come con las manos, cogiendo cada una de las bolas de las que está formado. Resulta una masa dulce, tierno, esponjoso y sobre todo, pegajoso. ¡¡ Es algo que me encanta!! Y la combinación de canela y azúcar moreno lo hacen irresistible. Creedme.

Tradicionalmente se sirve caliente de forma que los segmentos horneados puedan separarse fácilmente con los dedos y comerse con la mano.

Hay muchas versiones del mismo, incluso existen versiones saladas, que podemos encontrar tanto en libros de cocina, periódicos, revistas, etc. Incluso muchos famosos amantes de la cocina, tienen su propia variante de esta receta.

Es típico prepararlo en un molde redondo de bundt y yo aprovechando que se celebra el día nacional he sido fiel a la receta tradicional.

Sobre el nombre Monkey Bread (pan de mono), algo que suele extrañar bastante, no se sabe con exactitud cómo nació y por qué, aunque muchos dicen que es por el parecido del mismo con el fruto del árbol africano Baobab, que cuando se abre posee pequeñas bolas harinosas parecidas al pastel, otras que es por la forma en que se come, con las manos, como lo hacen los monos.  También es llamado African coffee cake (‘tarta de café africana’), golden crown (‘corona dorada’), pinch-me cake (‘pastel pellízcame’) y bubbleloaf (‘rodaja burbuja’).


Bueno, pues después de situaros un poco os dejo con la receta.


INGREDIENTES PARA LA MASA:

  • 600 grs. harina común.
  • 300 ml. de leche.
  • 60 grs. azúcar
  • 1 huevo M
  • 70 grs. de mantequilla.
  • 2 grs. de levadura seca de panadería (un sobre).
  • 1 cucharadita de sal.


INGREDIENTES PARA EL REBOZADO:

  • 350 grs. de azúcar moreno.
  • 3 cucharaditas de canela molida.
  • 150 grs. de mantequilla.


PREPARACIÓN:

Empezamos preparando los ingredientes. Ponemos la mantequilla en un cazo y la derretimos a fuego suave, cuando esté lista, apartamos del fuego.  Reservamos.

Calentamos la leche hasta que esté templada y añadimos la levadura seca, mezclamos bien hasta que se integre y ésta se disuelva. Reservamos.

Seguidamente ponemos en el bol de nuestra amasadora (en mi caso mi amada Kitchen Aid) la harina, hacemos un pequeño hueco en el centro y añadimos el huevo batido, el azúcar, la sal, la mantequilla y la mezcla de leche y levadura y batimos con  el accesorio pala hasta obtener una masa homogénea.

Seguidamente ponemos el accesorio de amasar y lo amasamos durante unos 10 minutos.

Si lo hacemos manualmente, sólo tenemos que mezclar todos los ingredientes en un bol hasta formar una masa homogénea, y luego seguir amasando hasta conseguir que nos quede una masa elástica.

Una vez tengamos nuestra masa preparada, la colocamos sobre una superficie ligeramente enharinada y la trabajamos con las manos un poco hasta conseguir formar una bola suave, brillante y sin que se nos pegue en las manos.

Ponemos nuestra masa en un bol, previamente engrasado con un poco de mantequilla, y lo tapamos bien con un gorro de ducha (en su defecto si no tenéis uno a mano, podéis usar un paño de cocina) lo dejamos reposar durante 1,5 horas en un lugar cálido y sin corrientes.

Cuando veáis que faltan pocos minutos para que termine el tiempo de levado, preparamos los ingredientes para el rebozado.

Para ello, fundimos la mantequilla y la ponemos en un plato. Reservamos.

En otro plato ponemos el azúcar moreno junto con la canela y mezclamos bien. Reservamos.

Ahora que ya tenemos nuestra masa lista, la sacamos del bol y la ponemos sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada, la extendemos con la ayuda de nuestro rodillo formando un rectángulo y la cortamos en trozos (no demasiado pequeños) con la ayuda de un cortador de pizza.


Con cada uno de los trozos cortados, formamos una pequeña bola y las vamos depositando sobre una bandeja.

Cuando tengamos todas las bolas listas,  las rebozamos. Para ello, vamos mojando cada bola en la mantequilla (mejor hacerlo con un tenedor).


A continuación, las pasamos por el azúcar mezclada con canela, y las vamos colocando sobre el molde donde las vayamos a hornear, éste debe de estar previamente engrasado con mantequilla.



Una vez que tengamos todas nuestras bolas terminadas y depositadas en el molde, lo tapamos con nuestro gorro de ducha o con un paño de cocina y lo dejamos reposar otra vez durante unos 40 minutos.

Transcurrido el tiempo, lo introducimos en el horno, precalentando a 180º y lo dejamos hornear durante 35 minutos.

Pasado el tiempo, lo sacamos del horno, lo dejamos durante unos 3 minutos en el molde, le damos la vuelta sobre el plato donde lo vayamos a presentar y ya lo tenemos listo para comer calentito.


La verdad es que resulta un desayuno ideal y realmente delicioso, aunque está tan tan rico que yo me lo estoy comiendo a todas horas, porque con esta maravilla de pan dulce, dan ganas de estar desayunando las 24 horas del día.

Espero que os haya gustado y si os animáis a prepararlo que me contéis vuestras impresiones.

Un beso fuerte a todos y sobre todo...............

¡¡¡ HAPPY NATIONAL BUNDT CAKE DAY !!!

Hasta la semana que viene, muamua.
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PASTA CHOUX

lunes, 12 de mayo de 2014

Hoy os traigo dos recetas básicas más, tenemos que seguir ampliando nuestra lista.

Y nada mejor que hacerlo con esta deliciosa y polivalente receta. Realmente es una de mis pastas preferidas y nos da tanto juego..........se puede rellenar de mil sabores y hacer de tantas formas......

Es tan ligera y deliciosa que creo que podría estar alimentándome toda una semana de "Pasta Choux" en sus diferentes versiones: Eclairs, bocaditos, coronas.........Ummmmm solo de pensarlo me relamo sin parar.

La razón por la que os traigo hoy lunes estas dos recetas juntas (Pasta Choux y crema pastelera) es porque la próxima semana os traeré una receta en la que utilizo la dos para crear algo delicioso.

Os puedo asegurar que es una receta especial, delicada y elegante, pero no digo más que al final termino confesando jejejeje. Bueno, os doy una pista más y me callo.......¡¡ Es una tarta !! Se admiten apuestas amigos, a ver si lo adivináis.

Y ahora a lo que iba, os dejo con la receta y espero que con la intriga :


INGREDIENTES:

  • 130 gr de agua
  • 120 gr de leche
  • 100 gr de mantequilla
  • 1 pellizco de sal
  • 5 gr de azúcar
  • 160 gr de harina de repostería
  • 4 huevos medianos


ELABORACIÓN:

Tamizamos la harina y reservamos.

Ponemos en un cazo antiadherente la leche, el agua, la mantequilla, la sal y el azúcar. Removemos con unas varillas a fuego medio hasta que esté todo bien integrado.


Cuando rompa a hervir, retiramos del fuego y añadimos la harina de golpe. Removemos con unas varillas hasta que toda la harina se integre y no queden grumos.


Volvemos a poner el cazo a fuego medio para que cueza un poco, lo justo para que se integre bien.

Retiramos del fuego y añadimos uno a uno los huevos, removiendo constantemente con las varillas. No añadiremos el siguiente hasta que no esté bien integrado el anterior.


Y tachán........ya tenemos lista nuestra exquisita "Pasta Choux" para usarla de la manera que más nos guste: para bocaditos de nata o cremas diferentes, para hacer una corona y rellenarla de nuestro sabor preferido o para hacer unos fantásticos Èclairs.

Yo os recomiendo que para usarla como elijáis lo hagáis poniéndola en una manga pastelera, os quedará un trabajo mucho más fino y elaborado, ya que la pasta tiene la constancia ideal para usarla de esta forma.

¡¡ Arriba la manga pastelera !!

Lo dicho, esta pasta da para mucho, mucho. Yo os prometo que la semana que viene os traigo una de mis últimas recetas en la que la he utilizado y el resultada ha sido más que estupendo. Estoy segura de que os encantará.

Os dejo una foto como pista visual jejeje a ver qué os parece.


Un beso fuerte y hasta el jueves amores míos.
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CREMA PASTELERA

Seguimos con los "Básicos de Repostería" y la tercera receta en añadirse a la lista es la "crema pastelera".

Todos la habéis preparado infinidad de veces para vuestros dulces, es el relleno ideal para nuestras tartas, bollos, galletas o incluso para comérsela a cucharadas.

Siempre recordaré el momento en que el que mi hermano y yo de niños, esperábamos ansiosos en al cocina, pegados al fuego, a que mi madre terminara de rellenar la tarta del cumple con la crema pastelera y así poder rebañar el cazo con los restos de la crema, lo hacíamos más que felices, aunque fuera caliente y mi madre, la pobre, siempre dejaba más la cuenta para que nosotros pudiéramos disfrutar y relamernos hasta los dedos (literalmente hablando).

Por eso me gusta tanto preparar estas recetas, porque me vienen tantos buenos recuerdos a la mente....recuerdos que incluso hacen que están recetas me sepan aún más buenas.

Me pongo sentimental amigos y es que con mi madre hemos disfrutado de una infancia muy dulce y no solo por las delicias que nos preparaba siempre, eso quizá a estas alturas es lo de menos, sino por el amor con el que nos hacía, y con el que nos sigue haciendo, todo, absolutamente todo. Y es que sí, ¡¡tengo a los mejores padres del mundo mundial!!

Vamos con la receta y los ingredientes que sino no acabo nunca y lo que es una receta sencilla podría convertirse en toda una historia interminable llena de anécdotas de mi infancia. ¡¡Qué quiero que sigáis leyendo mi blog!! no quiero espantaros a todos jejeje


INGREDIENTES:
  • 250 ml de leche entera.
  • 25 grs de azúcar.
  • 3 yemas de huevo.
  • 30 grs de azúcar más.
  • 1 pizca de sal.
  • 10 grs de harina.
  • 10 grs de fécula de maíz (maicena).
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta.


PREPARACIÓN:

Primero comenzamos haciendo una mezcla con las yemas en un plato. Para ello, mezclamos las yemas de huevo, los 30 grs de azúcar y la pizca de sal y batimos bien, hasta que todos los ingredientes se integren.

A continuación, añadimos el harina y la fécula de maíz a la mezcla y volvemos a batir bien, hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. Reservamos.


Por otro lado, ponemos un cazo al fuego, y cocemos la leche junto con los 30 grs de azúcar y la vainilla en  pasta hasta que rompa a hervir. En ese momento, retiramos del fuego.

Vertemos una cucharada de la leche caliente en el plato donde teníamos la mezcla de yemas y batimos energicamente, esta acción permitirá disolver el azúcar y diluir la mezcla, que se incorporará con mayor facilidad al resto de la leche.

Echamos la mezcla de yemas a la cacerola y batimos hasta que se homogeneice. Volvemos a colocar el cazo en el fuego y llevamos a hervor sin dejar de batir.

Tenemos que dejar hervir hasta que la crema se vuelva espesa pero fluida (puede tardar unos 2 minutos como máximo).

Cuando la tengamos lista, la pasamos a un plato grande para acelerar el enfriamiento y ponemos un film transparente en contacto con la crema para evitar que se forme una costra en la superficie.


Cuando la crema esté tibia podemos meterla en la nevera hasta que se enfríe por completo.

Cuando vayamos a usarla, será necesario volver a darle consistencia batiendo intensamente hasta que vuelva a ser flexible y esponjosa.

Y ya tenemos lista nuestra crema pastelera, ideal para cualquiera de nuestros postres. En unos días os enseñaré para qué la he usado yo, una receta deliciosa, ya veréis.

Bueno, os dejo una pista en forma de imagen ;)


¿Qué será? jejejeje dentro poco, os sacaré de dudas.

Besos a todos y gracias por leerme.
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LEMON CURD - CREMA DE LIMÓN

lunes, 24 de marzo de 2014

Vamos añadiendo nuevas recetas a nuestra sección "Básicos de Repostería" y lo hacemos con esta deliciosa crema de limón o como es más conocida "Lemon Curd".



Yo había oído hablar de ella en innumerables recetas, de lo deliciosa que está y del juego que nos ofrece, tanto para rellenos, como para coberturas o incluso para comerla directamente sobre nuestras tostadas del desayuno. Y la verdad es que todo lo que había leído acerca de ella es realmente cierto.

Cuando la hice, la hice pensando en incluirla en una receta que haría a posteriori, pero cuando estuvo fría y la probamos en casa......uffff casi que mi idea se va al traste jejeje menos mal que con esta receta salen dos botes porque sino......vamos que ni las tostadas del desayuno necesito yo para dejar limpio el tarro!!!

Sencilla y deliciosa a partes iguales, animaos a prepararla en casa, estoy segura de os encantará tanto o más que a mí.


INGREDIENTES:

  • 250 grs de azúcar extrafino.
  • La ralladura de la piel de 1 limón.
  • 175 ml de zumo de limón (5 limones).
  • 120 grs de mantequilla.
  • 4 huevos.


PREPARACIÓN:

En un cazo al baño María ponemos todos los ingredientes (el azúcar, la ralladura de limón, el zumo y la mantequilla) y con la ayuda de unas varillas removemos sin parar durante al menos 20 minutos hasta que obtengamos una crema ligera y homogénea.

Dejamos enfriar unos minutos y pasamos la crema a unos botes, los cuales habremos cocido previamente durante 15 minutos a fuego vivo, cuando la crema esté dentro de los botes, volvemos a cocerlos ya cerrados durante 30 minutos.

Cociendo la crema dentro de los botes nos aseguramos que se conserve en buen estado durante más tiempo.

Cuando los botes estén frío, los guardamos en la nevera hasta su consumo.

La verdad es que yo bien me podría haber ahorrado el proceso de cocer los botes porque en cuanto la probamos, la devoramos jejejeje. Vamos que en casa, la crema de limón mala no se nos pone!!!!!


Pues hasta aquí la receta de hoy, sencilla ¿verdad?

El jueves os traeré la receta que preparé con el bote de crema de limón que logró salvarse de nuestras garras en la primera cata loca de Lemond Curd.

Besos amigos y hasta dentro de unos días.
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AZÚCAR PERLADO

jueves, 13 de marzo de 2014

Con esta receta de azúcar perlada estreno mi nuevo apartado de "recetas básicas". Esas que necesitamos en más de una receta, que estamos cansados de verlas publicadas y que cuando estamos metidos en harina muchas veces nos falta exactamente saber cómo hacerlas.

Por eso he considerado que mi blog tenía que tener este apartado, donde poco a poco voy a ir reuniendo todas las recetas básicas que son muy comunes en repostería, para que con un simple clic tengáis a vuestro alcance todo lo que podáis necesitar.

Muchas veces damos por hecho que sabemos hacer determinadas recetas, ¡¡yo la primera!!, pero luego, cuando me pongo a hacerla, porque la necesito, me surgen dudas de lo más simple.

Pues para eso está este apartado, para decirle adiós a todas esas pequeñas dudas que nos acechan y que quieren estropear nuestro postre, ¡No podrán con nosotros! Nuestros postres serán los mejores y triunfaremos con ellos, haciendo las delicias de nuestros amigos e invitados.

Estrenamos entonces con una receta muy sencilla pero muy necesaria para alguno de los postres más deliciosos del mundo mundial: gofres, roscones, bollos caseros y un largo etcétera, el "Azúcar perlado".


Es cierto que podemos comprarla en tiendas pero es tan fácil de hacer que no cuesta nada prepararla en casa, además no siempre podemos encontrarla en el super y realmente, porqué pagar cuando puedo hacerla en casa mucho más barata y sabiendo lo que lleva.

Qué puedo deciros que no sepáis ya, hecho en casa.......NADA MEJOR.

El único inconveniente que le veo a la receta, por decir algo, es la espera. Yo es que soy muy impaciente jejeje, y el azúcar perlado necesita días de reposo para su elaboración, pero si nos organizamos con antelación podemos prepararla y cuando esté lista guardarla en un bote para futuros usos.

Vamos con la receta, veréis que sencilla.


INGREDIENTES:

  • 150 ml de agua 
  • 300 grs. de azúcar
  • 75 grs adicionales de azúcar


PREPARACIÓN:

Ponemos el agua y el azúcar (los 300 grs) en una olla y  ponemos al fuego hasta que el agua hierva y el se haya disuelto.

Retiramos del fuego y añadimos el resto del azúcar (los 75 grs) removiendo hasta que el líquido se colme de azúcar.

Pasamos el líquido a un recipiente hondo y  ancho.

Guardamos el recipiente en un sitio oscuro y sin moverlo como mínimo 15 días, yo lo guardé en un armario de la cocina que no suelo abrir en exceso.

Transcurrido este tiempo, sacamos el recipiente del armario y con la ayuda de un rodillo de amasar o de la maja del mortero, rompemos el azúcar en pequeños trozos a modo de las perlas.

Una vez que hemos triturado todo el azúcar, ya tenemos listo nuestro azúcar perlado. Sencillo, ¿verdad?

Podéis guardarla en botes que cierren bien, es necesario conservarla en un lugar seco y oscuro a ser posible, dentro de un armario es perfecto.



Y ya tenéis listo el azúcar perlado para incorporarla a todas vuestras recetas, la verdad es que en algunas resulta imprescindible.

El lunes os traeré la primera receta en la que la he usado, estoy segura de que os encantará y que cuando abra la puerta de casa estaréis haciendo cola para desayunar conmigo jejejeje.

Nos vemos el lunes con una receta que todos, estoy segura, haréis alguna vez en vuestra vida.

Muchos besos y gracias lectores.


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