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Brownie Saludable de Cacahuete

jueves, 29 de noviembre de 2018


Hoy os traigo "EL BROWNIE" y sí, habéis leído bien, con mayúsculas porque después de probar esta receta, en mi cocina, cada vez que se haga un brownie será éste.

Es la perfección absoluta, con chocolate intenso, denso y contundente. Sin azúcares añadidos ni grasas saturadas, la verdad es que lo tiene todo, tanto en lo que se refiere al sabor como en sus valores nutricionales.

En todo este tiempo que llevo preparando recetas "saludables", he probado muchas recetas de brownies y aunque, tengo que reconocer que todos quedan muy muy ricos, éste es sin lugar a dudas el mejor de todos y el que se sitúa en el lugar más TOP de mi lista de bizcochos chocolatosos al máximo.
De lo que estoy segura es de que este sabor y esta textura es tan deliciosa y especial porque en su elaboración he utilizado "cacahuete desgrasado" y este ingrediente, en lugar de ser todo harina de avena u otro tipo de harina, es lo que te da ese toque que lo hace insuperable.

Sabes cuando un brownie está bien hecho de verdad cuando el bizcocho es húmedo y al cortarlo con el cuchillo, éste se queda pringado de chocolate. Esos son los verdaderos brownies, pues éste es realmente así. La receta original es de MyBodyGenius (aunque yo he añadido algún ingrediente) que además de sus maravillosos productos, de los que soy fan total y adicta sin fin, nos ofrecen unas ideas perfectas para hacernos ver que comer saludable no tiene nada de aburrido.

INGREDIENTES PARA EL BROWNIE:

  • 1 huevo M.
  • 2 claras.
  • 170 g de cacahuete en polvo de MyBodyGenius
  • 80 grs de cacao desgrasado sin azúcar.
  • 80 grs de chocolate con leche sin azúcar troceado.
  • 100 ml de agua tibia.
  • 5 cucharadas de sírope de ágave.
  • 3 cucharadas de sírope de arce puro.
  • 2 cucharaditas de levadura química.
  • 1/4 de cucharadita de sal.

INGREDIENTES PARA LA DECORACIÓN:

  • 50 grs de chocolate con leche sin azúcar cortado en trocitosValor.
  • 30 grs de chips de cacahuete mantequilla de cacahuete.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde para brownie (cuadrado) con papel vegetal en el fondo. Reservamos.

Es tan sencillo como poner todos los ingredientes (salvo los trozos de chocolate troceados) en el bol de la amasadora y mezclar hasta que se integren por completo y obtengamos una masa densa y contundente.

En este momento, añadimos los 80 grs de chocolate con leche sin azúcar y con la ayuda de una espátula integramos bien en la mezcla.

Echamos nuestra masa en el molde que teníamos reservado con el papel vegetal en su base y repartimos las mezcla de manera uniforme. Para terminar, exparcimos los trocitos de chocolate y los chips de mantequilla de cacahuete por toda la superficie de nuestro brownie.

Metemos en el horno durante unos 20 minutos aproximadamente o hasta que al pincharlo con un palillo, éste salga limpio.

Dejamos templar hasta servir y no enfriar por completo, porque todos sabéis que no haya nada más delicioso que un Brownie caliente. El acompañamiento os lo dejo a vuestra elección, cualquiera le irá de lujo: chocolate caliente, mantequilla de cacahuete, helado de vainilla.... las opciones son miles y cada cual mejor.

Aunque también os tengo que decir que solo está de rechupete, no necesita ningún añadido para ser una receta de las más TOP del planeta.

Besazos y miles de gracias por estar aquí cada jueves.


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Nutter Butter Cookies

jueves, 22 de noviembre de 2018



La verdad es que soy bastante cabezota, de ideas fijas y, porque no decirlo, un poco caprichosa.

Desde que soy adicta a la mantequilla de cacahuete, tengo un objetivo en mi vida y es probar todo lo que lleve este ingrediente. Sí, podéis pensar que estoy loca pero es que no lo puedo evitar, cosa que veo, cosa que necesito comprar y probar.

Me pongo a curiosear en internet  sin ninguna idea en concreto pero acabo mirando recetas, postres o dulces en general y siempre acabo en la misma sección, así me pasa que descubro cosas que necesito probar sí o sí. Y no penséis que con el tiempo se me olvidan, para nada, todo lo contrario, tengo más y más ganas de hacerme con ello y poder deleitarme.

Pues fue justo esto lo que me pasó con estas galletas. Las descubrí en internet, todo el mundo hablaba de lo maravillosas que estaban, deliciosas, crujientes y con un sabor a cacahuete no acto para gente a la que solo le gusta "un poco" este ingrediente, sino para aquellos que como yo, podrían alimentarse días enteros con ellos. Es decir, para "hueteaditos".

Pero cuál fue mi sorpresa cuando quise hacerme con un paquete.....estaban agotadas en todas partes, no había página web de productos de importación que tuviera y entonces, empecé a desesperarme. Miraba cada día por si habían repuesto stock y nada, qué rabia de verdad. 

Estaba tan cegada con comprar que no caí en la cuenta de hacerlas caseras, hasta que mi chico me lo dijo y entonces, justo en ese momento......vi la luz. 

Pues dicho y hecho, busqué receta y me puse manos a la obra. Son un poco laboriosas pero el resultado es bastante bueno aunque no tanto como me esperaba, quizá tenía las expectativas demasiado altas después de tanta búsqueda fallida.

Quedan blanditas, tiernas y jugosas, hay que tener cuidado de hacerlas pequeñas porque en el horno crecen de lo lindo y mi primera tanda fueron verdaderos monstruos gigantes, la crema es espectacular y el recubrimiento de azúcar les da un toque muy rico pero no saben tanto a cacahuete como yo me esperaba, esa es la única pega que les puedo poner.

Ojo, a mí es a la única a la que le parece que saben poco a cacahuete, en casa todo el mundo decía que sabían mucho pero mucho, será que cada vez necesito más intensidad, a cantidades pequeñas me vuelvo inmune jajaja.

Pues también he de decir que, aunque he probado la versión casera, no se me olvida probar las compradas. Ahora me toca ver si se parecen o mi versión está a años luz de las originales. Cuando me haga con un paquete, cosa que espero sea pronto, os contaré!! Tengo que comprobar por mí misma si es verdad eso que dicen de que si las haces en casa, no querrás volver a comprarlas.

INGREDIENTES PARA LA MASA DE GALLETAS:

  • 1 taza de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 1 taza de mantequilla de cacahuete cremosa.
  • 1 taza de azúcar blanca.
  • 1 taza de azúcar morena claro.
  • 2 huevos M.
  • 2 cucharadita de vainilla en pasta.
  • 1 cucharadita de bicarbonato.
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 2 1/2 tazas de harina de todo uso.
  • 1/3 taza de azúcar granulada extra para envolver las galletas antes de hornear.


INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 1 taza de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 1 taza de mantequilla de cacahuete cremosa a temperatura ambiente.
  • 4 tazas de icing sugar o azúcar extrafino.

ELABORACIÓN:

Vamos a comenzar preparando la masa de las galletas. 

Para ello, en el bol de la amasadora provista del accesorio para amasar, mezclamos la mantequilla, la mantequilla de cacahuete y ambos azúcares hasta obtener una mezcla suave y esponjosa . Agregamos los huevos, la vainilla, el bicarbonato y el polvo de hornear hasta que se mezclen, usando una espátula para raspar las paredes del bol según sea necesario.

Añadimos el harina y mezclamos hasta que todos los ingredientes se integren. Ponemos nuestra masa de galletas en papel film y refrigeramos durante al menos tres horas.

Transcurrido este tiempo, precalentamos el horno a 180ºC y preparamos varias bandejas con papel vegetal en el fondo. Digo varias porque salen bastantes, así tenemos las bandejas listas para hornear unas tras otras.

Cogemos pequeñas cantidades de masa, más o menos del tamaño de un dedo meñique de largo y las enrollamos en forma de tronco.  Las pasamos una a una por azúcar granula y las colocamos en la bandeja, dejando distancia entre unas galletas y otras. Con la ayuda de un tenedor, presionamos la masa hacia abajo para crear un patrón entrecruzado, después, apretamos desde el centro con los dedos para darle forma de cacahuete.


Horneamos durante unos 7 minutos hasta que los bordes estén ligeramente dorados. Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Una vez que ya hemos horneado todas las galletas y se han enfriado, vamos a por el relleno.

En el bol de la amasadora, mezclamos la mantequilla y la mantequilla de cacahuete a velocidad media hasta que quede suave. Agregamos lentamente el azúcar extrafino y batimos hasta que el relleno esté suave. Agregamos un poco de leche, hasta alcanzar la consistencia deseada. 

Refrigeramos el rellenos durante una hora.

Para terminar nuestras galletas, extendemos una cucharada generosa de relleno en el fondo de una de las galletas y con la ayuda de un cuchillo repartimos de manera uniforme por toda la superficie, luego cubrimos con otra galleta para crear un sándwich.

Cuando las metes en el horno y empiezan a cocerse no os podéis imaginar el olor tan increíble que sale de ahí. El mismo que guarda la caja de latón donde podéis conservarlas  durante una semana sin problema. 


Para mí el paraíso debe oler igual.

Besos, pasad feliz semana y en unos días volvemos a vernos con alguna otra delicia dulce.

Gracias por leerme.
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Tarta de Galletas, Chocolate y Mantequilla de Cacahuete sin Azúcar

jueves, 15 de noviembre de 2018


La mantequilla de cacahuete..........................mi mayor adicción.

Solo de pensar en ella mientras escribo esta entrada hace que me apetezca comer una cucharada directamente del bote, sin necesidad de acompañarla de nada.

Sé que ultimamente, en las que recetas que voy compartiendo cada jueves con vosotros, estoy un poco pesada con este ingrediente, pero cuando no te la puedes quitar de la cabeza y necesitas comerla cada día de tu vida, no puedes hacer nada, solo dejarte llevar y disfrutar de ella.

Por este motivo, cada vez tengo más claro que necesito incluir la mantequilla de cacahuete en todas mis recetas, incluso sin que tengan que ser dulces. Ya estoy en el extremo de comerla sola, con cuchara. Y lo que más me gusta es cuando llego al final de bote y quedan esos pedazos duros, contundentes y untuosos, pegados al fondo. De esos que tienes que raspar fuerte para poder hacerte con ellos. Meterte en la boca uno de estos pegotes es demasiado y no apto para iniciados en el tema, yo lo advierto porque el sabor es tan intenso que tienes que estar en un nivel de adición máximo para disfrutar de esta forma. Me encanta lo densa que está y como se pega al paladar. Resulta realmente complicado que se deshaga en la boca pero mientras esto sucede, yo soy más que feliz saboreándola al máximo.

Como ya os habréis dado cuenta, cuando tomo algo que lleva este ingrediente lo disfruto como la que más y estoy convencida al máximo que podría alimentarme a base de mantequilla de cacahuete y si tuviera que elegir otro ingrediente como acompañante de esta maravilla, sin duda, sería el plátano. Porque para mí, ésta es la combinación perfecta y me hace feliz a niveles insospechados.

Mi adicción es total. Tan tan grande y a un nivel tan extremo, que yo que toda mi vida he dicho que no puedo vivir sin chocolate y que me he declarado chocoadicta sin fin, como muy bien sabéis todos los que me leéis cada semana, creo o mejor dicho, sé con certeza porque así lo siento, que el chocolate ha sido desbancado por la PB.
Jamás pensé que habría nada en el mundo mundial que superara mi amor por el cacao pero ha sucedido, es real y una semana más lo comparto con vosotros.
La realidad es que a cada persona que conozo y que prueba la mantequilla de cacahuete, voy extendiendo esta epidemia entre todos los que me conocen, le pasa exactamente lo mismo que a mí, es altamente adictiva. Cuando la pruebas no puedes parar y la necesidad de disfrutar de ella cada día se hace mayor.

Y sí, he de confesarme. Hay dos cosas sin las que no podría vivir: mi té y la PB, el resto.....totalmente pasable.

La tarta que os traigo hoy es similar a la típica tarta conocida por todos "Tarta de la abuela", la diferencia, que no tiene azúcares añadidos y que los ingredientes cambian un poco.

Como siempre os recuerdo, que no lleve azúcar no significa que no sea calórica, porque ésta lo es un poco. Así ojo con comerse más de media tarta, que ganas no os van a faltar cuando probéis la primera cucharada. El queso que he utilizado para su elaboración es queso proteico EATLEAN con unos valores nutricionales insuperables, porque ya que hacemos algo rico, que sea de la mejor calidad posible.

Es densa, contundente, de esas que acompañadas con una buena taza de té se hacen irresistibles. Además, fresquita entra sola.


INGREDIENTES PARA LA BASE:

  • Galletas cuadradas sin azúcares añadidos.


INGREDIENTES PARA LA CREMA DE QUESO:

  • 500 grs de queso de untar alto en proteínas EatLean.
  • 30 grs de Cacahuete en polvo desgrasado de MyBodyGenius.
  • 30 grs de mantequilla de cacahuete de MyBodyGenius.
  • 3 cucharadas de edulcorante líquido.
  • 20 ml de leche desnatada sin lactosa.


INGREDIENTES PARA LA CREMA DE CHOCOLATE:

  • 300 grs de chocolate con leche sin azúcar Valor.
  • 50  grs de mantequilla de cacahuete de MyBodyGenius.


INGREDIENTES PARA LA DECORACIÓN:

  • Protein Crunch al gusto de MyBodyGenius.
  • 5 galletas sin azúcar trituradas hasta obtener polvo de galletas.


ELABORACIÓN:

en un bol, mezclamos bien con la ayuda de una espátula todos los ingredientes de la crema de queso, hasta que todos los ingredientes se integren y obtengamos una crema espesa pero que podamos extender con facilidad. Reservamos.

En un cuenco, apto para el microondas, derretimos en intervalos cortos de tiempo el chocolate con leche hasta que esté totalmente fundido. En este momento, añadimos la mantequilla de cacahuete y mezcLamos bien. Reservamos.

Un vez que ya tenemos las dos capas listas, es el momento de montar nuestra tarta.

En un molde cuadrado para brownie, ponemos papel vegetal en su base, de modo que salga un poco por los laterales (de esta manera nos será más fácil desmoldar la tarta para servirla). En la primera capa, pondremos una base de galletas, cuando tengamos toda la base cubierta, ponemos por encima una capa generosa de crema de queso, volvemos a tapar con otra capa de galletas y esta vez, echamos una capa de nuestra crema de chocolate y cacahuete.


Repetimos la operación tantas veces como sea necesario para acabar con la crema de queso. La última capa la terminaremos con crema de chocolate.

Para decorar, espolvoreamos Protein Crunch por toda la superficie y las cinco galletas sin azúcar trituradas en forma de polvo.

Guardamos en la nevera hasta el momento de servir. A mí me gusta sacarla unos diez minutos antes de degustar, de esta manera, las capas de las cremas (tanto la de queso como la de chocolate), se quedan más blanditas y el sabor de ambas es más intenso.

Me despido de vosotros hasta la próxima semana, disfrutando del último trozo de tarta. Sed felices y manos a la obra, que aún estáis a tiempo para disfrutar de esta maravilla el fin de semana.

Besos mil.

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Tarta Húmeda de Plátano y Dulce de Leche Saludable

jueves, 8 de noviembre de 2018


Tal y como os prometí la semana pasada cuando publiqué mi receta de "Dulce Leche Saludable", hoy os traigo una idea perfecta para acompañarlo.

Un tarta húmeda de queso y plátano sin azúcares añadidos ni grasas, perfecta para cualquier ocasión y disfrutar de un buen postre sin remordimientos. De hecho, esta es la tarta que preparé para celebrar el cumpleaños de mi abuela y la verdad es que me encantó.

Queda muy jugosa y tierna, además de que el plátano le aporta una dulzura especial que junto con la base crujiente de galletas y dátiles, hacen que esta tarta sea toda una delicia.

Además, se prepara en nada de tiempo y es ideal para aprovechar esos plátanos que tenemos en el frutero muertos de la risa y a los que no sabemos cómo darles salida. Pues aquí me tenéis a mí, que como siempre, os traigo ideas varias siempre ricas, sencillas y saludables.

INGREDIENTES PARA LA BASE:

  • 8 dátiles naturales.
  • 2 cucharadas de aceite de coco.
  • 2 cucharadas de agua.
  • 200 grs de galletas integrales sin azúcar.


INGREDIENTES PARA EL RELLENO:
  • 600 grs de requesón desnatado.
  • 200 grs de queso de untar light.
  • 100 ml de leche evaporada.
  • 3 plátanos maduros.
  • 2 huevos M.
  • 4 cucharadas de sirope de Ágave.
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta sin azúcar.


DECORACIÓN:
  • Dulce de Leche saludable. Receta aquí.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde de 20 cm con papel vegetal en su base. Reservamos.

Comenzamos nuestra tarta preparando la base de galleta. Para ello, ponemos todos los ingredientes en un procesador de alimentos y trituramos hasta que todos los ingredientes se integren y se forme una masa densa. Si es necesario y veis que la masa os queda muy compacta, podéis añadir un poco más de agua hasta obtener la consistencia adecuada. Debe ser como la de cualquier otra Cheesecake, para que os hagáis una idea.

Echamos esta mezcla en el molde que teníamos reservado y, presionando con la mano o con una cuchara, repartimos toda la masa de galletas hasta cubrir completamente la base y las paredes del molde. Reservamos en al nevera para que solidifique.

Mientras la base se enfría, preparamos el relleno. Para ello, echamos el requesón en un bol y con la ayuda de una batidora de mano batimos bien para que no queden grumos.

Agregamos el resto de ingredientes al requesón triturado y volvemos a batir hasta que todos los ingredientes se integren y obtengamos una mezcla ligera y cremosa.

Sacamos nuestra base de la nevera y echamos esta mezcla sobre la misma.

Horneamos al Baño María durante 40 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar nuestra tarta con un palillo, éste salga limpio.

Retiramos del horno y dejamos enfriar por completo. Lo ideal es que pase toda la noche en la nevera, de esta manera los sabores, tanto del queso como del plátano se intensifican y queda más rica e intensa.

Para desmoldarla, pasamos la punta de un cuchillo por el borde del molde y listo.

La cubrimos de nuestro dulce de leche saludable por toda la superficie. Y ahora sí, a disfrutar de los lindo, porque fresquita, recién salida de la nevera es toda una maravilla.

Seguiremos endulzándonos la vida con otra receta saludable la próxima semana.

Besos a todos.


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Dulce de Leche Saludable

jueves, 25 de octubre de 2018


En casa nos encanta el dulce de leche pero tiene tantas calorías que en pocas ocasiones lo tomamos. Y la verdad es que está hecho con una cantidad de azúcar increíble, por este motivo llevaba mucho tiempo queriendo hacer una versión más saludable.

El fin de semana era el cumpleaños de mi abuela y como no hay nada mejor que disfrutar de un buen dulce saludable y en la familia, desde hace años, soy yo la que me encargo de los postres y tartas de las celebraciones varias.....la tarta iba a ser sin azúcar sí o sí.

La tarta la tenía clara y por supuesto nada mejor que añadirle dulce de leche, así que me puse manos a la obra y surgió esta maravilla de color marrón oscuro, que no tiene nada que envidiar al que podemos encontrar en las grandes superficies.

La elaboración es muy sencilla, aunque no os puedo mentir, debéis tener paciencia para que este delicioso manjar aparezca en vuestra cocina, remover y remover sin parar durante unos cuantos minutos. Pero bien os puedo decir que merece la pena, porque podréis disfrutar de un dulce de leche con menos calorias, menos azúcar y por ello más saludable.

Ojo, que saludable no quiere decir que os podáis comer el bote entero de una sola sentada, eso NO, que calorías (aunque muchas menos que las que contienen los que compramos ya preparados) tiene y unas cuantas. Yo lo advierto, que muchas veces nos engañamos y al ver que en algún dulce o producto pone "saludable, light, bajo en grasas o sin azúcar" pensamos que podemos comer sin parar y eso no es así.

Debemos comer de todo, con cabeza y de manera razonable, porque todo en su justa medida es más que necesario.

Vamos con la receta de hoy, os prometo que no os va a defraudar y lo mejor, en un bote se puede conservar en la nevera durante semanas.

INGREDIENTES:

300 ml de leche desnatada.
100 ml de leche evaporada.
1 cucharadita de vainilla líquida sin azúcar.
4 cucharadas de panela sin refinar.
1/4 de cucharadita de bicarbonato.

ELABORACIÓN:

Ponemos una olla grande a fuego lento (es importante que sea grande aunque las cantidades sean pequeñas porque luego aumenta el volumen al estar al fuego) y en la misma echamos la leche desnatada, la leche evaporada, la vainilla líquida y la panela. Con la ayuda de una cuchara de madera, removemos sin parar hasta que la panela se disuelva por completo.

Deberemos remover durante unos 10 minutos para que la mezcla reduzca un poco.

En ese momento, añadimos el bicarbonato sin dejar de remover. No os asustéis pero en este momento la mezcla empezará a subir pareciendo que se va a derramar todo, no pasa nada, aseguraos de que el fuego está bajo y si es necesario, retiráis del fuego y removéis a parte.

Volvemos a poner el fuego, siempre bajo, y removemos sin parar hasta que la mezcla reduzca su volumen y adquiera un color marrón oscuro. Este proceso nos puede llevar unos 15 minutos, no desesperéis que la magia aparecerá y conseguiréis un dulce de leche perfecto.

La señal de que está listo y de que podemos retirar del fuego es ver el fondo del cazo al pasar la cuchara de madera.

En este punto, retiramos del fuego y dejamos enfriar. Para guardarlo y conservarlo, lo podemos echar una frasco de vidrio previamente esterilizado.


Y ya tenéis vuestro dulce de leche saludable listo para haceros felices cada vez que tengáis antojo de dulce, ya sabéis que esta maravilla va bien con todo.

La próxima semana os traigo una idea perfecta para acompañar este dulce de leche, ¿Os parece?.

Un beso enorme y feliz semana a todos.

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Trufas Saludables de Mantequilla de Cacahuete y Protein Crunch

jueves, 18 de octubre de 2018

 

El amor, o mejor dicho adicción, que siento por la mantequilla de cacahuete hace que no pare de pensar en como tomarla de todas las formas posibles.

La verdad es que sería capaz de añadirla en todas las comidas que hago en el día y en todos los platos que os podáis imaginar por increíble que os parezca, pero es que os puedo asegurar que combina con absolutamente todo y cuando entras en el maravilloso mundo de la "Peanut Butter" ya no puedes salir, lo único es dejarte llevar, aceptar que eres adicto y disfrutar de este delicioso descubrimiento.

Pero ojo, no os dejéis engañar probando la primera mantequilla de cacahuete que encontréis en el supermercado, eso no lo podéis hacer y yo no me puedo permitir no informaros al respecto. 

Tengo que confesar que la primera vez que la probé, me pareció un verdadero horror. Harta de ver en las películas americanas como sus protagonistas disfrutaban como locos de su sándwich de PB con mermelada a la hora de merienda, empecé a idealizar esta combinación y en cuanto un amigo hizo un viaje a Londres, le encargué un bote de este preciado manjar (antes era imposible o muy difícil de encontrar en España, ¡Benditos avances los de ahora!). 

Estaba deseando sentirme igual que las actrices que veía en la televisión y en cuanto tuve el ansiado bote en mis manos, lo primero que hice fue probar una cucharada y................¿Cuál fue mi sorpresa? o mejor dicho...¿decepción? Aquello estaba más que malo. Sabor intenso, denso, pastoso y un montón de adjetivos (todos negativos) que me hicieron escupir mi primer contacto con la mantequilla de cacahuete.

Después de este episodio digno para olvidar, pasaron los años y si os soy sincera, no puedo recordar como comenzó la actual relación de "amor-obsesión-adicción"que tenemos ahora la PB y yo. 

Pero lo que quería deciros es que no la prejuzguéis, hacedlo por mí. Por eso no os podéis dejar llevar e intentar iniciaros en este maravilloso y delicioso mundo comprando la primera marca que os encontréis, eso no. 

Debéis haceros con un buen bote, un bote de calidad, que esté lleno de cacahuete y de nada más. No ingredientes artificiales. No sal. No azúcar. No conservantes. No colorantes. No porquerías varias que nos meten en los diferentes productos que compramos y que sin darnos cuenta, comemos sin parar. Porque al final comemos de todo menos, en este caso, cacahuete. Pero que esto se puede trasladar al 80% de los productos que metemos en nuestro carro de la compra, por eso.....¡ A leer las etiquetas de los que compramos o comemos! Que lo que nos llevemos a la boca sea porque sabemos de qué se trata y no porque nos engañen.

Y después de todo este rollo que os he soltado, os tengo que recomendar la que para mí es sin duda la mejor PB del mundo mundial. Es cierto que hoy podemos encontrar un montón de marcas que ofrecen una mantequilla de cacahuete de calidad, 100% solo cacahuete, pero eso ya va en gustos y de verdad que hay muchas muy muy buenas pero si yo tengo que quedarme con una sola, sin duda es la de MyBodyGenius

Y si no que se lo pregunten a mi chico, al que le pasó algo similar a lo mío. Su primer contacto fue del mismo estilo y cuando yo le hablaba de cuanto me gustaba, él no podía entender cómo era posible que a mí me volviera tan loca y me hiciera tan feliz disfrutar de ella, cuando a él le pareció un horror en su día. 

Yo le decía: - Piensas eso porque no has probado la mía, estoy segura de que cuando la pruebes la vas a necesitar cada día de tu vida.

Así que....le regalé un bote y para iniciarle en el "mundillo", le recomendé que la probara con un plátano (una de las mejores combinaciones de la historia) y para su sorpresa.....le gustó tanto como a mí. Aún recuerdo su reacción, y yo tan feliz, porque no hay nada mejor que compartirlo todo con el amor de tu vida y si encima también se comparten gustos culinarios.........la perfección es plena.

Por todo este amor incondicional que siento por este ingrediente, ultimamente lo incluyo en todas mis recetas dulceras, lo disfruto tanto.........que cada vez que puedo y tengo la opción de disfrutar de una "comida libre" en mi dieta..........no me resisto.

Como veis en la foto, estas trufas quedan de lujo, son sencillas, rápidas de hacer y más que deliciosas. Sin azúcares añadidos, altas en proteínas y en grasas saludables. Lo tienen todo para disfrutar de un capricho delicioso y sin remordimientos.

Entre los ingredientes he utilizado queso untable proteíco de Eatlean, para mí todo un verdadero descubrimiento. Tiene unos valores nutricionales inigualables, perfectos para los amantes del queso que quieren seguir disfrutando de este alimento sin renunciar a cuidarse. Ideal para tomarlo directamente sobre el pan o para preparar recetas tanto dulces como saladas, y yo con la receta de hoy os traigo un buen ejemplo de ello.

INGREDIENTES PARA EL INTERIOR DE LAS TRUFAS:

  • 100 grs de proteína Whey sabor vainilla.
  • 75 grs de mantequilla de cacahuete de MyBodyGenius.
  • 30 grs de Protein Crunch sabor bombón de MyBodyGenius.
  • 50 grs de queso de untar de EatLean.

INGREDIENTES PARA LA COBERTURA Y DECORACIÓN:
  • 250 grs de chocolate con leche sin azúcar Valor.
  • 3 Cacahuetes naturales troceados para decorar.

ELABORACIÓN:

En un bol, mezclamos todos los ingredientes (excepto los "Protein Crunch") que vamos  a utilizar para preparar el interior de las trufas. 

Removemos hasta que obtengamos una masa un poco densa, que no se nos quede pegada a las manos. Si esto sucediera, es necesario añadir un poco más de proteína en polvo, dependiendo de la marca que utilicemos es posible que varíe la proporción y la densidad. La textura tiene que ser similar a la de la masa de las croquetas "duritas".

Una vez que hayamos adquirido la densidad adecuada, añadimos los Protein Crunch y mezclamos bien para que se integren por toda la masa.

Envolvemos nuestro relleno de las trufas en un film transparente e introducimos en la nevera hasta el día siguiente. Podríamos utilizarla a las dos horas de refrigerar pero será más fácil si la dejamos endurecer más tiempo en el refrigerador.

Al día siguiente, fundimos nuestro chocolate con leche sin azúcar. Reservamos para que atempere.

Mientras tanto, preparamos una bandeja de hornear con papel vegetal en su base. Reservamos.

Sacamos nuestra masa de trufas de la nevera y con la ayuda de una cucharilla vamos cogiendo pequeñas porciones, a las que le damos forma redonda con las manos. La colocamos sobre nuestra bandeja. 


Cuando hayamos hecho bolitas con toda la masa, vamos sumergiendo las mismas en nuestro chocolate fundido con la ayuda de un tenedor, de esta manera eliminaremos el exceso de chocolate (si que es posible que alguna vez haya chocolate en exceso en algo jajajaja), volvemos a poner sobre la bandeja y espolvoreamos sobre la superficie los trocitos de cacahuete que teníamos reservados para la decoración. Dejamos enfriar para que el chocolate se solidifique.


Para terminar, con la ayuda de un palillo, terminamos de decorar nuestras trufas haciendo pequeños hilos de chocolate sobre todas ellas. Ahora toca esperar a que endurezcan, si es que sois capaces de resistir la tentación que supone tener esta bandeja en vuestra casa sin hincarles el diente.


Y para despedirme de vosotros nada mejor que una foto más de estas pequeñas tentaciones. Espero que os pongáis manos a la obra y las preparéis en casa sin falta, deseando saber qué os parecen amigos.

Un beso enorme, disfrutad de la semana. Yo mientras tanto seguiré pensando con qué sorprenderos el próximo jueves.

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Banana Bread Saludable de Chocolate Blanco sin Azúcar

jueves, 11 de octubre de 2018


Por fin han bajado un poco las temperaturas y encender el horno ya no resulta todo un desafío, aunque he de confesar que en pleno verano y con la ola de calor en todo lo alto me las apaño para usarlo sin morir en el intento. Es que a veces las ganas me pueden e invento las mañas para no quedarme con las ganas, porque la necesidad es más grande que aguantar el calor.

Pero con la llegada del otoño esto ya no es un problema y es que a falta de vacaciones de verano, debemos buscar el lado positivo de cada momento y qué mejor que pensar que con el frío podemos volver a dar rienda suelta a nuestros deseos reposteros sin ningún reparo y encender nuestro horno sin pensárnoslo más de dos veces, de hecho para mí es un gustazo quedarme en la cocina trasteando mientras se hornea cualquier dulce. El calor que desprende y sobre todo el aroma, resultan embriagadores.

Y para empezar mi retorno, nada mejor que estrenarme con un "Banana Bread Saludable". Todos sabéis el éxito que tuvieron en mi casa, desde que hice el primero, mi cabeza no ha parado de dar vueltas y de pensar en diferentes combinaciones de sabores. Y es que las opciones son ilimitadas y quedan tan ricos que resultan irresistibles. 

El que hoy os traigo combina unos sabores que me encantan y es que el chocolate en todas sus versiones es uno de mis ingredientes fetiches, así que para esta ocasión, la opción fue chocolate blanco y el resultado, como siempre, espectacular.

El dulce del plátano con el chocolate blanco sin azúcar es espectacular, todo un placer para los sentidos y sobre todo una aliciente para madrugar si lo tomas en el desayuno. A mí la verdad es que saber que me espera algo rico para empezar el día, me levanta el ánimo y no me da tanta pereza salir de la cama, ¡¡¡Con lo que me gusta dormir!!! ¡¡¡Pues nada que no consiga un Banana Bread!!!

INGREDIENTES:
  • 3 plátanos maduros hechos puré.
  • 1 taza de harina de avena.
  • 1/2 taza de harina de coco.
  • 1 taza de leche de almendras sin azúcar.
  • 2 cucharadas de sirope de arce puro (Maple Syrup).
  • 3 cucharadas de sirope de ágave.
  • 1 cucharada de aceite de coco.
  • 150 grs de chocolate blanco sin azúcar.
  • 1 pizca de sal.
  • 1 cucharada de levadura química.

PARA DECORAR:

  • 2 plátanos cortados por la mitad.
  • 50 grs de chocolate blanco sin azúcar corta en trocitos.


ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde para PlumCake de silicona, de esta manera evitaremos tener que engrasar el molde. Reservamos.

En un bol mezclamos todos los ingredientes húmedos, el puré de plátano, la leche de almendras, el sirope de arce, el sirope de ágave, el aceite de coco y batimos bien para que todos los ingredientes se integren.

En otro bol, mezclamos los ingredientes secos, harinas, sal, levadura y la levadura.

Ahora llega el momento de mezclar los ingredientes húmedos con los secos, con la ayuda de una lengua de silicona hasta obtener una masa homogénea y densa. En este momento, añadimos los trocitos de chocolate blanco sin azúcar y con la ayuda de una espátula mezclamos bien para que se integre por toda la masa.

Echamos nuestra mezcla en el molde de silicona que teníamos reservado y en la superficie ponemos los plátanos cortados por la mitad y los trocitos de chocolate blanco.

Horneamos durante unos 35 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar nuestro Banana Bread con un palillo, éste salga limpio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de  degustar.

Se puede conservar en la nevera y comerlo recién sacado y fresquito resulta toda una delicia. 

Pero ojo, que templado también resulta irresistible, el chocolate está fundido y el sabor es completamente diferente porque al enfriar los sabores se hacen más intensos y es posible notar como los trocitos de chocolate blanco crujen. 

No hay nada que me guste más que empezar el día con un buen pedazo de este pan dulce acompañando a mi inseparable taza de té. 

Porque empezar el día con dulce......a mí siempre me hace feliz. Soy demasiado golosa, por eso siempre busco las mejores opciones saludables para deleitarme con pequeños placeres como éste, sin que los remordimientos me impidan disfrutar de los grandes momentos que el día a día nos ofrece y de los que a veces nos somos conscientes.

Un beso y feliz semana, nos vemos el próximo jueves.


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