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Tarta de la Nonna

jueves, 21 de febrero de 2019


Menuda casualidad, en Roma y justo hoy os traigo una receta que tenía guardada desde hace un par de meses y que es típica de Italia.

la verdad es que estaba predestinada a viajar a esta ciudad, pero hasta que no encontrara a la persona perfecta para hacerlo, este viaje tenía que esperar y por fin llegó y os puedo asegurar que ha sido todo inmejorable.

La tarta que os traigo se llama "Tarta de la Nonna" o, traducido al castellano, "Tarta de la abuela", por su nombre podríamos imaginarnos a la típica abuela entrañable preparando un rico pastel para su nietos, pero nada más lejos de la realidad.

Sus orígenes son antiquísimos y, es típica de Florencia aunque en realidad no se sabe muy bien dónde y por qué nació esta deliciosa tarta.

Se cuenta que su creación se debió a que varios clientes de un restaurante florentino, cansados de degustar los dulces tradicionales del lugar y con ganas de probar un algún postre nuevo en el menú, lanzaron una apuesta al cocinero. 

Haciendo caso a su clientela, el cocinero se inventó esta tarta cuya base es una masa quebrada rellena con crema pastelera y cubierta de piñones y de azúcar glas. La verdad es que al ver el resultado final, su apariencia se asemejaba más a una tarta tradicional típica de las abuelas que de la tarta del menú de un restaurante de postín, Quizá de ahí que la bautizaran como "Tarta de la Nonna", aunque todo son suposiciones pero qué bonito queda ponerle historia y darle una vida a un pastel.

En realidad, si viajas a Italia es fácil poder disfrutar de este manjar en la mayoría de sus restaurantes, junto con otros dulces típicos e igual de exquisitos, como los ya conocidos Panna Cotta, Tiramisú, Profiteroles, y un largo etcétera irresistible.

Existe una variante de esta tarta pero que yo no he probado aún, la única diferencia que existe en su elaboración es que se le añade cacao a la receta, en este caso el nombre cambia por “Torta del abuelo”.

Es una tarta bastante fácil, y para los que no la hayáis probado y os hagáis una idea es bastante similar al “Pastel Vasco”  relleno de crema pastelera, pero cubierta de piñones, espolvoreada de azúcar glas y su crema de relleno contiene siempre algún tipo de queso.

INGREDIENTES PARA LA MASA QUEBRADA:

  • 450 grs de harina normal.
  • 150 grs de azúcar  glas.
  • Un pizca de sal.
  • 180 grs de mantequilla fría cortada en trozos.
  • 2 huevos L.


INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 600 grs de queso crema.
  • 190 grs de azúcar blanca.
  • 3 huevos M.
  • 70 grs de maicena.
  • 150 grs de nata.


INGREDIENTES PARA LA DECORACIÓN:

  • 1 huevo batido.
  • 10 grs de piñones.
  • Azúcar glas para espolvorear.


ELABORACIÓN DE LA MASA QUEBRADA:

En un bol grande tamizamos la harina junto con la sal. Añadimos el azúcar glas y la mantequilla que teníamos fría cortada en trozos.

Ahora, con las yemas de los dedos mezclamos los ingredientes hasta que se integren. Es importante hacerlo rápido y no tocar en exceso la masa para no trasmitirle el calor de las manos, de esta manera evitaremos que la mantequilla se ablande demasiado. Amasaremos hasta que nuestra mezcla tenga el aspecto de migas de pan.

Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en papel film transparente y la introducimos en la nevera  durante media hora como mínimo

Cuando la masa haya reposado el tiempo adecuado, encendemos el horno y lo precalentamos a 180º. Preparamos un molde de unos 25 cm de diámetro poniendo papel vegetal en la base. Reservamos.

ELABORACIÓN DE LA CREMA:


En el bol de la amasadora echamos todos los ingredientes del relleno y mezclamos hasta formar una crema homogénea. Reservamos.

Sacamos la masa quebrada de la nevera. Amasamos ligeramente con las manos y la dividimos en dos. Una de las partes de la masa será la que servirá de base, así que deberá ser un poco más grande que la segunda parte que servirá de tapa y necesita menos cantidad.

Con la ayuda de un rodillo y sobre una superficie enharinada, extendemos la masa y cuando la tengamos del grosor adecuado, forramos la base y los laterales del molde con ella. Es una masa delicada debido a la mantequilla, si se rompe en algún sitio, no os preocupéis, es fácil de solucionar pegando un poco más de masa y presionando un poco con los dedos.

Cuando tengamos todo el molde forrado, vertemos el relleno. Reservamos.

Ahora toca estirar la otra mitad de la masa, la más pequeña. Procedemos de la misma manera, con el rodillo sobre la superficie enharinada. Cuando la tengamos estirada, la colocamos sobre la crema a modo de tapa. Hay que calcular que la tapa sea lo suficientemente grande como para que la podamos poner sobre los bordes del molde, para ello es mejor que la midamos poniendo el molde sobre la masa estirada y asegurarnos así que tendrá la medida necesaria.

Recortamos los bordes y presionamos con la punta de un tenedor los bordes para sellarla bien y evitar que se nos salga.

Batimos un huevo y pintamos toda la tapa de la masa con él con la ayuda de una brocha de cocina. A continuación, espolvoreamos sobre toda la superficie los piñones que se pegarán con mayor facilidad por efecto del huevo.

Horneamos durante 45-50 minutos o hasta que la masa adquiera un ligero color dorado.

Sacamos del horno y dejamos enfriar completamente hasta de degustarla, es mejor dejarla reposar toda la noche para que la crema se asiente perfectamente y desmoldamos.

Antes de servir, espolvoreamos con azúcar glas.

Pues hasta aquí la receta de la tarta que le preparé a mi padre para el día de su cumpleaños. Quién me iba a decir a mí cuando la estaba haciendo, que cuando la publicara iba a estar de viaje por Italia.

La vida nunca dejará de sorprendernos, por ello debemos exprimirla al máximo.

Beso mil y hasta la próxima receta dulce, que no se porque creo que también tendrá relación con mi viaje. ¿Os imagináis de qué se puede tratar?

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Red Velvet Cheesecake y Chocolate Blanco saludable

jueves, 14 de febrero de 2019


Receta de San Valentín y es que este año ha caído genial, justo en jueves que es cuando publico receta, así que me viene como anillo al dedo.

Si que es cierto que yo soy de la opinión de que el día del amor no tiene que ser solo uno marcado en el calendario en una fecha exacta, sino que se debe celebrar todos los días del año, porque si realmente tienes a tu lado a la persona adecuada, el amor está presente en cada momento del día y durante los 365 días. Debemos cuidar y amar diariamente de la manera más intensa posible, nada de medias tintas y solo días contados, para nada, el amor se debe demostrar cada segundo del día y de todas las formas posibles.

Yo afortunadamente puedo decir bien alto que por fin sé lo que es amar de verdad, estar enamorada hasta lo más profundo de mi ser porque (mi larga espera me ha costado), al fin he encontrado al hombre de mis sueños, la persona con la quiero compartir el resto de mi vida y con la que quiero hacerlo absolutamente todo. Lo mejor de todo, es que es recíproco, saber que alguien te ama por encima de todo y de manera sincera es el tesoro más preciado que puede haber en el mundo.

Lo que más emociona poder compartir con todos vosotros es que mientras estáis leyendo esta receta, yo estoy volando a Roma, junto a mi chico, para celebrar San Valentín y nuestro aniversario de la manera más especial y romántica que jamás me hubiera podido imaginar que lo celebraría. Y es que desde que estoy con él todo se vuelve magia, porque él lo hace posible.

Pero que yo me marche de viaje no significa que os deje sin postre, así mientras disfruto a vuestra salud de un helado italiano, os dejo por aquí esta pedazo de receta que junta postres deliciosos a tope: Bizcocho Red Velvet con Cheesecake y Chocolate blanco, todo sin azúcares añadidos ni grasas.

Estoy tan enamorada que cada receta que invento y que hago en mi casa me sale llena de amor, es mirar a mi chico y toda la inspiración del mundo me viene y para la receta de hoy lo tenía fácil porque en ella, como os he comentado, está incluido todo lo que a él le gusta (cheesecake, red Velvet, chocolate blanco) y por supuesto, el color rojo, típico y significativo del amor y la pasión, perfecto para el día que estamos celebrando hoy.

Receta sencilla y deliciosa y los mejor de todo, baja en grasas y calorías y por supuesto sin azúcar, porque disfrutar de un buen dulce no está reñido con cuidarse.

INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO RED VELVET:

  • 1 huevo M.
  • 130 grs de harina de avena sabor cheesecake, podéis usar neutra.
  • 15 ml de aceite de coco.
  • 7 grs de cacao en polvo desgrasado.
  • 125 ml de buttermilk (125 ml de leche desnatada + zumo de 1/2 limón).
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo.
  • 2 cucharaditas de sirope de ágave.
  • 1 cucharadita de sirope de arce puro (opcional).
  • Colorante en pasta EXTRARED de SugarFlair.


INGREDIENTES PARA LA CHEESECAKE:

  • 100 grs de queso.
  • 1 cucharadita de sirope de arce puro (opcional).
  • 2 cucharaditas de sirope de ágave.


INGREDIENTES PARA LA DECORACIÓN:

  • 4 onzas de chocolate blanco cortado en pequeños trozos.


ELABORACIÓN DEL BIZCOCHO RED VELVET:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde silicona en forma de corazón. Reservamos.

Comenzamos preparando el buttermilk, para ello, mezclamos la leche con el zumo de limón y dejamos reposar durante díez minutos. La ideal final es que parezca que la leche está cortada, pero no os preocupéis está perfecta y es eso lo que buscamos. 

En el bol de la amasadora echamos todos los ingredientes excepto el colorante y mezclamos bien hasta que todos los ingredientes se integren.

Cuando hayamos obtenido una mezcla homogenea, añadimos con la ayuda de un palillo el colorante poco a poco. Es mejor hacerlo de esta manera para poder conseguir el tono que queremos, así vamos añadiendo hasta obtener el rojo deseado.

Echamos nuestra mezcla en el molde de silicona en forma de corazón y reservamos.

PREPARACIÓN DE LA CHEESECAKE:

Mezclamos los ingredientes en un bol pequeño hasta que te integren. Con la ayuda de una cuchara, repartimos la mezcla sobre la masa de bizcocho Red Velvet que tenemos reservada y con un cuchillo mezclamos haciendo círculos para que se combinen un poco.

Agregamos los trozos de chocolate blanco por encima y los hundimos un poco en nuestra masa para evitar que se queden en la superficie.

Horneamos durante unos 20 minutos o hasta que al pinchar nuestro bizcocho con un palillo, éste salga limpio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo dentro del molde antes de degustar.

Queda ideal solo acompañando una buena taza de té pero por ser el día del amor, está permitido ponerle una buena bola de helado de vainilla.

Una receta para disfrutar del amor en todos los sentidos y cualquier día del año. Sed muy felices, amad mucho y disfrutad de la vida exprimiéndola al máximo.

Besos mil a todos.


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Donuts Saludables de Mantequilla de Cacahuete y Chocolate

jueves, 7 de febrero de 2019


Si quería publicar una receta especial, aquí os traigo una especial de verdad.

Y los motivos que hacen que así sea son varios y todos muy importantes para mí. Entre ellos os puedo contar que para su elaboración conté con la ayuda del mejor pinche del mundo mundial, así que podría decir que la receta está hecha entre dos. Y es que mi chico es tan maravilloso que no solo aguanta mis tonterias varias (que por cierto no son pocas), sino que también se pone manos a la obra y me ayuda en todo lo que yo pueda necesitar: friega todo lo que voy manchando, me trae ingredientes y los pesa, controla el horno y me rellena los moldes cuando no doy a basto. Tengo la suerte de tener a mi lado a la persona más maravillosa que existe, os lo aseguro.

Otra razón que los hace especiales, es porque es el primer postre que preparo para el blog en mi nuevo hogar. Todos los que habéis leído hasta la fecha estaban hechos en casa de mis padres, donde tengo todo más que controlado.

Pero estos deliciosos donuts salen del horno de mi propia casa y todos vosotros, reposteros como yo, sabéis lo que eso significa. Que levante la mano quien no cruza los dedos antes de hornear un dulce en un horno que no conoce, difícil es hacerse con él a la primera, por eso yo estoy más que contenta.

A parte de todo esto, llevaba un montón de tiempo con un antojo tremendo de donuts pero, como siempre os digo, el hecho de que tengan tantas calorías hace que me lo piense más de dos veces antes de comprar una caja. Así que con esas estaba y tenía que ponerle remedio, nada mejor que donuts caseros al horno, sin azúcar y sin grasas.

Pero ya que no iban a ser tan calóricos, algo de "chicha" había que meterles. Los míos no podían ser unas simples rosquillas al horno. Les iba a distinguir el relleno, el cual estaba más que asegurado y para ello, nada mejor que (los que ya me conocéis os hacéis una idea) chocolate y mantequilla de cacahuete.

La base de todos es la misma, lo único que cambia es la cobertura, que las he ido elaborando según me inspiraba cada uno. Eso sí, os puedo asegurar que quedan deliciosos.

Queda con textura similar a una rosquilla, no son en plan esponjosos, como los donuts a los que estamos acostumbrados a comprar en grandes superficies, sino que la masa es más densa, con un intenso sabor a cacahuete que junto con el delicioso relleno y la cobertura hacen que degustarlos sea toda una experiencia extra para el sentido del gusto.

Soy tan adicta a esta combinación de sabores (chocolate y mantequilla de cacahuete) que todo me sabe a gloria cuando ambos están presentes, tanto tanto que me cuesta controlar las cantidades a comer. Puedo comerme tres donuts de una sentada y quedarme tan "pichi", menos mal que tengo a mi lado a mi conciencia (amor lo eres todo) que me ayuda a frenar mis ganas de devorar la bandeja entera.

Para mí han sido todo un descubrimiento y os puedo decir con seguridad que si los hacéis en casa les van a gustar a todos. Creo que pueden convertirse en una excelente opción de merienda saludable para los niños y los no tan niños, porque para disfrutar de un delicioso postre nunca se tiene edad suficiente.

No os asustéis con la elaboración de la receta, parece laboriosa pero con un poco de paciencia, os quedarán espectaculares.

INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 125 grs de chocolate con leche sin azúcar Valor.
  • 40 grs de mantequilla de cacahuete.


INGREDIENTES PARA LA MASA:

  • 1 huevo M.
  • 150 grs de harina de avena, yo he usado sabor Cookies pero podeís usar neutra.
  • 100 grs de mantequilla de cacachuete.
  • 1 cucharadita de levadura química.
  • 1 y 1/2 cucharadita de edulcorante líquido.
  • 150 ml de leche de almendras sin azúcar.


INGREDIENTES PARA LA COBERTURA:

  • 125 grs de chocolate con leche sin azúcar Valor.
  • 200 grs de chocolate blanco sin azúcar Torras.
  • Mantequilla de cacahuete.
  • Protein Crunch variados de MyBodyGenius.


ELABORACIÓN DE RELLENO:

Para la elaboración de esta receta vamos a necesitar moldes para donuts. Comenzamos tapando nuestro molde con papel film, haciendo los círculos tal cual. La idea es forrar el molde. Reservamos.

En un bol apto para el microondas, fundimos el chocolate junto con la mantequilla de cacahuete en intervalos cortos de tiempo, con el fin de que no se nos queme.

Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes se integren. Con la ayuda de una cuchara, rellenamos los huecos del molde de donuts que teníamos reservado y forrado con el film transparente.

Metemos en el congelador hasta que se solidifique, unos 20 minutos aproximadamente.


ELABORACIÓN DE LA MASA:

Precalentamos el horno a 180º.

En el bol de la amasadora, echamos todos los ingredientes y batimos bien hasta obtener una mezcla densa y homogénea.

Sacamos los moldes de donuts del congelador y retiramos el relleno de chocolate, tirando del film transparente. Reservamos en un plato en la nevera para que se conserven y no se derritan en lo que preparamos la masa.

Ahora vamos engrasar las cavidades de los donuts con un poco de aceite de coco para evitar que se nos peguen durante el horneado. Reservamos.

Con la ayuda de dos cucharas o de una manga pastelera, rellenamos los agujeros del molde de donuts hasta la mitad, en ese momento, despegamos uno de los rellenos de chocolate y cacahuete del film y lo ponemos sobre la masa del donut, tapamos con más masa hasta el borde de la cavidad.

Aquí falta volver a cubrirlos con más masa

Repetimo la operación hasta acabar con toda la mezcla. A mí me salieron once donuts en total.

Horneamos unos 20 minutos aproximadamente, transcurrido este tiempo y cuando los donuts hayan puesto dorados, retiramos del horno y dejamos enfríar unos quince minutos dentro del molde.

Después, con la punta de una cuchillo despegamos un poco los bordes de nuestros donuts y desmoldamos por completo. Dejamos enfríar sobre una rejilla.


ELABORACIÓN DE LA COBERTURA:

Para terminar los donuts lo que hice fue fundir ambos chocolates en diferentes bowls aptos para microondas, fui sumergiendo los donuts en los chocolates y los decoré con mantequilla de cacahuete o Protein Crunch cuando el chocolate aún estaba caliente.

Las opciones son inmensas, desde cacahuetes picados, almendras, cereales, trocitos de chocolate....todo lo que se os ocurra es válido, pongáis lo que les pongáis quedarán ideales e irresistibles.

Y como una imagen vale más que mil palabras, me despido con una que hizo mis delicias en la sesión de fotos. Fui muy fuerte y aguanté la tentación de hacer la foto para enseñaros el relleno pero el olor tan delicioso no paraba de provocarme.


Feliz semana, nos vemos en siete días. Besos mil.

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Cupcakes Saludables de Chocolate y Mantequilla de Cacahuete

jueves, 31 de enero de 2019




 En mi camino interminable buscando el cupcake perfecto nació esta maravilla.

Y es que gracias a estos pequeños pasteles, nació este blog. Es verdad que mi afición por la cocina viene de muy atrás. Si habéis leído mi blog, sabréis que desde niña me ponía el delantal y ayudaba a mi madre en la cocina en todo lo que mis pequeñas manitas me permitían, pasando largas horas con ella, ese era mi juego favorito.

Y de la manera más tonta, lo que para mí comenzó siendo un juego a ser mayor (fingía ser la amiga de mi madre que iba a su casa a cocinar con ella), se convirtió en toda una afición y también, porque no decirlo, en toda una medicina.

Cocinar me hace feliz, me relaja y me evade de las preocupaciones del día a día.

Pero lo mejor de todo es preparar platos para tus seres queridos, ponerte a cocinar pensando en cuanto lo tienen que disfrutar tus personas amadas es lo mejor del mundo. Eso me motiva a hacer recetas nuevas y a inventar postres diferentes.

Bueno, que me desvío del tema. Como os decía la receta de hoy son unos Cupcakes muy especiales. Cuando comencé el blog, quería recoger todas las recetas dulces de mi madre, esa era mi idea inicial, no quería que cayeran en el olvido y que con el tiempo no se volvieran a preparar porque se olvidaran ingredientes o los pasos de su elaboración. 

Por eso, comencé apuntando todo en una libreta que aún conservo en mi estanteria. Pero claro, esa no era la forma ideal de hacerlo, de esa manera sería solo yo la que hubiera tenido acceso a esas maravillas y no era justo privar al mundo de las delicias que mi madre nos preparaba desde que tengo uso de razón.

Y justo en ese momento comenzó el "Boom" de los blog de repostería y todo un universo desconocido para mí se abrió ante mis ojos. Y digo desconocido, porque las recetas que yo tenía en mi poder eran de andar por casa, recetas de toda la vida que se preparaban en mi familia de generación en generación y que, aunque en un momento parecían pasadas de moda, ahora somos capaces de reservar en un restaurante con meses de antelación para disfrutar de ellas porque, es una pena decirlo, la vanguardia y la modernidad casi las dejan atrás.

En ese "Boom" me encontraba cuando decidí comenzar mi blog. Tenía que buscar un nombre y era difícil dar con uno que me gustara, hasta que de una manera fortuita (estaba como loca leyendo sobre repostería, haciendo curso, comprando libros, viendo vídeos, etc.) descubrí lo que eran los "Cupcakes" y desde ese momento, supe que el nombre de mi blog tenía que estar relacionado con estas pequeñas obras de arte.

Cupcakes he hecho muchos y he probado de todos los lugares a los que he viajado, me encantan y cada vez los intento perfeccionar más, aunque, porqué no decirlo, creo que tengo las recetas de los cupcakes perfectos. La única pega que tienen estas delicias es que su valor calórico no está relacionado con su pequeño tamaño, todo lo contrario, y yo en este momento prefiero seguir cuidando mi alimentación y darme caprichos algo más "saludables".

De este razonamiento de cuidarme sin parar nació esta receta, "Cupcakes sin azúcar de Mantequilla de Cacahuete y Chocolate sin azúcar ni grasas". Tenía tantas ganas de darle un bocado a uno de estos manjares sin luego llenarme de culpas, que el fin de semana me puse manos a la obra y nacieron lo que veis en la imagen.

Os estaría engañando si os dijera que no se diferencian de un cupcake normal, se nota que no llevan azúcar pero el sabor es realmente delicioso y sorprendente. Cierto es que juego con una buena base, tengo claro que los ingredientes utilizados me vuelven loca y la combinación de ambos para mí resulta de una exquisited extrema, así que muy mal se tendría que haber dado para que el resultado no me volviese loca.

Deciros que en mi comida libre, me comí dos de una sentada y cuando estaba pensando en el tercero........tuve que desviar mi atención de la caja donde los guarda porque de lo contrario la cuenta hubiera ido en aumento.

Para elaborarlos he utilizado queso proteico bajo en calorias, lo que les da un puntazo más a su favor. Están hechos con harina de avena e ingredientes de la mejor calidad, por lo que sus valores nutricionales mejoran notablemente frente a los típicos cupcakes de cualquier Bakery. Pero ojo, y como os digo siempre, que sean saludables no quiere decir que no engorden. Sé que me repito hasta la saciedad pero prefiero dejarlo claro una vez más.

Ahora ya sí, después de toda esta parrafada (me habéis pillado inspirada), vamos con la receta.

INGREDIENTES PARA LA MASA:
  • 100 grs de harina de avena integral.
  • 150 ml de leche de almendra sin azúcar.
  • 50 grs de mantequilla de cacahuete.
  • 125 grs de queso batido 0%.
  • 1 huevo.
  • 1/2 cucharadita de levadura química.
  • 2 cucharaditas de edulcorante líquido.
  • 50 grs de cacao desgrasado.


INGREDIENTES PARA LA GANACHE DE CHOCOLATE:

  • 100 grs de chocolate sin azúcar Valor.
  • 30 ml de leche desnatada sin lactosa.


INGREDIETNES PARA LA BUTTERCREAM DE CACAHUETE:

  • 150 grs de queso de untar Eatlean.
  • 100 grs de mantequilla de cacahuete.
  • 1/2 cucharadita de edulcorante líquido.


INGREDIENTES PARA DECORAR:

  • 5 cacahuetes naturales cortados en trocitos pequeños.


ELABORACIÓN DE LOS CUPCAKES:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos una bandeja para cupcakes poniendo las cápsulas elegidas para la ocasión. Reservamos.

En un bol tamizamos el harina de avena junto con la levadura química y el cacao en polvo. Reservamos

En el bol de la amasadora mezclamos la leche de almendra junto con el edulcorante, la mantequilla de cacahuete, el huevo y el queso batido. Cuando estos ingredientes se hayan integrado, añadimos los ingredientes secos que teníamos tamizados y reservamos y batimos hasta obtener una masa homogénea.

Con la ayuda de la cuchara para hacer bolas de helado, repartimos nuestra masa en las cápsulas para cupcakes que teníamos en la bandeja. Introducimos en el horno durante unos 20 minutos o hasta que al pinchar nuestros cupcakes con un palillo, éste salga limpio.

Sacamos del horno y de la bandeja y dejamos enfriar por completo en una rejilla.

ELABORACIÓN DE LA GANACHE:

En un bol apto para el micro ponemos los ingredientes para la ganache y fundimos en intervalos cortos de tiempo, con el fin de evitar que el chocolate se nos queme. Retiramos del micro cuando el chocolate se haya fundido por completo. Dejamos atemperar mientras preparamos la buttercream.

ELABORACIÓN DE LA BUTTERCREAM DE CACAHUETE:

En el bol de la amasadora, echamos todos los ingredientes, batiendo bien hasta que se integren y obtengamos una mezcla densa y pastosa. Con la ayuda de una espátula de silicona, ponemos nuestra buttercream en un manga pastelera provista con una boquilla de estrella. Reservamos en la nevera.

MONTAJE DE LOS CUPCAKES:

Comenzamos poniendo una capa generosa de nuestra ganache en casa uno de nuestros cupcakes. La segunda capa será de buttercream de cacahuete, para ello, sacamos nuestra manga pastelera y decoramos nuestros cupcakes desde fuera hacia dentro, terminando con un pico de crema.

Decoramos con unos hilos finos de ganache y con unos cacahuetes troceados por toda la superficie.


Y hasta aquí la receta de hoy, la verdad es que solo de ver la foto que les hice me entran ganas de ponerme de nuevo manos a la obra este fin de semana para disfrutar otra vez de estos cupcakes.

Parece que un fin de semana se lleva de otra manera si en mi casa me espera un delicioso postre y si encima es saludable, mejor que mejor.

Os mando miles de besos y ojo, os aviso, ya estoy de lleno con todos mis sentidos puestos en la próxima receta.

Besos infinitos amigos.

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Banana Bread Saludable de Pasas y Dátiles

jueves, 24 de enero de 2019


Como todos sabéis soy una amante de los "Banana Bread" en todas sus versiones y mira que las posibilidades son ilimitadas, porque son tan agradecidos que cualquier cosa que les añadas queda de lujo y los hace irresistibles.

Me parecen una opción más que perfecta como desayuno, merienda o antojo entre horas. Los que os traigo siempre son sin grasas y sin azúcares refinados añadidos, por eso lo de que son ideales para matar ese gusanillo de dulce que de vez en cuando nos ataca.

Por eso, ¿ qué mejor manera que hacerlo de una saludable y libre de culpas?

Para esta ocasión, utilicé unos dátiles y unas pasas que compré hace tiempo y que muy a mi pesar se estaban poniendo duras, tenía que darles salida y nada mejor que este pan dulce para ello. Siempre me gusta mucho añadirle algo de fruta a mis postres, les aporta una jugosidad extra que no tienen otras recetas y en este caso fue todo un acierto.

Cada vez que comía un pedazo repleto de fruta el placer era máximo, para mí este postre es el acompañamiento perfecto a una buena taza de té.

Jugoso, tierno, lleno de sabor, dulce y pringoso.

¡¡Sí, pringoso!! Y digo esto porque los plátanos que utilizamos para la masa interior hacen que quede así, blandito y pegajoso. Toda una maravilla para los sentidos.


INGREDIENTES:

  • 3 plátanos maduros hechos puré.
  • 1 taza de harina de avena.
  • 1/2 taza de harina de coco.
  • 1 taza de leche de almendras sin azúcar.
  • 2 cucharadas de sirope de arce puro (Maple Syrup).
  • 3 cucharadas de sirope de ágave.
  • 1 cucharada de aceite de coco.
  • 1 pizca de sal.
  • 1 cucharada de levadura química.
  • 50 grs de pasas sultanas sin pepitas.
  • 7 dátiles deshuesados.

INGREDIENTES PARA DECORACIÓN:

  • 1 plátano cortado por la mitad.
  • 5 dátiles cortados por la mitad.

 ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde para PlumCake de silicona, de esta manera evitaremos tener que engrasar el molde. Reservamos.

En un plato, ponemos agua tibia y dejamos en remojo los dátiles y las pasas que tenemos para el interior de la masa, no los dátiles de la decoración. Reservamos.

En un bol mezclamos todos los ingredientes húmedos, el puré de plátano, la leche de almendras, el sirope de arce, el sirope de ágave, el aceite de coco y batimos bien para que todos los ingredientes se integren.

En otro bol, mezclamos los ingredientes secos, harinas, sal, levadura y la levadura.

Ahora llega el momento de mezclar los ingredientes húmedos con los secos, con la ayuda de una lengua de silicona hasta obtener una masa homogénea y densa.

En este momentos, escurrimos los dátiles y las pasas que teníamos en remojo y las añadimos a la masa del "Banana Bread", volvemos a remover bien para que todos los ingredientes se integren

Echamos nuestra mezcla en el molde de silicona que teníamos reservado y en la superficie ponemos el plátano cortados por la mitad, ahora repartimos de manera uniforme los dátiles que teníamos reservados para la decoración.

Horneamos durante unos 35 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar nuestro Banana Bread con un palillo, éste salga limpio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de desmoldar  degustar.

Se puede conservar en la nevera y comerlo recién sacado resulta toda una delicia. La verdad es que en casa ya no sufrimos al ver esos plátanos en el frutero que ya nadie quiere porque están muy maduros, ahora es al revés, casi que dejamos que se pongan "morenitos" para poder disfrutar de este maravilloso postre que tanto nos gusta y que tan feliz nos hace nuestros madrugones o nuestras sobremesas.

Feliz semana todos, nos vemos en siete días. Besos mil.

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Tarta Snickers Saludable

jueves, 17 de enero de 2019


La receta que os traigo hoy es una que ha ido directamente al primer puesto de lista TOP, una deliciosa Cheesecake con el sabor de mis chocolatinas preferidas, las más preferidas del mundo mundial. Creo que los que me conocéis, sabéis de qué os hago, ¿verdad?

Cuando empecé a hacerla tenía muy claro en mi cabeza qué era lo que quería conseguir pero no tenía muy claro si sería capaz de alcanzar el sabor que tenía en mi mente.

La tarta tenía que ser sin azúcar ni grasas, iba a ser para mi tía que es diabética y esa era la condición inamovible, después, quería conseguir el sabor de los Reese's en su estado puro, pero a la vez quería que quedara suave y nada empalagosa.

El resultado la verdad es que ha sido más que espectacular y todo lo que tenía pensado ha sido superado más que con creces.
Cuando te comes un trozo, realmente parece que te estés comiendo un Reese's, sin echar en falta el azúcar propia de esta chocolatina. ¡Me parecía mentira que tuviera este sabor tan conseguido!
Todos sabéis mi obsesión por la mantequilla de cacahuete y en realidad, cada vez que publico una nueva receta en la que este ingrediente es el protagonista, me preocupa mucho que penséis que soy una pesadilla. 

Y la verdad es que si miro un poco el historial de mis últimas publicaciones todo parece un monotema, en las que me centro en los cacahuetes y el chocolate y parece que nada ni nadie pueda sacarme de ahí, ¿verdad? pero es que desde que la descubrí, no puedo vivir sin ella.

Además que las chocolatinas Reese's me vuelven loca pero como son tan calóricas y yo estoy en modo cuidarme, no puedo comer tantas como me gustaría, por eso, siempre intento poder disfrutar de mis sabores preferidos de la manera más saludable posible y la verdad es que no se me está dando nada mal.

Os aseguro que con esta tarta tenéis el éxito asegurado y si os pasa como a mí, en lo que a adicciones culinarias se refiere, tendréis vuestras necesidades de PB y chocolate más que cubiertas.

Otro de los atractivos que tiene este postre es el tiempo que se necesita para prepararla, es decir, en nada y menos la tienes lista y encima no se necesita horno que es un puntazo a su favor más que importante. ¿Os estoy convenciendo? Espero y deseo que la repuesta sea un sí rotundo.

INGREDIENTES PARA LA BASE:

  • 150 grs de galletas integrales sin azúcar.
  • 100 grs de mantequilla de cacahuete.
  • 1 cucharada de aceite de coco.


INGREDIENTES PARA LA CHEESECAKE:

  • 400 grs de queso de untar proteínico.
  • 1 y 1/2 de gelatina neutra.
  • 350 grs de  mantequilla de cacahuete.
  • 2 yogures griegos 0%.
  • 140 ml de leche de almendras.
  • 2 cucharadas de edulcorante líquido.

INGREDIENTES PARA LA COBERTURA:

150 grs de chocolate con leche sin azúcar.
25 ml de leche desnatada sin lactosa.


ELABORACIÓN:

Preparamos un molde desmontable con papel de hornear en su base. Reservamos.

Vamos a empezar por la base de la tarta que es la típica de las Cheesecake. Para ello, trituramos las galletas con el robot de cocina y cuando las tengamos con una textura similar a la arena, añadimos el aceite de coco y la mantequilla de cacahuete.
Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes se integren. Echamos nuestra masa al molde que teníamos reservado con papel vegetal y con la ayuda de una cuchara, repartimos de manera uniforme por toda la base y por las paredes para que quede recogida. Reservamos en la nevera para que solidifique mientras preparamos el relleno.

Para la cheesecake, ponemos a calentar la leche de almendras, cuando esté caliente, disolvemos la gelatina neutra. Reservamos para que temple un poco.

En el bol de la amasadora, echamos todos los ingredientes y batimos bien hasta que obtengamos una mezcla ligera y líquida, en este momento añadimos la leche templada donde tenemos disuelta la gelatina y mezclamos bien.
Pasamos nuestra mezcla al molde con la base de galletas, tapamos con film transparente y dejamos reposar en la nevera hasta que solidifique.

Antes de servir la tarta, ponemos los ingredientes que necesitamos para elaborar la cobertura en un recipiente para el microondas y fundimos en intervalos cortos de tiempo.

Cuando tengamos el chocolate bien integrado con la leche y hayamos obtenido una falta "ganache", dejamos atemperar un poco y lo echamos por toda la superficie de nuestra tarta. Alisamos con la ayuda de un cuchillo.

Es mejor hacer la cobertura casi justo cuando vayamos a degustar la tarta, de esta manera el chocolate quedará tipo fondant y será todo un placer el contraste de temperatura.

Ufff solo con ver la foto al editar la receta me ha entrado un antojo enorme de comerme un trozo ahora mismo y es que os aseguro que es irresistible y lo mejor de todo es que sus ingredientes son saludables, bajos en grasas y en azúcares y alta en proteínas.

Porque no es imposible disfrutar de una deliciosa tarta sin renunciar a cuidarse y con la receta de hoy os lo he demostrado.

Llevar una alimentación sana puede y debe ser delicioso y divertido, porque no hay mejor que variar la alimentación y disfrutar comiendo.

Nos vemos el próximo jueves con otra receta, mis neuronas ya están manos a la obra para traeros algo más que rico.

Besos mil amigos.


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Enrollados Fitness De Fresa y Chocolate sin Azúcar

jueves, 10 de enero de 2019


La receta que os traigo hoy es muy especial, hace unos meses la marca Helios me invitó a participar en el concurso ¡Sí Chef! Cocina con Helios y como no podía ser de otra manera mi respuesta fue un rotundo sí.

Las opciones de participación eran varias y yo lo tenía muy claro, receta dulzona pero para todos los públicos, es decir, que todo el mundo pudiera disfrutar de ella, incluidos aquellos a los que nos gusta cuidar nuestra alimentación sin dejar de disfrutar de un delicioso postre.

La propuesta son estos enrollados de fresa, bizcocho ligero de avena untados con esta magnífica mermelada de fresas sin azúcares añadidos y recubiertos con una gruesa capa de chocolate con leche sin azúcar.

Quedan tiernos y muy jugosos, la mezcla de sabores es ideal y se asemejan mucho a los típicos Phoskitos que todos conocemos y que nos alegraban las tardes de nuestra infancia, o no de entonces, porque aunque seamos adultos........este tipo de dulces siempre saben de vicio. La diferencia, estos bizcochitos caseros se comen y se disfrutan sin remordimientos, porque no tienen grasas ni azúcar y sus ingredientes son totalmente naturales. 

¡Porque no hay nada mejor que saber lo que comemos!


INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO:

  • 100 grs de harina de avena.
  • 200 ml claras de huevo pasteurizadas.
  • 100 ml de leche desnatada, yo uso sin lactosa.
  • 1 cucharadita de edulcorante líquido.


INGREDIENTES PARA EL RELLENOS Y EL BAÑO DE CHOCOLATE:

  • ½ bote de mermelada de fresa Helios Diet.
  • 2 tabletas de chocolate sin azúcar de la marca Valor.


ELABORACIÓN DEL BIZCOCHO:

Precalentamos el horno a 160º.En una bandeja de horno, no muy grande, ponemos papel de hornear en su base. Reservamos.

En el bol de la amasadora, batimos las claras apunto de nieve con las varillas, hasta que estén firmes. En este momento y sin dejar de batir echamos el edulcorante líquido.

Cuando éste se haya mezclado bien, retiramos el bol y con la ayuda de una espátula de silicona vamos añadiendo poco a poco la harina, mezclándola con las claras con movimientos suaves y envolventes, de abajo a arriba. Es importante mimar mucho la masa con el fin de que las claras no se bajen. 

A continuación, añadimos poco a poco la leche, en un hilito fino a nuestra mezcla de claras y harina, ayudándonos también de la espátula de silicona y de la misma manera que antes, despacio y con movimientos envolvente de abajo a arriba.

Cuando hayamos mezclado todos los ingredientes y hayamos obtenido una masa homogénea, extendemos la mezcla sobre la bandeja de horno que teníamos reservada con el papel de hornear en su base.

Introducimos en el horno durante unos 10 minutos aproximadamente, es importante que se cueza pero que no se tueste.

Cuando esté listo, lo sacamos del horno y de la bandeja. Lo colocamos con el papel sobre una rejilla y lo dejamos enfriar unos 5 minutos.

A continuación y con el bizcocho todavía caliente, ponemos otro papel de hornear encima (ahora tenemos dos papeles de hornear, uno abajo y otro arriba de nuestro bizcocho), vamos enrollando el bizcocho sobre nuestros papeles por el lado más largo, en plan “brazo de gitano”. Es importante que cuando vayamos enrollado el bizcocho, despeguemos un poquito el papel que teníamos en la base y con el que los hemos horneado, así nos será más fácil despegarlo después. Cuando lo tengamos totalmente enrollado, lo dejamos enfriar por completo.

MONTAJE DE LOS ENROLLADOS:

Cuando nuestro bizcocho se haya enfriado por completo, lo desenvolvemos con mucho cuidado de los papeles de hornear donde lo teníamos enrollado y enfriando.

Al desenvolverlo quedará con la forma de brazo de gitano. Con la ayuda de una cuchara, repartimos la mermelada de fresa sin azúcar por todo el bizcocho, está deliciosa así que os aconsejo ponerle toda la que podáis.
Cuando hayamos extendido la mermelada por el bizcocho, volvemos a enrollar y presionamos un poquito, no en exceso, para que se quede bien pegadito.

Con la ayuda de un cuchillo de sierra, vamos cortando nuestros enrollados del grosor que más nos guste, los míos son de aproximadamente dos dedos. Reservamos en una bandeja.

En un bol apto para el micro y que sea hondo, troceamos nuestro chocolate sin azúcar y vamos introduciendo en el microondas a intervalos cortos de tiempo para derretirlo, lo haremos poco a poco con el fin de que no se queme. 

Cuando esté totalmente derretido, vamos introduciendo nuestros "Phoskitos Fit" en el chocolate con la ayuda de dos tenedores para poder darles bien la vuelta. Quizá necesitéis volver a calentar el chocolate en medio del proceso durante unos segundos, es importante que esté muy líquido para que se bañen de manera homogénea.

Cuando estén bañados bien por todas partes, los vamos colocando sobre una rejilla (debajo de la que habremos colocado una bandeja) para que el exceso de chocolate vaya cayendo poco a poco.

Dejamos enfriar para que se solidifique el chocolate, aunque no estoy segura de si seréis capaces de aguantar y resistir la tentación, yo os lo advierto, es muy muy difícil resistir, el olor es embriagador y los bollitos nos llaman a gritos para que acabemos con ellos de una sentada.

¿Verdad que son la merienda perfecta?, no dejéis de probarlos en casa, estoy segura de que si tenéis peques quedarán enamorados, aunque en realidad de estas maravillas se enamoran pequeños y grandes. ¡Así que a darles mucho amor y a prepararlos para el fin de semana!

Muchos besos amigos y en siete días volvemos por aquí. Sed felices.

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