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Tarta Helada de Whisky

jueves, 9 de julio de 2020



Porque con este calor nada apetece más que tomar cosas frías y cuanto más frías mejor, así que si son heladas.....el acierto está más que asegurado.

El viernes pasado fue el cumpleaños de mi hermano y para él elegí esta maravilla de tarta helada, de las de toda la vida pero con un sabor auténtico como hacía tiempo que no probábamos, y es que las recetas caseras tienen un toque especial.

En casa este postre ha sido todo un clásico desde que tengo uso de razón, mi madre la compraba y la disfrutábamos los domingos después de comer. No imagináis cuanto me gustaba un trozo de esta delicioso tarta "para adultos" que mis padres no vetaba a sus hijos, haciéndonos más que felices.

Por eso tenía que recrear esta receta ochentera en mi cocina y comprobar, una vez más, que las recetas que se hacen con amor saben mil veces mejor.

Os animo a que os pongáis con ella y este fin de semana os deis un capricho tan delicioso como éste.

INGREDIENTES PARA EL BIZCOCHO GENOVÉS:

  • 3 huevos M.
  • 75 grs de harina de todo uso.
  • 75 grs de azúcar blanca.
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla.
  • Una pizca de sal.

ELABORACIÓN DEL BIZCOCHO:


Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde desmoldable de unos 22 cm de diámetro poniendo papel vegetal en su base. Reservamos. 

En el bol de la amasadora, batimos los huevos junto con el azúcar, hasta que la mezcla blanqueé y duplique su volumen. Añadimos la vainilla sin dejar de batir.

Retiramos de la amasadora y añadimos la harina y la sal (previamente tamizadas) poco a poco, mezclando con la ayuda de una lengua y con movimientos envolventes. Es importante hacerlo con mimo y cuidado para evitar que nuestra mezcla se baje y pierda aire. El bizcocho genovés no lleva ningún tipo de levadura, lo que le hace subir y estar blandito es el aire que hemos introducido al batir los huevos con el azúcar.

Cuando tengamos la harina integrada y sin grumos, echamos la mezcla del bizcocho al molde que teníamos previamente reservamos y horneamos durante unos 15 minutos o hasta que al pinchar un palillo este salga limpio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar.

INGREDIENTES PARA EL ALMÍBAR DE WHISKY:

  • 50 grs de azúcar blanca.
  • 50 ml de agua.
  • 15 ml de whisky

ELABORACIÓN DEL ALMÍBAR DE WHISKY:

En un cazo ponemos todos los ingredientes y llevamos al fuego a temperatura media. Sin dejar de remover lo mantenemos hasta que reduzca el agua y obtengamos una mezcla densa.

Hacemos unos agujeros con un cuchillo en el bizcocho genovés y pintamos, con la ayuda de un pincel, nuestro bizcocho genovés con este almíbar hasta dejarlo bien empapado.

INGREDIENTES PARA LA CREMA DE WHISKY:

100 grs de azúcar blanca.
50 grs de azúcar glas.
4 huevos M.
80 ml de leche entera
10 grs de gelatina.
50 ml de whisky.
350 grs de nata.


ELABORACIÓN DE LA CREMA DE WHISKY:

En un cuenco, ponemos a hidratar la gelatina con cuatro cucharadas de agua fría durante 15 minutos.

En un bol, separamos las yemas de las claras, poniendo solo las yemas junto con la leche, el whisky  y con 20 grs del azúcar blanca en un cazo y llevamos a fuego bajo y con la ayuda de unas varillas removemos sin parar hasta la mezcla espese. En ese momento, retiramos del fuego y en ese momento añadimos la gelatina hidrata, mezclamos bien hasta que se disuelvan por completo y dejamos enfriar. Reservamos.

En el bol de la amasadora, ponemos las claras que habíamos separado anteriormente y batimos con las varillas a velocidad media-alta hasta que adquieran cuerpo, en ese momento, echamos los 80 grs de azúcar blanca y seguimos batiendo hasta que el merengue este liso y brillante. Reservamos.

En el mismo bol de la amasadora, el cual habremos limpiado, montamos la nata, cuando veamos que está semimontada añadimos el azúcar glas, seguimos batiendo hasta que veamos que termina de montar. 

Ahora, en un bol grande, mezclamos el merengue con la crema de whisky que  teníamos reservada y fría con la ayuda de una lengua de cocina y con movimientos envolventes, hasta que esté completamente integrado.

A continuación, hacemos lo mismo con la nata. La integramos en la mezcla anterior con movimientos envolventes hasta integrar por completo.

Cuando tengamos todos los ingredientes integrados, vertemos la mezcla en el molde preparado que contiene el bizcocho genovés en su base y alisamos la superficie.

Llevamos al congelador y la dejamos toda una noche.

INGREDIENTES PARA LA YEMA:

  • 4 yemas
  • 1 huevo entero M.
  • 150 ml de agua
  • 150 grs de azúcar blanca.

 ELABORACIÓN DE LA YEMA:

Ponemos todos los ingredientes en un cazo y calentamos a  fuego bajo, sin dejar de remover con  unas varillas, hasta que veamos que espesa. 

En ese momento, retiramos del fuego y dejamos que atempere. Durante este proceso es importante remover de vez en cuando con las varillas para evitar que la mezcla se separe.

Cuando la yema haya enfriado, sacamos nuestra tarta del congelador y la echamos por toda la superficie, alisándola lo máximo posible. Volvemos a meter en el congelador al menos 5 horas.

INGREDIENTES PARA LA DECORACIÓN:

  • Azúcar blanca para quemar.
  • 200 ml de nata.
  • 50 grs de azúcar glas.
  • Almendra caramelizada.

MONTAJE DE LA TARTA DE WHISKY:

Sacamos nuestra tarta del congelador, echamos una capita de azúcar blanca sobre la superficie y la quemamos con un soplete de cocina hasta que adquiera un color dorado. Volvemos a meter en el congelador.

Mientras la tarta está en el congelador, montamos nuestra nata con el azúcar glas. Cuando la tengamos lista y bien durita, la metemos en una manga pastelera provista de una boquilla rizada.

Sacamos nuestra tarta y hacemos rosetones de nata alrededor de los bordes o como más os guste. Después, espolvoreamos las almendras caramelizadas por toda la tarta de manera delicada.

Introducimos y reservamos en el congelador hasta el momento de servir.

Cuando vayamos a servir, desmoldamos abriendo el molde desmoldable y colocamos sobre nuestro stand o plato favorito.

Os aseguro que con estas temperaturas tan elevadas este postre es el mejor que podéis servir como colofón de cualquier comida o cena.

Ligera, fresca, jugosa y refrescante, tiene todo lo mejor de esta tarta por todos conocida. Porque casero todo sabe mejor.

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Peanut Butter Cups Saludable

jueves, 2 de julio de 2020


Soy una enamorada de los helados, os aseguro que, aunque os lo he dicho muchas veces, podría alimentarme a base de esta maravilla de por vida. Comería helado en el desayuno, almuerzo, merienda y cena, así sin parar.

Pero no os penséis que solo los consumo en verano, para nada, el helado es ideal para todas las épocas del año. La verdad es que no hay nada que más me guste que, en pleno invierno, cuando fuera hay unas temperaturas bajas de verdad o está lloviendo o incluso nevando, estar sentada en mi sofá, con mi manta y mi chico al lado, nuestras tarrinas de helado preferidas y nuestras cucharas en mano, dándonos nuestro capricho más añorado durante toda la semana.

La verdad es que tenemos gustos muy parecidos, cosa que es de agradecer porque así compramos por dos, y siempre vamos directos a la zona de refrigerados en busca de nuestros amados caprichos porque tenemos nuestros TOP indispensables que no nos pueden faltar.

Sé que los helados son auténticas bombas, a las que no pienso renunciar, porque oye hay que darse caprichos y tener un equilibrio en la vida y éste es el mío sin lugar a dudas. Creo que por este motivo, hace tiempo me compré un heladera y algunos moldes, los cuales tenía guardados en un armario y a los que aún no les había sacado partido en condiciones, pero con este calor que no nos deja ni respirar, mi ingenio se puso en marcha y salió esta maravilla.

Para estrenarme por todo lo alto en el mundo del "Ice-Cream" tenía que recrear uno de mis helados preferidos del mundo mundial y ya que me ponía con ello, también iba a ser sanote, rico en grasas saludables y sin azúcares añadidos y la verdad es que el resultado ha sido más que maravilloso.

Con un sabor increíble, muy similar al auténtico, cacahuete en estado puro, con un montón de bombones rellenos que hacen que esta tarrina sea una verdadera tarrina llena de placer y sabor, cremoso y tan rico que resulta imposible dejar de meter la cuchara hasta no ver que se ha terminado.

Os aseguro que es una verdadera pasada. Por este motivo está rebautizado y este helado tiene su envase customizado "Obsesión Cupcake- Peanut Butter Cups".


INGREDIENTES PARA LOS BOMBONES:

  • 3 tabletas de chocolate con leche s/a.
  • Mantequilla de cacahuete.


INGREDIENTES PARA EL HELADO:

  • 3 plátanos congelados.
  • 200 grs de nata líquida.
  • 400 grs Ecomil Cuisine de Almedra,
  • 1 taza de mantequilla de cacahuete.
  • 1/2 taza de harina de cacahuete desgrasada.
  • 2 cucharaditas de edulcorante líquido.
  • 1/2 cucharadita de vainilla líquida.


ELABORACIÓN BOMBONES:

Fundimos el chocolate en un bol apto para el microondas en intervalos cortos de tiempo para evitar que se nos queme.

Cuando el chocolate esté listo, cubrimos nuestros moldes de silicona para bombones y repartimos bien por las paredes y la base. Refrigeramos hasta que el chocolate solidifique.

Sacamos de la nevera y rellenamos los huecos de los bombones con mantequilla de cacahuete y cubrimos de nuevo con chocolate. Llevamos al congelador hasta que los necesitemos.

Si no tenéis moldes de silicona para bombones, podéis hacerlos en moldes de magdalenas y después cortarlos en trocitos.

ELABORACIÓN DEL HELADO:

Si usáis heladera, es necesario que la guardéis en el congelador como mínimo 24 horas para que el bol se congele y obtengáis un helado perfecto.

En la batido, procesamos todos los ingredientes necesarios para elaborar nuestro helado. Batimos bien hasta obtener una mezcla homogénea. Reservamos.

En este momento, sacamos la heladera de la nevera y la ponemos en funcionamiento, de esta manera evitaremos que nuestra mezcla de helado se quede pegada a las paredes. Añadimos poco a poco la mezcla sin parar la heladera, cuando hayamos echado toda la dejamos en la heladera hasta que veamos que tenemos la consistencia adecuada (unos 30-40 minutos, depende de la heladera y del calor exterior).

Cuando lo tengamos listo, sacamos nuestros bombones del congelador, desmoldamos en un plato y reservamos.

Ponemos una capa de nuestra mezcla de helado en la tarrina que hayamos elegido para la ocasión y después unos cuantos bombones, otra capa de helado, más bombones, helado, bombones, etc. y así hasta acabar con ambas.

Metemos en el congelador mínimo dos horas. Se podría comer así directamente pero a mí me gusta un poco más duro, así que os lo dejo al gusto del consumidor porque ya os aseguro que aguantar la tentación de las dos horas de congelado no es nada fácil.

Y nada, solo queda sacarlo y disfrutarlo sin remordimientos. La verdad es que no se me ocurre mejor manera para escapar un poco de este calor tan asfixiante.

Besos a todos y a disfrutar amigos.

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Banana Bread Vegano Sin Azúcar

jueves, 25 de junio de 2020


Con estos calores los plátanos no me duran nada, se ponen negros y feos, y aunque parezca que están para ir directamente a la basura....nada más lejos de la realidad. Aún les queda mucha alegría que darnos y una nueva transformación, porque no hay nada más rico que un bizcocho húmedo de plátano.

Las combinaciones son inmensas, ya que admiten todos los ingredientes que os podáis imaginar, pero para esta ocasión he elegido chocolate vegano que tenía por el armario y sobre el que el calor también estaba haciendo estragos. Así que me puse manos a la obra y en menos de cinco minutos estaba metiendo en el horno esta delicia de bizcocho e inundando mi casa de un aroma increíble (hay que buscar el lado bueno de encender el horno con estas temperaturas convirtiendo tu cocina en un auténtico horno de pollos).

Lo mejor de este Banana Bread, a parte de los ingredientes que puedes incorporar, es que es vegano y sin azúcar añadida, por lo que se convierte en una opción ideal para todo el mundo. Fresquito por la mañana entra genial como desayuno, pero para la merienda también es perfecto. Creo que os lo he vendido más que bien, ahora solo queda que os animéis a superar el miedo de darle  caña al horno para poder disfrutar de este postre saludable y sin remordimientos.

INGREDIENTES:

  • 3 plátanos maduros hechos puré.
  • 1 taza de harina de avena.
  • 1 taza de harina de coco.
  • 1 taza de leche de almendras sin azúcar.
  • 30 grs de eritritol u otro edulcorante.
  • 1 cucharada de aceite de coco.
  • 1 pizca de sal.
  • 1 cucharada de levadura química.
  • 60 grs de chocolate vegano cortado en trocitos.

PARA DECORAR:

  • Onzas de chocolate vegano sin azúcar cortado en trocitos, al gusto.


ELABORACIÓN:


Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde para PlumCake de silicona, de esta manera evitaremos tener que engrasar el molde. Reservamos.

En un bol mezclamos el puré de plátano, la leche de almendras, el aceite de coco  y batimos bien para que todos los ingredientes se integren (ingredientes húmedos).

En otro bol, mezclamos los ingredientes secos, harinas, sal, levadura, el eritritol y la levadura.

Ahora llega el momento de mezclar los ingredientes húmedos con los secos, con la ayuda de una lengua de silicona hasta obtener una masa homogénea y densa. En este momento añadimos los trocitos de chocolate y removemos bien para que te integre con el resto de ingredientes.

Echamos nuestra mezcla en el molde de silicona que teníamos reservado y en la superficie distribuimos los trocitos de chocolate que teníamos reservado para la decoración.

Horneamos durante unos 35 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar nuestro Banana Bread con un palillo, éste salga limpio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de desmoldar  degustar.

Os aseguro que ésta es una de las mejores recetas que podéis hacer para darles salida a esos pobres plátanos que piden a gritos una segunda oportunidad, no los tiréis a la basura, aún están de diez y se pueden hacer miles de maravillas con esta jugosa fruta.

Besos y a disfrutar de este Banana Bread, porque plátano y chocolate siempre son bien. ¡Ñam, ñam!

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Cinnamon Rolls Cereal Saludables

jueves, 18 de junio de 2020


Durante esta cuarentena se han puesto de moda miles de cosas y se han hecho virales otras tantas, yo me he intentado mantenerme al margen y no sucumbir a todo lo que he ido viendo en las redes, pero no por falta de ganas no os vayáis a creer, sino porque de lo contrario no habría salido de la cocina en estos tres meses y lo peor de todo, cuando hubiera intentado salir, lo habría hecho rodando a base de bien.

Me he mantenido firme hasta que hace un par de semana, todas las redes empezaron a inundarse con estos bolws llenos de cereales variados, sobre todo en forma de "Pancakes Cereal" de todos los sabores, colores y rellenos existentes, la imaginación al poder y nunca mejor dicho.

Desde que descubrí la nueva "fiebre cocinera" sentí una atracción inmediata y no he podido parar de pensar en ellos hasta que el ayer por la tarde, me lié la manta a la cabeza y me puse manos a la obra para preparar este desayuno, que además de estar de moda, es un auténtico vicio.

Antes de materializar mi receta, tenía varias cosas muy claras. Mis cereales tenían que ser saludables, diferentes a lo que había ido viendo (aunque todo está inventado amigos), deliciosos y crujientes, no me gustan nada cuando nada más echar la leche en el bowl los cereales se hacen papilla y al final resulta todo un amasijo indescifrable. Mis cereales serían crujientes y en mi decisión, o en la de mi chico (que es quien también ha disfrutado de este novedoso desayuno), estaría si nos los comemos crunchy o blanditos, porque estos Cinnamon Rolls Cereal se empapan, pero con el paso de los minutos, no al segundo de estar en contacto con la leche.

Y con todas estas ideas en mi cabeza me fui a la cocina y poco más de una hora tenía preparada una bandeja repleta de estos pequeños enrollados. Adoro la canela y mi dulce preferido es un buen Cinnamon Roll, de ahí que mis cereales retrataran este típico dulce americano pero en su más sana versión.

Os paso la receta para que veáis lo sencillos y rápidos que son de hacer.

INGREDIENTES PARA LA MASA:

  • 70 grs de harina de avena neutra.
  • 50 grs de harina de trigo integral.
  • 1 huevo M.
  • 15 ml de leche desnatada.
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo.
  • 1 cucharadita de edulcorante líquido.
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla.


INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • Canela en polvo.
  • Aceite de coco.
  • Azúcar de coco.

ELABORACIÓN:

En el bol de la amasadora, mezclamos las harinas junto con el huevo, mezclamos bien hasta que se integren.

En ese momento añadimos la leche, el edulcorante, la levadura y la esencia de vainilla y volvemos a mezclar. Si la masa queda muy líquida es posible añadir un poco más harina.

Cuando tengamos la masa lista, la sacamos del bol y la ponemos en un film transparente, ponemos otra capa sobre la masa y con la ayuda de un rodillo la extendemos en forma de rectángulo.

Es importante que no quede muy gruesa. Cuando la tengamos lista (extendida en forma de rectángulo), untamos aceite de coco por toda la superficie y espolvoreamos canela en polvo de manera generosa sobre el aceite y por último azúcar de coco.

Con la ayuda de un cuchillo vamos cortando tiras longitudinales de aproximadamente 1cm de ancho y las vamos enrollando para formar nuestros rolls, cuando tengamos el cereal del tamaño que nos guste, cortamos con un cuchillo y continuamos enrollando la tira de masa hasta acabar con ella. De cada una de las tiras longitudinales nos saldrán cuatro rollitos de canela.

Vamos colocando sobre una bandeja de horno provista de papel vegetal. Cuando todos los rollitos estén listos, metemos en el horno previamente caliente a 180º durante unos 12 minutos o hasta que adquieran cierto color tostado.

Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla por a completo antes de degustar. Puedes conservar los cereales en una caja de latón durante al menos 3 días.



Yo ya tengo listo mi tazón con estos Rollos de Canela saludables y ahora vosotros tenéis la receta para poder disfrutarlos tanto como yo. Espero que os haya gustado y que os animéis a desayunar tan rico y especial como nosotros.

Celebremos la vida con esta maravilla dulce y saludable.

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Snack de Plátano relleno de Cacahuete y Chocolate

jueves, 11 de junio de 2020


Todos sabéis el amor incondicional que siento por el cacahuete, de hecho, creo que en otra tuve que ser mono, porque entre lo que me gusta esta legumbre, el amor que siento por los plátanos y las chorradas que hago en mi barra de Pole....alguna relación tiene que tener todo esto con mis vidas pasadas, así que me tendré que poner manos a la obra e investigar que fue de mí miles de años atrás.

Pero mientras tanto, no se me ocurre mejor manera de disfrutar de mis ingredientes favoritos que este snack que hoy os traigo, rápido, sencillo, delicioso y más que saludable. Así que mientras realizo investigaciones varias voy a deleitarme con esta maravilla que se come de un bocado. Siempre me como los plátanos embadurnados hasta límites insospechados de mantequilla de cacahuete, tal es el extremo que directamente meto el plátano dentro del bote sin ver el momento de ponerle la tapa y guardarlo en el armario. Soy capaz de comerme a cucharadas este manjar cremoso.

Por eso la idea de comerlo todo junto, fresquito, recién sacado de la nevera que con los calores que sufrimos hace unos días, se convierte en un snack perfecto para empezar a disfrutar del verano que parece asomar a lo lejos.

En nada los tenéis listos para degustar, estoy segura de que tenéis en la cocina todo lo necesario para empezar a disfrutar desde ya de este dulce saludable.

INGREDIENTES:

  • 4 plátanos no muy maduros.
  • Mantequillla de cacahuete al gusto.
  • 150 grs de cholate 85%.

ELABORACIÓN:

Partimos los plátanos por la mitad, quitando las puntas de ambos extremos con la idea de que queden planos. También es necesario pasar un cuchillo y quitar un poquito de la fruta tanto de arriba como de abajo, con el fin de que se puedan apoyar y no rueden.

Sobre una de las superficies planas que hemos hecho en el plátano (sobre la otra estará apoyado), ponemos una generosa capa de crema de cacahuete, es importante elegir la parte más densa del bote. La extendemos con un cuchillo por toda la superficie. Vamos colocando lo plátanos con la mantequilla de cacahuete por encima y los vamos colocando sobre un plato o bandeja provista de papel vegetal

Cuando tengamos todos nuestros plátanos con la mantequilla de cacahuete lista, introducimos en el congelador durante unos 15 minutos aproximadamente, para que se solidifique y sea más fácil su manipulación.

Transcurrido este tiempo, fundimos el chocolate en el microondas y lo dejamos atemperar un poco. Sacamos los plátanos del congelar y los introducimos en el chocolate fundido, cubriéndolos por completo. Repetimos esta operación hasta acabar con todo nuestros plátanos.

Metemos en la nevera hasta que el chocolate se ponga durito. En ese momento podemos ir sacando de la nevera y disfrutar de este snack dulce, sabroso y saludable.

La verdad es que no se me ocurre mejor merienda para esta tarde, mientras lo degusto pienso ponerme a darle al coco y pensar qué receta compartiros la próxima semana. Tengo miles de cosas en mente deseando enseñaros.

En siete días volvemos para seguir endulzándonos la vida de la forma más equilibrada y healthy posible, porque en mi vida siempre hay sitio para el postre.

Besos mil amigos míos.

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Pepitos Fritos de Crema

jueves, 4 de junio de 2020


De toda la vida los Pepitos fritos han sido todo un clásico en mi familia. Mi padre siempre que tiene la oportunidad, porque vayamos a una pastelería a merendar, se pide uno.

Puede decirse que es su dulce preferido. Y sabiendo esto, ¿Cómo no me había planteado antes intentar hacerlos caseros? Pues aprovechando que se acercaba el aniversario de mis padres, me puse manos a la obra.

Ellos esperaban una tarta, pero para su sorpresa este año íbamos a celebrar su amor con un dulce típico del cual existen innumerables "fans" por todas partes. Cuando empiezas a hacerlos o enseñas la foto, le salen amigos por todas partes y todo el mundo te dice: "Ohh, es mi dulce preferido".

Y os tengo que decir que, aunque son laboriosos y pasé mi momento de pánico al pensar que no me iba a salir bien la masa, os aseguro que bien merece la pena meter las manos en harina y hacerlos caseros. El sabor es sin lugar a dudas especial, y su textura es más que perfecta, nada que envidiar a los comprados en tienda. De hecho en casa nos gustaron mucho más, porque están hechos con ingredientes naturales, sabiendo que estás comiendo un dulce con todo lo que tienes en casa y que conoces a la perfección. Nada de colorantes, conservantes ni aromatizantes.

Su sabor es real y se debe a la elección de la mejor materia prima de la que disponemos, aceite, harina, vainilla, huevos, etc. Dulce casero, de los de verdad, de los que nos hacían las abuelas y que, por culpa de la bollería industrial estamos perdiendo.

Os animo a que los hagáis en casa, no son para nada difíciles. Lo único que hay que tener es paciencia, ya que al ser una masa que lleva levadura de panadería necesita su tiempo de mimo y amor para que crezca en su máximo esplendor, por lo demás, solo tenéis que seguir las indicaciones de la receta y podréis disfrutar de unos "verdaderos Pepitos de Crema", eso sí, con estos calores se tienen que comer practicamente el mismo día ya que al contener crema pastelera su conservación es en nevera y esto hace que la masa del bollito se endurezca con facilidad.

Así vamos todos a la cocina y a preparar esta deliciosa merienda para el fin de semana.

Receta del blog Dulces para un Ángel aunque yo he modificado cantidades y he hecho mi propia receta de crema pastelera.

INGREDIENTES PARA LA CREMA PASTELERA:

  • 4 yemas de huevos.
  • 125 grs de azúcar blanca.
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla o esencia de vainilla.
  • 500 ml de leche entera.
  • 50 grs de maicena.

PREPARACIÓN:

Lo primero que debemos hacer para nuestros Pepitos es elaborar la crema pastelera. Os aconsejo que lo hagáis el día de antes y la conservéis en la nevera dentro de una manga pastelera provista de una boquilla de estrella tal y como hice yo.

Tengo otra receta en el blog, en el apartado de básicos, pero con esas cantidades nos quedaríamos cortos para rellenar nuestros dulces.

Empezamos mezclando en un bol las yemas de huevo junto con la maicena y el azúcar hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. Reservamos.

Por otro lado, ponemos la leche junto con la vainilla y cocemos hasta que rompa a hervir. En ese momento, retiramos del fuego.

Vertemos un cuarto de la leche caliente en el bol donde teníamos la mezcla de yemas y batimos energicamente, esta acción permitirá disolver y diluir la mezcla sin que las yemas se cuajen.

Terminamos de añadir toda la leche a la mezcla y pasamos la misma al cazo para, sin parar de remover, llevarla a ebullición y que espese.

Cuando la tengamos lista, la echamos en una manga pastelera y dejamos que enfríe antes de meterla en la nevera. Reservamos durante toda la noche.

INGREDIENTES PARA LA MASA DE LOS PEPITOS:

  • 325 grs de harina de fuerza.
  • 180 ml de leche entera.
  • 1 sobre de levadura seca de panadería (5,5 grs)
  • 80 grs de azúcar blanca.
  • 1 huevo M.
  • Una pizca de sal.
  • 50 grs de mantequilla pomada.
  • Aceite de girasol para freír la masa.
  • Azúcar blanca para rebozar.

ELABORACIÓN:

En un bol apto para el microondas, templamos la leche. Cuando la tengamos lista, echamos en ella la levadura de panadería y con la ayuda de una cuchara removemos bien hasta que se diluya por completo. Reservamos.

En el bol de la amasadora (también se puede hacer a mano pero es más costoso y cansado) provista del complemento de la pala, echamos ponemos el huevo junto con el azúcar, la sal y mezclamos bien. Cuando la mezcla sea homogénea, añadimos la leche con la levadura disuelta y volvemos a mezclar.

Ahora tenemos que cambiar el complemento y poner el gancho de amasar (es ideal para masas y panes). Echamos toda la harina de una sola vez y amasamos durante unos 5 minutos aproximadamente. Transcurrido este tiempo, veremos que tenemos una masa elástica.

En este momento, añadimos la mantequilla en tres veces, no incorporaremos el siguiente hasta que el anterior esté bien integrado. Cuando se haya integrado bien toda la mantequilla seguimos amasando  a máxima velocidad aproximadamente 10-15 minutos, la señal que nos avisará que la masa está lista es porque queda lisa, transparente y se separa sola de las paredes del bol de la amasadora.

Trasladamos nuestra masa a un bol previamente engrasado y lo tapamos con film transparente para evitar que coja frío, lo dejamos reposar durante una hora mínimo en un lugar cálido (yo la dejé dentro del microondas).

Pasado el tiempo hacemos porciones de 90 grs cada uno, dándole forma alargada que es la típica de este dulce tan conocido. Cuando los tengamos listos los vamos dejando sobre una bandeja de horno provista de papel vegetal en su base para evitar que se nos queden pegados a la misma. Es importante dejar separación entre un pepito y otro porque al crecer podrían pegarse. Tapamos la bandeja con nuestros pepitos con una trapo de cocina y los volvemos a dejar levar unos 40 minutos en un lugar también cálido (para esta ocasión elegí el horno). 

Cuando haya pasado el tiempo del segundo levado, calentamos aceite de girasol en un cazo, es importante elegir un recipiente hondo para que nuestros bollitos puedan flotar y que no se nos queme nal estar en contacto con el fondo. Debéis de controlar mucho el calor del aceite para evitar que se nos quemen por fuera pero que al abrirlos estén crudos.

Una vez en el aceite los vamos girando para que vayan haciéndose de manera uniforme por todas partes, cuando los veamos dorados, sacamos del cazo con la ayuda de una espumadera y los dejamos reposar sobre un plato provisto de papel de cocina con el fin de que absorba el exceso de aceite.

Pasados unos minutos, cortamos de manera longitudinal con la ayuda de un cuchillo de sierra, tened cuidado y no os queméis, es fundamental hacer este paso cuando aún están calientes, practicamente recién salidos del aceite para después rebozarlos en el azúcar, la cual tenemos preparada en un plato. Digo que tienen que estar calientes porque es la única manera en la que el azúcar se quedará pegada a la masa.

Vamos friendo todos nuestros pepitos y repitiendo la operación de quitar el exceso de grasa, cortar por la mitad a lo largo y rebozar en azúcar hasta acabar con todo ellos.

Los dejamos enfriar por completo sobre una bandeja. Cuando estén listos, sacamos nuestra crema pastelera de la nevera, cortamos el pico de la manga pastelera y rellenamos uno a uno nuestros pepitos de manera generosa. Nada mejor como un Pepito bien lleno de crema pastelera fresca  y llena de sabor.

¿Se os ocurre mejor merienda para este primer fin de semana de junio? La verdad es que a mí y a mi familia no. Los tengo conquistados con mis momentos de repostera.

Besos fuertes, espero ver muchos Pepitos Fritos de todos vosotros.

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Fudge Saludable de Cacahuete y Chocolate

jueves, 28 de mayo de 2020


¿A quién no le gusta disfrutar de un delicioso dulce de vez en cuando? Y qué me decís de los famosos "Fudge", ese caramelo meloso, pegajoso y lleno de sabor que hace que con un solo mordisco haya una estallido de sabor en tu boca.

Y es que este típico y pequeño dulce estadounidense es una bomba en toda regla. Y digo bomba, tanto haciendo referencia a su sabor, como al gran aporte calórico desmesurado que nos aporta un mordisco a este diminuto pero gigantesco capricho.

Por este motivo, he recreado y versionado esta maravilla de la repostería para hacerlo más saludable, lleno de grasas saludables y con calorías que nos aporten algo a nuestro organismo.

No sé si sabéis que el que fudge es originario de EEUU, como os comenté anteriormente, pero que surgió fruto de un error al intentar hacer caramelo, de ahí su nombre que se podría traducir como "chapuza".

Y como digo yo, bendita chapuza deliciosa. Porque de los errores se aprende y para muestra un botón.

Lo mejor de todo es que he recreado este pequeño manjar haciéndolo sano y con ingredientes muy Top, dentro de los cuales, he mezclado y usado mis dos ingredientes amados por excelencia, los cuales ya sabéis sin que yo los mencione cuales son, así que vamos con esta sencilla y rápida receta.

INGREDIENTES:

  • 150 grs de chocolate 70% s/a
  • 150 grs de mantequilla de cacahuete.
  • 2 cucharadas de sirope de arce puro s/a.
  • Grajeas de colores s/a para decorar.


ELABORACIÓN:

En un bol apto para el microondas, fundimos el chocolate a intervalos cortos de tiempo con el fin de evitar que se los queme.

Cuando el chocolate esté fundido, añadimos la mantequilla de cacahuete y el sirope de arce puro y removemos con la ayuda de unas varillas sin parar hasta que todos los ingredientes se integren y obtengamos una mezcla homogénea.

Vertemos la mezcla en un molde de silicona rectangular, al que previamente habremos cubierto de papel vegetal, y disponemos las grajeas como más nos guste. Yo pensé el tamaño que quería para mis caramelos y le puse tres a cada uno de ellos.

Refrigeramos hasta el fudge coja cuerpo y solidifique. Sacamos de la nevera y cortamos del tamaño deseado con un cuchillo sin sierra.

Conservamos en la nevera.

Os aseguro que no tienen nada que envidiar a cualquier otro que hayamos comido antes y comprado en un supermercado, al revés, me atrevo a asegurar que estos están infinitamente más buenos.

Intenso sabor a chocolate y cacahuete, ¿Qué más se le puede pedir?

Hasta dentro de siete días amigos, gracias por leerme.



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