Páginas

Bizcocho Extra Chocolate Saludable

jueves, 14 de enero de 2021

Bizcocho Chocolate Sin azúcar

La verdad es que no hay nada mejor que el chocolate en cualquier versión para calentar el cuerpo y el alma, y la verdad que con estas temperaturas que estamos viviendo nos viene mejor que bien.

Para mí es un ingrediente y un alimento indispensable y más que necesario en mi vida. Por eso la mayoría de mis recetas lo tienen presente, cada vez que invento en mi cocina lo incluyo de manera casi intuitiva y la verdad es que me cuesta mucho crear algún postre que no lo tenga, por eso para mí el chocolate es lo más de lo más.

El resultado de la receta de hoy es un bizcocho, denso, tierno, lleno de sabor y con ese punto amargo que a los amantes del auténtico chocolate tanto nos gusta. Es saludable, bajo en grasas, hidratos de carbono y lo mejor de todo, con el azúcar propio de la fruta utilizada en su elaboración, por eso se convierte en el mejor aliado para empezar las mañanas del fin de semana que está a punto de comenzar.

INGREDIENTES SECOS:

  • 80 grs harina de almendra.
  • 80 grs de harina de coco.
  • 30 grs de cacao desgrasado.
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato.
  • 1/2 cucharadita de levadura en polvo.
  • 50 grs chips de chocolate sin azúcar.

INGREDIENTES HÚMEDOS:

  • 3 bananas maduras hechas puré.
  • 2 huevos M.
  • 50 ml de aceite de coco.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • 60 grs de chocolate s/a fundido.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde rectangular de silicona. Reservamos.

En un bol mezclamos los ingredientes húmedos. Reservamos.

En otros bol mezclamos los ingredientes secos. En este momento, añadimos los ingredientes húmedos a los secos y con la ayuda de una espátula hacemos que todos los ingredientes te integren bien.

Echamos nuestra masa en el molde de silicona y repartimos de manera uniforme. Podemos poner algunos chips de chocolate más por la superficie.

Horneamos durante 45 minutos o hasta que al pinchar nuestro bizcocho con un palillo, éste salga limpio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de dejarnos atrapar por su intenso sabor chocolatoso. Solo os puedo decir que en cada ha durado dos días, en un par de asaltos le hemos dado fin, está tan rico que nos ha podido la tentación.

Feliz semana amigos, abrigaros mucho y oye, todo el mundo a encender el horno para disfrutar de esta maravilla porque, encima de disfrutar de un rico bizcocho, el calor del horno nos ayudará a entonar nuestro cuerpo en estos días gélidos.


Seguir leyendo

Lingotes de Mousse sin Azúcar

viernes, 8 de enero de 2021

Lingotes de Mousse sin Azúcar

La receta que os traigo hoy podría pasar por ser de alta pastelería, se podría poner a la venta en la mejor "pâtisserie" del mundo o estar incluida en la carta del mejor restaurante que se precie porque es algo que se escapa a los sentidos de lo rico que está, pero a parte de todo esto y lo mejor de todo es que es más que sencilla de preparar, solo requiere mimo y paciencia en su elaboración. Además, os aseguro que dejaréis con la boca abierta a vuestros invitados si os animáis a prepararlo.

Un aspecto que lo hace todavía mejor es que es un postre sin azúcar, por lo que podemos considerarlo un poco más saludable que los postres convencionales que podemos adquirir o comprar, por ello para mí aún es mejor si cabe.

Aunque os lo traigo un poco tarde, es el postre que disfrutamos justo antes de despedir el inolvidable 2020, es decir, fue nuestro postre de Nochevieja y en casa nos encantó, al igual que a mi chico y a su familia. Porque cuando se hace un postre en casa, se hace para que los disfrute toda la familia.

Se trata de un lingote de chocolate con leche, relleno de dos capas de mousse; una de trufa  y otra de turrón (seguro que tenéis alguna tableta que os ha sobrado de las fiestas) con un crujiente de galleta que separa ambas mousses que lo hace todavía más delicioso y que le da el toque crujiente.

¿No se os hace la boca agua al leer la descripción de esta maravilla? A mí desde luego sí, os aseguro que con ver la foto puedo recordar perfectamente como cruje al morderlo y el sabor intenso de la trufa que se mezcla con el turrón y que lo hacen irresistible.

INGREDIENTES CAPA EXTERIOR:

  • 300 grs de chocolate con leche s/a.

INGREDIENTES MOUSSE DE TURRÓN JIJONA:

  • 200 grs de turrón de Jijona s/a.
  • 200 grs de nata.

INGREDIENTES MOUSSE DE TRUFA:

  • 200 grs de chocolate mínimo 70% s/a.
  • 200 grs de nata.

INGREDIENTES PARA EL CRUJIENTE DE GALLETA:

  • 2 galletas integrales s/a.

ELABORACIÓN:

El día de antes comenzamos preparando las dos mousses.

Para la mousse de trufa: cortamos el chocolate con leche en trozos y lo dejamos en un bol. Calentamos la nata hasta que rompa a hervir, en este momento lo echamos sobre el chocolate, lo dejamos unos minutos reposar y transcurrido este tiempo removemos para integrar hasta conseguir una ganache perfecta. Tapamos con film transparente a piel y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Cuando se haya enfriado, lo dejamos en la nevera toda la noche.

Para la mousse de turrón: ponemos la nata en un cazo junto con el turrón y ponemos a fuego medio, removiendo sin parar hasta que le turrón se funda por completo. Retiramos del fuego, lo echamos en un bol y lo tapamos con film transparente a piel y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Cuando se haya enfriado, lo dejamos en la nevera toda la noche.

Al día siguiente, fundimos el chocolate que tenemos para la capa exterior y dejamos atemperar. Cuando lo tenemos listo, lo vertemos sobre nuestro molde de silicona (en este caso el mío tiene la forma que veis en la foto), lo extendemos bien por todas partes y cuando lo tengamos listo quitamos el exceso volcando el molde sobre una fuente. La idea es que la capa exterior sea lo más fina posible. Reservamos en la nevera para que solidifique.

Mientras solidifica, sacamos nuestras mousses de la nevera y con la ayuda de una varillas eléctricas montamos las dos por separado como si de nata normal se tratase. Cuando las tengamos listas las ponemos en unas mangas pasteleras sin boquita.

Sacamos el molde de la nevera, en el cual se habrá puesto durito el chocolate y comenzamos rellenando cada cavidad del molde hasta la mitad con la mousse de turrón, ponemos trocitos de galleta y rellenamos hasta el final con la mousse de trufa.

Hacemos esta operación con todas las cavidades del molde. Cuando los tengamos listos, cubrimos con un poco de chocolate fundido (el mismo que hemos utilizado para hacer los lingotes) y atemperado, lo dejamos lo más liso posible con la ayuda de una espátula. Reservamos en la nevera hasta el momento de servir.

Desmoldamos con mucho cuidado y decoramos con un poco de chocolate con leche sin azúcar por la superficie en forma de hilos.

Ahora ya tenéis listo este postre digno de los paladares más exigentes. 

Desde luego a mí no se me ocurre mejor manera de dar por acabada esa tableta de turrón que ya nadie quiere comerse y si os animáis a hacerlo pero no tenéis turrón, podéis prepararlo igualmente con crema de avellanas. Vamos que no tenéis escapatoria para no hacerlo.

Un beso enorme y hasta la próxima semana, volvemos a la normalidad y el jueves estaré por aquí, tal y como os tengo acostumbrados.

Seguir leyendo

Roscón de Reyes

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Roscón de Reyes Obsesión Cupcake


Sin duda alguna el dulce que más me gusta de las Navidades es el Roscón de Reyes. En casa nunca ha faltado, de hecho, no hemos podido esperar nunca al día correspondiente para disfrutar de él, cada año nos adelantamos y cuando llega Reyes nos hemos comido más de uno. Porque mi chico puede ser denominado el devorador oficial de Roscones, donde va, tiene que comprar uno, pero después de haber disfrutado de esta maravilla....ninguno le podrá saber igual.

En mi blog podréis encontrar alguna receta de Roscón mucho más sencilla y rápida que la que hoy os traigo, pero no puedo mentiros y deciros que da igual, porque no es así. Esta receta requiere mucha paciencia y mucho amor, pero merece la pena porque no tiene nada que envidiar a cualquier Roscón que compréis en cualquier tienda de caché o a cualquier otra receta exprés.

Tenía una espinita clavada con este dulce, necesitaba currarme uno de verdad, de esos que necesitan mimo desde el segundo uno, mirarlo con amor a cada segundo para ver como crece, dedicarle el tiempo necesario para que se volviera esponjoso y que al final de todo el proceso ( casi 24 horas contando todos los levados y reposos necesarios) me sintiera orgullosa de todo el trabajo invertido porque la receta fuera de diez, y de verdad os digo que es así y con creces porque me quedo corta. Gracias al Invitado de invierno por tanta inspiración.

He querido traeros esta receta un día antes de mi día normal de publicaciones porque quiero adelantarme al 6 de enero y que tengáis tiempo, como yo, de disfrutar en casa de un verdadero Roscón, será el mejor regalo que podáis haceros a vosotros mismos y a todos aquellos a los que amáis.

Sin duda, todo esfuerzo recibe su recompensa.

Pero antes de liarme con la receta, vamos a echar un poco (mejor dicho bastante) la mirada atrás y vamos a hacer un repaso a la historia de como este dulce que todo el mundo gusta llegó a España, porque el Roscón no es de origen español.

Fue Felipe V (1683-1746), primer Borbón español y nieto de Luis XIV, quien trajo consigo la costumbre de celebrar la Epifanía igual que en su país de origen, y con el ello, el Roscón de Reyes. Fue ahí donde, por primera vez, se cubrió el pan con frutas escarchadas y se escondió un pequeño muñeco de porcelana en su interior como representación lúdica del episodio de la huida y el necesario encubrimiento de Jesús para evitar que cayera en manos de Herodes.

En los primeros días de enero de 1848 varios periódicos de la capital recogían una información que hablaba de “los usos y costumbres de diferentes países de Europa” según los cuales “suelen reunirse varias familias o amigos con objeto de comer un gran bizcocho que llaman torta de Reyes. Se introduce una almendra en dicha torta, y aquel a quien le toca se llama rey […] y paga una comida o merienda a todos los concurrentes”.

La pastelería La Mallorquina trajo en torno a 1868 a un pastelero francés para “lanzar al consumo, por primera vez en España, de los famosos gateaux” (El Fígaro, 6 de enero de 1919). Esta afirmación coincide con las fechas de las primeras citas que hemos visto de la torta de Reyes.

En los años siguientes el pastel de Reyes se fue introduciendo en las fiestas de la élite y ya en 1887, el periódico La Época decía que la “torta de Reyes” iba ganando prosélitos en nuestro país.

El 6 de enero de 1889, el mismo medio ampliaba la información dando alguna pista sobre el origen del roscón: “La torta de Reyes, indispensable en Francia, ha tomado carta de naturaleza también en nuestras costumbres, de tal modo, que seria interminable la lista que pudiéramos formar de las casas en donde se comerán esta noche los ricos gâteaux des rois, cuyas escondidas habas designarán como reyes de la fiesta a los felices mortales a quienes la suerte otorgue la fortuna de su posesión”. Y pasa a contar cómo el gâteau des rois francés (“pastel de reyes”, no confundir con la galette de rois), una especie de pan dulce en forma de rosco, era tan popular en el país vecino que había sido capaz de sobrevivir a la Revolución.

En un largo artículo dedicado al roscón, el diario Fígaro cuenta cómo “en Madrid cada año la fabricación aumenta. Y poco a poco la costumbre se extiende a las provincias, donde a la vuelta de unos años seguro que se habrá aclimatado. De todos los dulces que en los hogares se saborean, ninguno tan familiar como el roscón de Reyes. Contribuye a ello la costumbre […] del obsequio de los fabricantes, cuyos regalos van siendo más importantes cada vez, desde la sencilla haba o el diminuto muñeco de porcelana hasta la moneda de oro triunfal”. Prosigue el texto citando a varias de las pastelerías que hacían roscón en 1919, como la primigenia La Mallorquina, la confitería Prast (hogar del Ratoncito Pérez), La Suiza, La Villa Mouriscot o Viena Capellanes, que vendió ese año unos 65.000 roscones a un precio de entre 1 y 5 pesetas.

Se suele asumir que el bolo do rei portugués, muy similar al roscón de Reyes, es de origen español, pero igual que el nuestro es de padre galo: comenzó a hacerse alrededor de 1870 en la pastelería lisboeta Confeitaria Nacional con una receta traída de Francia. En 1900 aparecía ya la receta en El Arte Culinario de Adolfo Solichón, antiguo repostero de la Casa Real, y se hacía igual que ahora, con harina, huevos, azúcar, levadura, leche, ron, agua de azahar, mantequilla y corteza de limón y naranja, adornado por encima con azúcar y calabaza confitada. 

Hoy en día, en España el Roscón de Reyes lleva en su interior las dos cosas: la persona que encuentre la figurita tendrá buena suerte todo el año y el que descubra el haba deberá pagar el dulce.

Y tras esta breve historia del origen de esta maravilla de la repostería, vamos a meter las manos en harina y vamos a por la receta de las recetas, la mejor del mundo para tener en casa un Roscón digno de Reyes.

INGREDIENTES

Fermento previo:

80 grs de harina de fuerza.
80 ml de leche entera.
1 grs de levadura de panadería liofilizada.

Leche aromatizada:

120 ml de leche entera.
1 palo de canela.
Corteza de limón y naranja.

Tang zhong:

25 grs de harina de fuerza.
La leche aromatizada.
20 ml de agua de azahar.

Masa final:

Fermento previo.
Tang zhong.
340 grs de harina de fuerza.
2 huevos M.
80 grs de azúcar.
5 grs de levadura de panadería liofilizada.
5 grs de sal.
80 grs de mantequilla a temperatura ambiente.

Decoración:

1 huevo batido para pincelar.
Frutas escarchadas y azúcar mojada para decorar.

ELABORACIÓN:

Fermento previo

La noche anterior a la preparación de nuestro Roscón, preparamos el fermento previo para dejarlo levar toda la noche a temperatura ambiente. Para ello, mezclamos los ingredientes en un bol, lo tapamos con film transparente y lo dejamos reposar.

Leche aromatizada

En un cazo ponemos la leche a cocer con la canela y las cortezas de la naranja y el limón. Tras unos minutos, apagamos el fuego y dejamos enfriar.

Cuando haya enfriado, colamos la leche y la volvemos a pesar y lo que haya disminuido al evaporar lo volvemos a incluir con más leche o azahar. Reservamos.

Tang zhong

Antes de explicar cómo hacerlo, quiero explicaros que este nombre tan raro hace mención a una técnica asiática muy sencilla para conseguir panes más tiernos y jugosos. Es algo muy sencillo de hacer y realmente os aseguro que mejora notablemente el resultado final.

Ponemos la leche aromatizada ya colada en un cazo y le añadimos los 25 grs de harina de fuerza y calentamos muy suavemente, sin dejar de remover hasta que espese y adquiera el aspecto de una bechamel. Apagamos el fuego y dejamos templar.

Masa final

En el bol de la amasadora ponemos el tang zhong templado, el fermento previo y el resto ingredientes excepto la mantequilla. Mezclamos hasta que todos los ingredientes se integren y dejamos reposar tapado 10 minutos con el fin de que el gluten se desarrolle.

Transcurrido este tiempo de reposo, amasamos a velocidad media durante unos 2 minutos y volvemos a dejar reposar 10 minutos. Este proceso de amasado y reposo debemos hacerlo al menos cuatro veces antes de empezar a añadir la mantequilla.

Tras todos los amasados anteriormente nombrados, agregamos la mantequilla a temperatura ambiente (blandita) en cubos pequeños y varias tandas, no añadiremos el siguiente hasta que no esté completamente integrado el anterior.

Cuando hayamos acabado de añadir la mantequilla, dejamos reposar la masa nuevamente otros 10 minutos y volvemos a amasar como lo hicimos con anterioridad. Amasados de 2 minutos y reposos de 10 minutos, así otras cuatro veces más.

Cuando hayamos acabado con todos los amasados, cogemos un trozo de masa y comprobamos si la masa pasa la prueba de la membrana (al estirar la masa debe quedarnos una fina capa de masa, parecida a una tela translúcida que no se rompe).

Si pasa la prueba de la membrada, ponemos la masa a un cuenco engrasado y la tapamos con film transparente para dejarla levar hasta que doble su volumen en un lugar cálido. Si tras los amasados no pasa la prueba, seguimos amasando y dejando reposar hasta que la alcance, no es más amigos.

Cuando haya doblado el volumen, la pasamos a la encimera enharinada y la desgasamos aplastándola con las manos, es necesario quitarle todo el gas. Cuando lo hayamos eliminado, a mí me costó un tiempo, hacemos una bola grande con ella, la tapamos y la dejamos reposar unos minutos para que el gluten se relaje.

Tras haber dejado reposar nuestra masa, metemos los dedos de una manos previamente enharinados en el centro de la bola hasta tocar la encimera. Vamos abriéndola poco a poco, levantando la masa y estirándola poco a poco, la idea es que metáis la manos en el agujero y dejéis que estire con su propio peso.

Cuando tengamos el tamaño adecuado, dejamos nuestro roscón sobre una bandeja de horno con papel vegetal.

Pincelamos el roscón con la ayuda de una brocha de cocina con el huevo batido, lo tapamos y lo dejamos fermentar hasta que doble su volumen.

Tras este último levado, al fin, volvemos a pincelar con el resto del huevo batido y lo adornamos con frutas escarchadas y azúcar mojada.

Introducimos en el horno previamente caliente a 180º con calor arriba y abajo, sin aire, colocando la bandeja en el nivel inferior  del horno durante 25-30 minutos. 

Cuando nuestro roscón esté cocido, lo sacamos y lo dejamos enfriar por completo antes de degustar.

Roscón de Reyes Obsesión Cupcake

Para terminar de rematarlo podéis acompañarlo de nata montada, trufa, crema o simplemente solo porque este sabor auténtico es mejor no enmascararlo con nada.

Espero ver muchos roscones, no os olvidéis de nombrarme si lo hacéis.

Que os traigan muchas cosas sus Majestades de Oriente, sed buenos.

Seguir leyendo

Gingerbread Man Saludables

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Gingerbread Man Saludable

La receta de hoy es la primera que os comparto y que va dedicada a la fecha del año que más me gusta y que más disfruto, la Navidad. 

También me adelanto un día en la publicación ya que siempre lo hago los jueves, pero mañana es Nochebuena y creo que es más acertado dejaros estas bellezas hoy y mañana poder disfrutar del día como bien se merece o mejor dicho, como nos dejen hacerlo. Además, cuanto antes tengáis este recetón en vuestro poder, antes podéis ensuciaros de harina y endulzaros la vida con estas galletas tan típicas de estas fiestas en otros lugares del mundo, aunque en España cada vez son más famosas y el hueco que se han hecho entre nosotros es cada vez más grande.

Tengo unas cuantas preparadas que iré compartiendo a lo largo de estas semanas y que espero que os animéis a hacer en casa para que estas fiestas "diferentes" que nos ha tocado vivir y que siempre recordaremos, sean todavía más dulces de lo habitual. Porque si por algo se caracteriza la Navidad es por su innumerables dulces típicos que inundan los centros comerciales y por supuesto nuestras mesas.

Los dulces que yo os traigo son menos calóricos en cierta medida, he intentado reducir las calorías y prepararlos con ingredientes lo más saludables posibles para poder disfrutar de todo su sabor sin echar de menos nada, porque si se trata de postres y de la vida en general, se trata de disfrutar al máximo.

Como os he comentado, tengo varias recetas navideñas esperando a ver la luz pero entre todas tenía bien claro que estos pequeños señores de jengibre serían los primeros. Solo los había preparado una vez anterior a esta, pero aquella vez fue en los inicios de este blog y la fue la receta típica, cargadita de harina de trigo y azúcares varios y ya por entonces recuerdo que me dieron mucha lata y que me costaron la vida prepararlos. La masa resultante es totalmente pringosa y difícil de manipular y tengo en mi mente disfrutar cada mordisco pero pensar que tardaría bastante en volver a hacerla.

Y varios años después, aquí estoy. Replicando esta receta e intentado mejorarla en cuanto a valores nutricionales se refiere y he de decir que lo he conseguido no sin lucha porque ojo lo guerreros que son estos hombrecillos.

La masa sigue resultando pegajosa y os recomiendo que la trabajéis en frío y sobre papel vegetal, de lo contrario se os quedará en las manos o en la mesa de trabajo. Os animo a hacer esta maravilla que solo con hornearlas huele a Navidad y cuando las probáis ya ni os cuento, deliciosas es poco.

INGREDIENTES PARA 8 GALLETAS GRANDES:

  • 2 huevos.
  • 130 grs de azúcar de coco.
  • 320 grs de harina de almendra.
  • 70 grs de harina de avena neutra e integral.
  • 60 ml de aceite de coco.
  • 1 pizca de sal.
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato.
  • 1 cucharada con un mix de clavo, jengibre, canela y comino en polvo.

  • Chocolate blanco s/a para decorar.

ELABORACIÓN:

En el bol de la amasadora o a mano, mezclamos primero todos los ingredientes secos. Cuando estén bien mezclamos, añadimos el aceite de coco y los huevos y volvemos a amasar hasta obtener una masa ligeramente pegajosa pero manipulable. Si veis que con estas cantidades está demasiado húmeda podéis añadir más harina de avena, poco a poco, hasta obtener la consistencia adecuada.

Envolvemos nuestra masa en film transparente y refrigeramos como mínimo una hora. Transcurrido el tiempo de enfriado, sacamos nuestra masa de la nevera y del film y la colocamos sobre dos papeles de hornear (uno arriba y otro abajo) y con la ayuda de un rodillo estiramos hasta que tengamos el grosor que nos guste, a mí me gustan gorditas porque me gustan que queden tiernas pero eso va al gusto de cada uno. 

Con la ayuda del cortador en forma de hombre de jengibre vamos cortando las galletas. Cuando nos queden pedazos de masa donde no podemos sacar otra galleta, volvemos a amasar y a hacer otro rectángulo con la misma para poder sacar más galletas en forma de hombre. Colocamos cada uno de nuestros muñecos de jengibre sobre una bandeja de horno provista de papel vegetal en su base e introducimos en el horno previamente caliente a 180º durante unos 15 minutos aproximadamente o hasta que vemos que las galletas adquieren cierto color dorado.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Cuando las galletas estén frías, fundimos el chocolate blanco sin azúcar y lo introducimos en una manga pastelera con boquita fina y las decoramos al gusto. Se les puede añadir todo lo que queráis tanto de adornos como de colores, quedan tan bonitos que todo es perfecto en el mundo mágico del jengibre.

Gingerbread Man Saludable

Aquí os enseño como nos gusta tomarlas en casa. Acompañando a una buena taza de chocolate puro caliente coronado con nata y canela, porque no se me ocurre nada mejor que hacerle disfrutar de un buen baño antes de hacernos felices a todos.

Besos a todos, disfrutad mucho de las fiestas y sobre todo, cuidaros mucho.

Este blog huele a Navidad y poco os iré contagiando a todos.

¡¡ FELIZ NAVIDAD !!

Seguir leyendo

Muffins Saludables Doble Chocolate

jueves, 17 de diciembre de 2020

Muffins Saludables Doble Chocolate

Como siempre me pasa, la necesidad de comer chocolate es una constante en mi día a día, por eso no paro de agudizar el ingenio para calmar esta sensación y siempre de la mejor manera posible.

Estos muffins son extra jugosos, tiernos y con un intenso sabor a chocolate que no os podéis imaginar, que en su elaboración llevan un secreto que los hace más especiales aún, para saber de qué se trata tenéis que seguir leyendo.

Lo mejor de todo son esas pepitas de chocolate que se funden en cada mordisco, quedan blanditos y muy sabrosos y os aseguro que comer solo uno acompañando al primer té o café del día supone todo un reto.

Vamos a por esta receta que además se sencilla es saludable y llena de sabor.

INGREDIENTES PARA LA MASA:

  • 20 grs cacao desgrasado s/a, yo he usado el "Deep Intense de Van Houten".
  • 65 grs de harina de avena.
  • 10 grs de levadura química.
  • 180 ml de leche de almendras s/a.
  • 30 ml de sirope Joseph's s/a o sirope de arce s/a.
  • 20 grs de mantequilla de cacahuete u otro fruto seco.
  • 15 grs de pepitas de chocolate del 80%.
  • Sucralosa al gusto.

INGREDIENTES PARA LA SALSA:

  • 20 grs de cacao desgrasado s/a.
  • 20 grs de azúcar de coco.
  • 100 ml de agua caliente.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno  a 180º y preparamos nuestro molde de silicona en forma de cupcake. Reservamos.

En un bol mezclamos los ingredientes secos para la masa de nuestra (harina de avena, cacao, levadura y sucralosa) y removemos bien.

Añadimos el sirope, la leche y la mantequilla de cacahuete y batimos con energía hasta que todos los ingredientes se integren.

Por último, añadimos las pepitas de chocolate y repartimos bien por toda la masa. Echamos la masa en las cavidades de cada cupcake del molde y reservamos.

En una taza, mezclamos el cacao desgrasado y el azúcar de coco que teníamos reservado para elaborar la salsa.

Cuando la tengamos lista, la esparcimos de manera uniforme sobre nuestros muffins y para terminar, echamos el agua caliente con la ayuda de una cucharilla sobre los mismos. Esta capa hará que nuestros muffins sean más pegajosos y muy muy jugosos.

Metemos en el horno durante 30 minutos. Nada más sacarlos les ponemos algunas pepitas más de chocolate por la superficie.

Os aseguro que la salsa que le ponemos antes de hornear a los muffins les da el toque secreto para que estos pequeños sean todo un éxito.

Feliz semana amigos, en nada nos ponemos en modo navideño y empezamos a inventar maravillas para que estas fiestas resulten más dulces todavía.

Besos infinitos amigos.

Seguir leyendo

Bombones Rellenos Saludables

jueves, 10 de diciembre de 2020

Bombones Rellenos Saludables

Llevaba unos días con unas ganas inmensas de comer chocolate, cosa nada rara en mí, ya que podría no dejar de comerlo jamás, lo único que me lo impide es mi conciencia porque de lo contrario.....sería un básico en mi alimentación.

Hasta que ayer por la tarde no pude más y me puse a inventar, una vez más, en mi cocina y de ese momento de inspiración salieron estos deliciosos bombones rellenos que para matar el gusanillo, y sin comernos todos los que hagamos, están más que bien.

Tenía en casa una tableta de chocolate blanco sin azúcar y bote de crema de chocolate saludable así que me puse a pensar en qué podía hacer con estos ingredientes mientras quemaba calorías en mi bicicleta estática, fijaros en mis pensamientos mientras hago cardio, la verdad es que no tengo remedio, me confieso una golosa de nacimiento.

Quería darle una sorpresa a mi chico cuando viniera de trabajar, ya que a los dos nos entran las ganas de comer chocolate siempre después de cenar, cuando nos relajamos en el sofá tras un largo día de rutina. Por eso el chocolate tenía que ser blanco, su debilidad. Pero tampoco me apetecía liarme mucho la manta a la cabeza, quería preparar algo rápido y tenerlo listo en unos pocos minutos. 

Y qué deciros, estos bombones reúnen todos los requisitos, así que desde mi casa les ponemos un sobresaliente y seguro que los repetimos en más de una ocasión, porque además de ricos, se hacen en un periquete.


INGREDIENTES PARA 6 BOMBONES:

  • 200 grs de chocolate blanco sin azúcar.
  • 6 cucharadas colmadas de crema de chocolate saludable.
  • Pepitas de chocolate rubí para decorar (opcional).

ELABORACIÓN:

En un bol apto para el microondas ponemos el chocolate blanco sin azúcar y lo fundimos en intervalos cortos de tiempo para evitar que se nos queme. Cuando esté listo, los sacamos y repartimos un fina capa sobre moldes de silicona para cupcakes, tanto por la base de los mismos como por las paredes e introducimos en la nevera hasta que solidifique.

Cuando el chocolate esté duro, sacamos de la nevera y ponemos sobre cada una de las copitas una de las cucharadas colmadas de crema de chocolate saludable y extendemos bien para que la capa quede lo mas lisa posible. Metemos en la nevera unos 20 minutos aproximadamente.

Transcurrido este tiempo, sacamos nuestros bombones y cubrimos con más chocolate blanco. Terminamos poniendo unas pepitas de chocolate rubí, este paso es opcional, a mí me parecía que queda precioso y quería decorarlos un poco. Volvemos a meter en la nevera hasta que endurezca.

Para disfrutar de nuestros bombones, sacamos del refrigerador y desmoldamos.

Bombones Rellenos Saludables



Os aseguro que estos bombones son excepcionales, el relleno queda tierno y no llega a endurecer del todo, por lo que se convierte en toda una sorpresa desde el primer bocado.

Seguir leyendo

Levain Healthy Cookies de Chocolate y Cacahuete

jueves, 3 de diciembre de 2020

Levain Cookies Healthy

Las cookies nos tiene más que enamorados, creo que en son unos de nuestros dulces favoritos. La verdad es que cuando pienso en ellas me dan ganas de versionarlas en todos los sabores y con todas las combinaciones que puedan existir.

Porque, si os soy sincera, nunca nos cansamos de comer galletas y sobre todo si son grandotas, crujientes por dentro pero fundentes y blanditas por dentro, enormes y con muchos tropezones. Esas son nuestras preferidas.

Nos gustan tanto que no podemos ni aguantar el tiempo de enfriado, que en el momento que vemos que podemos sostenerlas entre nuestras manos sin abrasarnos vivos, les estamos hincando el diente. Siempre empezamos mi chico y yo compartiendo una para los dos, pero después de esta media, terminamos por volver a la bandeja y coger una entera para cada uno. Al principio se necesita una cata para dar el veredicto y ver si pasan la prueba de fuego (y esto casi literal porque están ardiendo).

Lo cierto, y estoy casi segura de que muchos de vosotros coincidís conmigo, en que no hay nada más delicioso que una galleta aún caliente y recién horneada. Es lo más de lo más, igual que el aroma que deja en toda la casa, resulta tan acogedor que no hay palabras para describirlo, solo ganas de llenar el buche de galletas.

La receta que os traigo hoy es una versión de uno de los sabores más famosos de la archiconocida "Levain Bakery de NY" y que, por supuestísimo, entre mi repertorio de recetas no podía faltar, ya sus ingredientes son el chocolate y la mantequilla de cacahuete, vamos que parece que estén hechas pensado en mí y en mis gustos.

Una vez más he intentado reducir el aporte calórico, utilizando sucralosa en lugar de azúcar; hacerlas más saciantes, usando una gran proporción de harina de avena; más saludables, usando cacao desgrasado y chocolate sin azúcar añadido. Pequeños cambios que sumados hacen mucho y que hacen que un dulce típico, repleto hasta la saciedad de calorías muertas y de grasas a niveles muy altos, sigan siendo calóricas pero sí más saludables para nosotros.

Así de vez en cuando darse caprichos chocolatosos son posibles, sabiendo lo que comemos y mejorando los ingredientes al máximo.

INGREDIENTES: 

  • 220 grs de mantequilla fría sin sal cortada en cubos pequeños.
  • 2 huevos grandes.
  • Sucralosa al gusto o edulcorante que utilices.
  • 1/2 taza de cacao en polvo sin azúcar de buena calidad.
  • 1 taza de harina de repostería.
  • 1 1/2 tazas de harina de avena, yo he usado sabor Nutella.
  • 1 cucharadita de maicena.
  • 3/4 cucharadita de bicarbonato de sodio.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • Chips de mantequilla de cacahuete al gusto (nunca son demasiados).
  • Chips de chocolate con leche s/a (nunca son muchos).

ELABORACIÓN:

En un bol de una amasadora mezclamos la mantequilla junto con la sucralosa hasta que esté suave. Agregamos los huevos uno a unos y esperamos a que se mezclen por completo.

Añadimos el cacao en polvo, las harinas para pasteles, la maicena, el bicarbonato de sodio y mezclamos a velocidad más baja hasta que se forme una masa. En este punto es importante no mezclar demasiado. Echamos las chispas de mantequilla de cacahuete y las de chocolate y removemos bien para que se mezclen de manera uniforme por toda la masa.

Con las manos vamos haciendo bolas del tamaño de una pelota de golf, es importante no apretarla, es mejor que queden sueltas. Las vamos colocando sobre la bandeja del horno con papel vegetal en su base, dejando distancia entre ellas para evitar que se peguen unas a otras durante la cocción.

Cuando tengamos todas las galletas formadas, metemos las bandejas en la nevera durante 30 minutos aproximadamente para que endurezcan.

Precalentamos el horno a 170º. Transcurrido el tiempo de enfriado, horneamos durante 8-10 minutos.  Es importante no pasarnos en el tiempo de horno, ya que si se cocinan en exceso quedarán duras y perderá la magia del interior denso y decadente.

Sacamos las galletas del horno y, solo si sois fuertes, las dejamos que se asienten y se enfríen durante 20-30 minutos en la bandeja para hornear antes transferirlas a una rejilla para que enfríen por completo.

Las galletas aguantan perfectamente en una lata aproximadamente una semana, aunque estoy segura que no llegaran ni a dos días en vuestra casa. Es abrir la lata que las contiene, oler esa maravilla que hay dentro y sentir la necesidad de comerse una. En casa nos pasa y nunca llegan a la semana, en dos días estamos necesitando volver a encender el horno.

Espero que os pase igual que a nosotros y que os dejéis embriagar por estas pequeñas pero deliciosas cookies, me parecen ideales para olvidarnos un poco de esta semana de compras locas en las que se nos ofrecen descuentos en todas las webs habidas y por haber.

Feliz "Black Week" y cuidado con las compras, aunque yo ya le he echado el ojo a más de una cosita chula que viene genial para seguir haciendo recetas bonitas y deliciosas y poderlas compartir con todos vosotros. 


Seguir leyendo