Páginas

Magdalenas de Nata

jueves, 12 de abril de 2018


Hoy publico una receta que preparé en especial para mi padre. Y es que a él le encanta desayunar magdalenas y en casa mi madre, en ocasiones, tiende a comprarlas. Así que para saber lo que se lleva a la boca, decidí preparar estas maravillosas Magdalena de Nata.

Y es que el sabor es delicioso, saben a magdalenas de verdad, como las antiguas de pueblo. Esas que ahora cuesta encontrar y que para nada puedes comprar en las estanterías de una gran superficie. Quedan con una textura increíble, ligera, tierna y jugosa y acompañando al café de la mañana son el bocado perfecto para empezar el día con energía.

Vamos con la receta de estas maravillosas pequeñas:

INGREDIENTES:

  • 350 gr. de harina de todo uso.
  • 250 gr. de azúcar blanca.
  • 250 gr. de aceite de girasol.
  • 100 gr. de nata líquida para montar
  • 16 grs de levadura química.
  • 4 huevos.

ELABORACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos nuestra bandeja para cupcakes poniendo las cápsulas elegidas para la ocasión, yo elegí éstas más rígidas que son para morir de amor. Reservamos.

Para hacer esta receta vamos a utilizar también la bandeja para cupcakes,  este es el secreto para que el molde de papel no se abra y la magdalena crezca mucho hacia arriba, yo lo utilizo siempre.

En el bol de la amasadora, batimos los huevos y el azúcar hasta que blanqueen.

Añadimos la nata y el aceite de girasol, y batimos otros 3 minutos bajando un poco la velocidad. 

En este momento, añadimos la harina y la levadura y batimos durante unos segundos, el tiempo justo para que se integre bien, nada más. 

Dejamos reposar la masa 10 minutos.

Transcurrido este tiempo de reposo, y con la ayuda de una cuchara para hacer bolas de helado, repartimos la masa en moldes de papel que teníamos preparados en la bandeja para cupcakes, hasta llenar 3/4 partes. . 

Para terminar, espolvoreamos la superficie de las magdalenas generosamente con azúcar.

Introducimos en el horno unos 15 minutos hasta que se doren y queden hechas por dentro, para ello, podemos pinchar las magdalenas con un palillo, si éste sale limpio es que las magdalenas están listas.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla hasta su consumo


Y hasta aquí la receta de hoy, espero que os haya gustado tanto como a mí volver en el tiempo a las recetas de siempre, las tradicionales, las que nuestras abuelas preparaban en casa y hacían que nuestras mañanas supieran a amor.

Pues ahora me toca darle amor a las personas que quiero y que me rodean preparando cosas ricas, sanas y con productos totalmente saludables. ¿Os animáis?

Un beso fuerte a todos y hasta el próximo jueves amigos.