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Cheesecake de Arándanos y Chocolate

jueves, 25 de enero de 2018


Los que me conocéis o seguís, sabéis que llevo mucho tiempo compartiendo con vosotros recetas dulces pero a su vez saludables, desde hace unos meses estoy siguiendo un programa de alimentación y ejercicio y por este motivo, entre otros muchos, estoy intentando introducir en mi blog recetas golosonas pero aptas para todos los públicos.

Sin embargo, la receta que os traigo hoy no es nada Fit. Es la tarta que me hice a mí misma para celebrar mi cumpleaños y que disfruté como la que más en mi "comida libre" de la semana.

Como no podía ser de otra forma....ingrediente que no podía faltarme.....¡Chocolate! Y es que siendo mi día, no podía renunciar a disfrutar de una buena dosis de cacao. Y como lo quería todo, mezclé cheesecake, chocolate y arándanos, y la combinación fue totalmente perfecta.

Es una tarta densa, característica típica de las cheesecake, pero nada pesada ya que la ganaché de chocolate le resta dulzor, al igual que los arándanos, que contrarrestan con su acidez. 

En casa fue un triunfo absoluto del que no solo disfruté yo como cumpleañera que era. La combinación de arándanos y chocolate para mí es perfecta, y con cada bocado solo tienes ganas de más.

INGREDIENTES PARA LOS REMOLINOS DE ARÁNDANOS:

  • Un bote de mermelada de arándanos de calidad.


INGREDIENTES PARA LA BASE DE LA TARTA:  

  • 300 grs de migas de galleta de chocolate.
  • 70 grs de mantequilla con sal derretida.


INGREDIENTES PARA LA GANACHE DE CHOCOLATE:

  • 170 grs de Chocolate negro 82% Valor.
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla.
  • 120 ml de nata 35% materia grasa.


INGREDIENTES PARA LA CHEESECAKE:

  • 680 grs de queso de untar a temperatura ambiente.
  • 200 grs. de azúcar.
  • 25 grs de harina de todo uso.
  • 230 grs de nata 35% materia grasa.
  • 1 cucharada de extracto de vainilla.
  • 4 huevos grandes a temperatura ambiente.


ELABORACIÓN:

Comenzamos precalentado el horno a 170º y preparamos un molde redondo desmontable poniendo papel de vegetal en su base. Reservamos.

Vamos a comenzar preparando la base de galletas: para ellos combinamos los ingredientes en un bol pequeño hasta que todos los ingredientes se integren. Echamos la mezcla sobre la base del molde que teníamos reservado y repartimos de manera uniforme.

Cuando tengamos una capa por toda la base, horneamos durante unos 10 minutos. Transcurrido este tiempo, sacamos del horno y dejamos enfriar.

Envolvemos nuestro molde con papel de aluminio, ya que vamos a hornear nuestra cheesecake al baño María, así evitaremos que no entre el agua al cocer. Preparamos una bandeja con agua caliente y dentro ponemos nuestro molde envuelto. Reservamos.

Continuamos elaborando la ganache y el rellenos de queso:

Para hacer la ganache de chocolate, echamos el chocolate negro y el extracto de vainilla en un bol mediano. Reservamos.

En un cazo, calentamos la nata hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego y vertemos en el bol donde tenemos el chocolate.

Dejamos reposar la mezcla durante aproximadamente 5 minutos, luego con la ayuda de una cuchara de madera, batimos hasta que la mezcla esté suave y el chocolate se derrita por completo. Reservamos y dejamos enfriar.

Ahora es el momento de volver a precalentar el horno a 150 °.

En el bol de la amasadora, mezclamos el queso crema, el azúcar y la harina hasta que estén bien combinados.

Agregamos la nata y el extracto de vainilla y mezcle a baja velocidad hasta que estén bien todos los ingredientes se integren.

En este momento, vamos añadiendo los huevos de uno en uno, batiendo lentamente y raspando los lados del tazón después de cada adición. Ya tenemos lista nuestra cheesecake, vamos a montar la tarta.

Sobre la base de galletas que teníamos reservado, echamos 1/3 del relleno de la tarta de queso. sobre ésta ponemos cucharadas pequeñas de la mermelada de arándanos y de ganache. Usamos un palillo de dientes para hacer remolinos con la mermelada y el chocolate.

Repetimos la operación tres veces hasta acabar con la crema de queso. 


Os enseño una foto para que os hagáis una mejor idea, así veis los remolinos, aunque la foto es de otra cheesecake que no lleva ganache de chocolate pero es lo mismo.

Horneamos durante 1 hora y 20 minutos. Transcurrido este tiempo, apagamos el horno y dejamos la tarta de queso en el horno con la puerta cerrada durante 30 minutos.

Pasados estos 30 minutos, abrimos la puerta del horno y dejar la tarta de queso en el horno durante unos 30 minutos.

Retiramos la tarta de queso del horno y dejamos enfriar por completo para que quede firme. Lo ideal es dejarla toda la noche.

Antes de degustar, desmoldamos con la ayuda de un cuchillo y servimos en un stand bonito.

Os puedo asegurar que recién sacada de la nevera es una auténtica delicia que ninguno de vosotros debería perderse. ¿Os animáis a sorprender a los vuestros este fin de semana?

Un beso enorme y hasta la próxima receta.