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Tarta Flan / Flan Pâtissier

jueves, 26 de abril de 2018


Sé que voy con mucho retraso,  pero hoy os traigo la tarta que le preparé a mi padre para el "Día del Padre". Él es el fan número uno de la crema, por eso la elección de esta tarta fue todo un acierto, ya llevaba tiempo que la tenía en mi lista de pendientes y por fin llegó el momento de probarla y como no, disfurtarla.

Este Flan Pâtissier es muy popular en Francia, se caracteriza por su capa externa crujiente (una masa quebrada espectacular) y su relleno de crema cuajada. En casa nos recordó mucho a los famosos "Pasteis de Belem" de Portugal, tienen una sabor realmente parecido.

Os aconsejo que la hagáis, es muy sencilla y el resultado espectacular. Eso sí, es muy importante que  respetéis los tiempos de elaboración, ya sabéis que las prisas nos son buenas y que para preparar este Flan Pâtissier es necesario hacer la masa quebrada y la crema el día antes o incluso dos días antes de disfrutarla, ya que una vez terminada lo ideal es dejarla que repose toda la noche en la nevera. 

Os puedo asegurar que merecerá la pena porque el resultado es delicioso.  Además, puede ser la elección perfecta para el postre de la comida del "Día de Madre", que en poco más de una semana lo tenemos aquí. Además, ahora que empieza el calor, fresquita resulta un postre de lo más acertado.


INGREDIENTES PARA LA MASA QUEBRADA:

  • 250 grs. de harina de trigo.
  • 180 grs de mantequilla temperatura ambiente.
  • 23 ml. de leche.
  • 20 grs de yema de huevo.
  • 4 grs de sal.
  • 5 grs de azúcar blanca.

INGREDIENTES PARA EL RELLENO:
  • 500 ml de leche entera.
  • 250 ml de nata para montar.
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta.
  • 5 yemas de huevo L.
  • 185gr. de azúcar
  • 50 gr. de almidón de maíz (Maicena).

ELABORACIÓN DE LA MASA QUEBRADA:

En el bol de la amasadora echamos la harina tamizada, azúcar, sal y mantequilla cortada en dados.

Mezclamos a velocidad media hasta que la mezcla tenga una textura similar a la arena. En ese momento, añadimos las yema de huevo y la leche muy poco a poco sólo hasta que se liguen los ingredientes, (la trabajamos lo menos posible). 

Una vez la masa forme un bloque la sacamos del robot, la extendemos sobre una superficie enharinada y con la ayuda de un rodillo dando un grosor de 6mm. 

Engrasamos un molde con mantequilla y forramos nuestro molde desmoldable de unos 22 cm aproximados con la masa. Guardamos en el congelador mínimo 24h. 

Este paso es muy importante, hará que la masa esté más crujiente y que al hornear no se nos baje.

ELABORACIÓN DEL RELLENO:

En un cazo ponemos a calentar la leche junto con la nata y la vainilla en pasta. Sin dejar de remover, retiramos del fuego cuando la leche rompa a hervir.

En un bol batimos las yemas, el azúcar y la maicena hasta que estén bien ligados y las yemas blanqueen un poco. 

Vertemos la leche caliente poco a poco en la mezcla de yemas, removiendo constantemente hasta que todos los ingredientes se integren. Pasamos la mezcla a un cazo al fuego y sin parar de remover esperamos hasta que se espese.

Cuando la crema haya adquirido consistencia, la vertemos en un bol y tapamos con film a piel. Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente y luego pasamos a la nevera. Reservamos hasta el día siguiente.

ÚLTIMO PASO PARA NUESTRO FLAN PÂTISSIER:

Precalentamos el horno a 200 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en el centro.

Al día siguiente, echamos la crema pastelera en el bol  de la amasadora y la batimos a velocidad media hasta que quede cremosa y uniforme. 

Vertemos la crema pastelera fría sobre el molde (congelado), alisamos la superficie con un espátula y horneamos a 175 ºC durante 50 minutos aproximadamente.

Transcurrido este tiempo y cuando la superficie de nuestra tarta esté dorada, sacamos del horno y dejamos enfriar a temperatura ambiente sobre una rejilla. 

Una vez fría, tapamos el molde en film y lo dejamos en la nevera mínimo 3 horas, aunque en mi caso la dejé toda la noche. 

Cuando queramos emplatar, pasamos el filo de un cuchillo por los bordes y desmoldamos, Podemos espolvorear azúcar glasé sobre la superficie, pero en casa la comimos tal cual.