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Cheesecake con Arándanos

jueves, 6 de julio de 2017


Esta quesada la hice para celebrar una ocasión muy especial. Una de mis amigas comenzaba una gran aventura, una aventura que había sido su sueño desde hacía muuuuchooo tiempo.

Y es que cada vez estoy más convencida de que si luchas y persigues tus sueños con amor e ilusión, al final terminas por alcanzarlos.

Porque sí, amigos míos, los sueños se cumplen y es algo maravilloso. Por eso, vamos todos a juntar nuestra energía positiva y a soñar con los ojos abiertos. Y nunca dejaremos de soñar porque resulta imprescindible para la vida, vivir con ilusiones y proyectos te enriquece y te hace feliz. 

Para celebrarlo, hizo una fiesta en su casa en la que cada uno llevábamos un plato diferente y, como no podía ser de otra manera, yo me encargaba del postre.

Desde el minuto uno lo tuve claro, porque dos de mis amigos (que también asistían a la fiesta) son fans incondicionales de la tarta de queso, por eso era la ocasión perfecta para preparar esta receta que tenía en mi lista de pendientes desde hacía bastante tiempo.

Y os puedo decir que para mí se ha convertido en la mejor Cheesecake de todas las que he probado nunca, y mira que he hecho y versionado a lo largo de todos estos años con el blog. Pero ésta es perfecta. Todos sabéis que las Cheesecakes se caracterizan por ser densas y contundentes pero ésta es suave y delicada, nada empalagosa, por lo que para mí se convierte en perfecta.

INGREDIENTES PARA LA BASE:

  • 200 grs de galletas tipo Digestive.
  • 100 grs de mantequilla.

INGREDIENTES PARA LA CHEESECAKE:

  • 800 grs de queso crema no light.
  • 160 grs de azúcar blanca.
  • 2 cucharadas de harina de todo uso.
  • 4 huevos medianos.
  • 65 ml de nata para montar.
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta.


INDREDIENTES PARA LA COBERTURA:

  • Mermelada de arándanos de calidad.


PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos nuestro molde desmoldable poniendo papel vegetal en su base. Reservamos.

Trituramos las galletas con la ayuda del procesador de alimentos hasta que  obtengamos una especie de harina de galletas. En un bol apto para el microondas, derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas. Mezclamos bien para que todos los ingredientes se integren.

Cubrimos la base del molde que teníamos reservado con la mezcla de galletas y mantequilla y reservamos en la nevera para que se endurezca mientras continuamos con la elaboración del resto de la tarta.

En el bol de la amasadora, batimos el queso con el azúcar y la harina hasta que la mezcla quede homogénea. Añadimos los huevos, uno a uno y sin dejar batir. No añadiremos el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado.

A continuación,  echamos la nata y la vainilla y continuamos mezclando hasta obtener una masa cremosa y ligera.

Sacamos nuestro molde con base de galleta de la nevera y echamos sobre la misma nuestra mezcla de Cheesecake. Horneamos durante 15 minutos a 180º y después, bajamos la temperatura del horno y continuamos cociendo a 120º durante 60 minutos aproximadamente o hasta que al pinchar nuestra tarta con un palillo, éste salga limpio.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo dentro del molde. Cuando la tarta esté fría, metemos en la nevera como mínimo 5 horas aunque lo ideal es dejarla toda la noche.

Transcurrido este tiempo y para delmoldarla, pasamos un cuchillo por los bordes del molde.

Cubrimos toda la superficie con la mermelada de arándanos, esto ya va a gusto del consumidor, pero yo os recomiendo que la capa sea generosa, no os arrepentiréis.

La tarta ha de conservarse dentro de la nevera, pero gana bastante si antes de consumirla la sacamos a temperatura ambiente al menos 20 minutos antes de disfrutarla.

Os puedo asegurar que es una tarta espectacular y que el trozo que os toméis os sabrá a poco porque es la Cheesecake más ligera del mundo mundial.

Espero que os animéis a prepararla en casa y por supuesto, me contéis que os parece.

Os espero impaciente con vuestros comentarios.

Un besazo a todos y a disfrutar de la semana.