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Tarta de Gelatina de Fresas y Queso sin Ázucar

jueves, 28 de julio de 2016

Hola amigos,

Hoy os traigo la última receta antes de despedirme de todos vosotros hasta después del verano, creo que ahora ya sí me toca disfrutar de una merecidas vacaciones, pero tranquilos que el primer jueves de septiembre me tenéis de nuevo dándoos la paliza, no os vais a librar tan facilmente de mí.

Y como los calores aprietan, la receta de hoy, a parte de deliciosa y rápida de preparar, no necesita horno para su elaboración, y siendo sinceros, es algo que se agradece enormemente porque estamos sufriendo unos calores importantes.

Como veis sigo en mi línea de ofreceros "recetas saludables" y es que bueno, siempre está bien cuidarse y porque con un dulce, ya sea con o sin azúcar todo se hace más llevadero y porque bueno, está de vicio y yo no puedo renunciar a comerme una buen trozo de tarta de vez en cuando jejeje  y oye, al no llevar azúcar ni grasas pues en lugar de un día puedo darme el capricho más a menudo. El caso es hacernos la vida más llevadera.

Y como siempre os he dicho, para mí una buena tarta de queso tiene que llevar un capa de galleta de las buenas y como todos sabemos, es ahí donde suele haber una gran cantidad de calorías, debido a que unos de los ingredientes principales es la mantequilla. En esta receta la he sustituido por cucharadas de leche desnata y el resultado ha sido inmejorable, no os puedo mentir, queda de lujo y nada tiene que envidiar a las otras hipercalóricas bases de todas la cheesecake del mundo. Tenéis que probarla, vais a quedar igual de encantados que yo.

Voy a contaros como la he preparado, veréis que sencilla y rápida de hacer.

INGREDIENTES PARA LA BASE:

  • 200 grs de galletas sin azúcar integrales.
  • 8 cucharadas de leche desnatada sin lactosa.

INGREDIENTES PARA EL RELLENO:

  • 400 ml de nata ligera.
  • 125 ml de agua.
  • 250 grs de queso crema light.
  • 1 sobre de gelatina sin azúcar sabor fresa.
  • 1 y 1/2 cucharadita de edulcorante líquido.

PREPARACIÓN:

Preparamos un molde desmoldable poniendo panel de hornear en la base. Reservamos.

En el procesador de alimentos trituramos las galletas. Cuando las tengamos trituradas por completo, las echamos en un bol y la mezclamos con las cucharadas de leche. Mezclamos bien hasta obtener una mezcla similar a la arena mojada.

Colocamos la mezcla de galletas y leche en el molde que teníamos reservamos y repartimos de manera uniforme por toda la superficie, es importante presionar bien y que quede bien prieta. Cuando la tengamos perfecta, reservamos en la nevera para que la base de galletas adquiera mayor consistencia.

Mientras tanto, calentamos un poco el agua en el microondas, sin que rompa a hervir, tan solo necesitamos calentarla. Echamos el sobre de gelatina en el agua y con la ayuda de una cuchara mezclamos bien hasta que la gelatina se disuelva por completo. Reservamos para que baje de temperatura y se temple.

En el bol de la amasadora echamos el queso crema, el edulcorante líquido y la nata y batimos hasta que todos los ingredientes se integren. Cuando veamos que no hay ningún grumo, añadimos la gelatina disuelta en agua que teníamos reservada y que tiene que estar templada para evitar que el cambio brusco de temperatura nos estropee la mezcla, volvemos a mezclar bien hasta que la gelatina de fresa me integre bien con el resto de ingredientes.

Ahora que tenemos nuestro relleno listo, sacamos nuestra base de galleta de la nevera y sobre la misma repartimos nuestra mezcla de manera uniforme e introducimos en la nevera como mínimo ocho horas, aunque lo ideal sería dejarla toda la noche.

Para decorar podemos utilizar fresas frescas.

Y hasta aquí la receta de hoy, la verdad es que no tenemos excusa para no sorprender a nuestros invitados con una deliciosa tarta de queso, fresquita y sana y lo mejor de todo ¡sin horno!

Os mando un beso enorme a todos. Disfrutad mucho del verano y a reponer fuerzas para retomar la vuelta con mucha energía.

Nos vemos en septiembre, os quiero.