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Cheesecake de fresa Fitness (sin azúcar ni grasas)

jueves, 10 de septiembre de 2015



Como ya os comenté en mi entrada de la semana pasada, he comenzado a introducir en el blog recetas aptas para dietas.

Al estar a plan, mi mente no para de dar vueltas e inventar dulces que me hagan más llevadera mi "Operación Bikini".

Sí, habéis leído bien, "Operación Bikini". Sé que alguno pensaréis que casi aún seguimos con él puesto porque seguimos en verano y muchos de vosotros estáis de vacaciones todavía, pero yo ya voy más allá y estoy pensando en el próximo verano, sí, en el verano 2016 jejeje, ¡Menuda loca estoy hecha!

Ya se sabe que "las cosas de palacio van despacio" y para notar cambios significativos en el cuerpo y estar saludable, todo necesita su tiempo y dedicación (por eso yo tengo casi un año por delante para alcanzar mi objetivo).

Para hacer más apetecible el fin de semana, preparé esta deliciosa tarta de queso 0% y fresas naturales sin nada de grasa y sin azúcares añadidos. Os puedo asegurar que está de vicio y que os saciará un montón.

Es una alegría pensar que, aún estando a dieta, tienes un postre delicioso esperándote en la nevera.

Así que todos manos a la obra y a preparar esta tarta sencilla, rápida y buena a más no poder.

Estoy segura de que se convertirá en una opción dulzona ideal para toda la familia. Vamos con la receta.


INGREDIENTES PARA LA BASE:


  • 300 grs de harina de avena sabor vainilla o la que tengáis.
  • 200 ml de leche de avena.
  • 2 cucharadas de stevia  líquida.
  • 1 pizca de sal.


INGREDIENTES PARA EL RELLENO:


  • 500 grs de queso batido 0%
  • 250 ml de leche de avena.
  • 2 sobres de gelatina neutra en polvo que no sea de origen porcino.
  • 3 cucharadas de stevia líquida.
  • 13/15 fresas frescas picadas en trozos pequeños.


INGREDIENTES PARA EL TOPPING:


  • 1/2 bote de mermelada de fresa Hero Diet.


PREPARACIÓN DE LA BASE:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos un molde redondo desmontable, poniendo papel de hornear en la base. Reservamos.

En un bol apto para el microondas, calentamos la leche con la pizca de sal y el edulcorante, teniendo cuidado de que no rompa a hervir.

Sacamos del micro y añadimos la harina de avena poco a poco moviendo primero con una cuchara de madera y después con los dedos.

Podéis añadir un poco más de leche o de harina, en función de como veáis que os queda la masa,con el fin de conseguir una masa homogénea y compacta, similar a una masa quebrada.

Hacemos una bola de masa y con la ayuda de las manos, la extendemos sobre la base de nuestro molde, intentando que nos quede del mismo grosor por todas partes.

Horneamos las base durante unos 20minutos aproximadamente, hasta que veamos que ha adquirido un color dorado.

Sacamos del horno y dejamos que se enfríe.


PREPARACIÓN DEL RELLENO:

En un vaso apartamos unos 50 ml de la leche de avena que necesitamos para el relleno. Reservamos.

Ponemos un cazo al fuego y en él, mezclamos todos los ingredientes del relleno excepto la gelatina, removemos bien y mezclamos todo para que quede una mezcla uniforme.

Cuando la mezcla esté bien caliente, pero sin que llegue a hervir, retiramos del fuego y en el vaso donde teníamos los 50 ml de leche que teníamos apartada, diluimos, con la ayuda de una cuchara, los dos sobres de gelatina neutra.

Cuando la tengamos bien disuelta y sin grumos, vertemos la gelatina sobre la mezcla de queso caliente. Removemos bien hasta que todos los ingredientes se integren y dejamos reposar un poco.

Transcurridos unos minutos de reposo, echamos nuestras fresas troceadas y removemos para que se repartan por toda la mezcla.

Ahora ya, echamos la mezcla del relleno dentro de la tarta, sobre nuestra base crujiente.

Metemos la tarta en la nevera y dejamos que solidifique durante al menos 3 horas,

Transcurrido este tiempo, calentamos un poco nuestra mermelada de fresas en el microondas y con la ayuda de una espátula, la repartimos sobre la superficie de nuestra tarta de queso, intentado que nos quede lo más homogénea posible.

Volvemos a introducirla en la nevera para que termine de cuajar. Yo la dejé toda la noche y quedó perfecta.

Sencilla, ¿verdad? Pues ya podemos darnos un capricho sin remordimientos.

Espero que os haya gustado, ya me contaréis.

Un beso fuerte y hasta la próxima receta amigos.