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Hojaldres rellenos de queso y arándanos

jueves, 25 de junio de 2015



Hoy os traigo una de esas recetas sencillas pero cuyo resultado es más que delicioso.

Se prepara en un periquete, con muy pocos ingredientes, de esos que casi siempre tienes en casa si eres aficionada a la repostería y encima, están tan buenas que resulta imposible resistirse a comer solo una.

En casa nos encanta el hojaldre, tanto con dulce como salado, y ésta es una variedad que nos ha sorprendido para muy bien.

La combinación del queso dulce con la acidez de los arándanos resulta espectacular y si a esto le añades el hojaldre crujiente endulzado con un poco de azúcar glasé, esta pequeña y sencilla delicia se convierte en un postre de cinco estrellas, que no tiene nada que envidiar al postre más elaborado que ahora mismo podáis imaginar.

En casa lo hemos repetido en más de una ocasión, casi siempre solemos tener alguna plancha de hojaldre en la nevera o en congelador, al igual que queso crema, así que, cuando tenemos invitados sorpresa, solemos recurrir a este sencillo pero socorrido postre.

Se puede acompañar con una buena bola de helado de vainilla, que para este tiempo se convierte en el mejor compañero de viaje de este sabroso hojaldre. Las variedades son infinitas, porque yo he elegido arándanos pero se podría hacer con fresas, frambuesas, melocotón en almíbar....y así hasta el infinito frutero jejeje.

Vamos con la receta, veréis que sencilla.

INGREDIENTES:

Una plancha de hojaldre.
Un huevo.
250 grs de queso crema, no light.
75 grs de azúcar glasé.
150 grs de arándanos.
1 cucharadita de vainilla en pasta.

Azúcar glasé al gusto para la decoración.

ELABORACIÓN DE LOS HOJALDRES:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos nuestra bandeja de horno con un papel de horneado en la base. Reservamos.

En un cuenco, mezclamos el queso crema junto con el azúcar glasé (75 grs.) y la vainilla en pasta, hasta que todos los ingredientes se integren y obtengamos una masa homogénea. Reservamos en la nevera.

Sobre una superficie enharinada, colocamos nuestra plancha de hojaldre (yo he usado una refrigerada que no necesita extenderla con el rodillo), con la ayuda de un cortado de pizza cortamos cuatro rectángulos iguales de aproximadamente 14cmx10cm y con los restos de hojaldre, cortamos tiras de aproximadamente 1cm de ancho.

En un cuenco pequeño batimos nuestro huevo y con la ayuda de una brocha de repostería lo extendemos por nuestros rectángulos de hojaldre. Ahora colocamos las tiras de 1cm que hemos recortado de la masa sobrante por los bordes de los rectángulos (el huevo actúa como pegamento). De esta forma, haremos una especie de recipiente donde contener el relleno de los hojaldres, ya que al hornearlos estos bordes crecerán con el calor y ayudarán a que el queso no se salga por todas partes. También debemos pintar los bordes con el huevo, para que al hornearlos adquieran un bonito color dorado brillante.

Cuando ya tengamos nuestros rectángulos de hojaldre listos, con la ayuda de un tenedor pinchamos toda la base de los mismos, NO los bordes, de esta forma conseguiremos que la base se mantenga baja y solo crezcan los bordes, así se formarán nuestros cuencos de manera perfecta.

Ahora repartimos el relleno de queso, que teníamos reservamos en la nevera, con la ayuda de una cuchara sobre la base de nuestros hojaldres. Por último, ponemos los arándanos sobre la crema de queso.

Horneamos nuestros hojaldres durante aproximadamente 10 minutos, o hasta que veamos que nuestros hojaldres crecen y adquieren un color dorado claro.

Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Para terminar y justo antes de servir, espolvoreamos, con la ayuda de un colador, azúcar glasé por toda la superficie de los hojaldres.

Como os he dicho antes, quedan ideales con helado o nata o incluso solos con el azúcar glasé.

Resultan deliciosos de cualquier manera y también a cualquier hora, ya que es un postre ligero y nada pesado.

¿Os atreveréis a sorprender a vuestros invitados de una manera rápida y sencilla? Aquí tenéis mi propuesta, porque no siempre es necesario pasarse un día entero en la cocina para conseguir que todo el mundo se chupe los dedos, que ahora en verano se me ocurren muchas otras formas de gastar nuestro tiempo libre ¿Qué os parece?

Un beso fuerte a todos y a disfrutar mucho de la semana.

Nos vemos pronto.