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Shortbread con Frutos Rojos

jueves, 28 de mayo de 2015



Hoy os traigo una receta sencilla pero con la que el éxito lo tenéis asegurado al cien por cien.

Estas galletas de mantequilla son una auténtica delicia y si les añades frutos rojos, entonces ya se convierten la perfección galletera total.

Son ideales para acompañar el té de media tarde y si tienes invitados, quedarán encantados con estas maravillas dulces.

La primera vez que las preparé en casa, digo la primera porque ya he perdido la cuenta de las veces que las he hecho, me enamoré de su sabor. Con el fin de incorporar una variante, me decidí por los frutos rojos, y os tengo que confesar que mejorar de manera increíble.

Todo un acierto que os encantará y que incluiréis en vuestra receta cada vez que la preparéis.


INGREDIENTES:

450 gr. harina.
300 gr, mantequilla ligeramente salada, en cubitos a temperatura ambiente.
150 gr. azúcar moreno muy claro (Golden caster sugar).
Más azúcar para espolvorear.
Frutos rojos deshidratados al gusto.


PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 150º. Preparamos un molde redondo de unos 18 cm de diámetro con papel de hornear en la base. Reservamos.

Remojamos nuestros frutos rojos en un bol lleno de agua fría durante unos 15 minutos aproximadamente. Transcurrido este tiempo, los ponemos a escurrir mientras preparamos nuestra masa de galletas. Reservamos.

En un bol, mezclamos el harina con la mantequilla hasta que consigamos una mezcla harinosa que se parezca al pan rallado.

Añadimos el azúcar y trabajamos la masa con las manos hasta que consigamos hacer una bola que no se pegue a las paredes del bol que hemos usado para prepararla.

En este momento, cogemos nuestros frutos rojos y los escurrimos un poco más con nuestras manos, con el fin de eliminar todo el exceso de agua. Se los añadimos a la masa de galleta y mezclamos de manera uniforme.

Ponemos nuestra bola dentro del molde que teníamos previamente preparado con nuestro papel de horno y estiramos la masa con las manos por toda la superficie del molde, intentando que tenga el mismo grosor por todas partes.

Decoramos los bordes con los dedos y pinchamos la superficie con un tenedor. Hacemos unas marcas con un cuchillo o con un cortador de pizza, dividiendo el shortbread en tantos trozos como queramos, pero sin llegar al final.

Horneamos el shortbread durante 30-35 minutos o hasta que esté hecho.

El shortbread deberá quedar de un color pálido, tenéis que estar atentos para que no se os tueste.

Sacamos del horno y mientras está caliente cortamos las marcas con un cortador de pizza y hacemos más visibles los puntitos que hicimos antes de hornearlo con la ayuda de un tenedor.

Espolvoreamos la superficie con un poco de azúcar "Golden Caster Sugar" y dejamos enfriar totalmente antes de comer.

Sencillo, ¿verdad?. Pues están aún más deliciosas.

Espero que os animéis a probar estas galletas con este nuevo ingrediente, os aseguro que quedaréis más que encantados y que en vuestra casa desde hoy solo se hornearan shortbread con frutos rojos.

Un beso fuerte amigos y hasta la próxima receta.